El peso del reloj

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Expectación había cara a los resultados que nos iba a deparar la cronoescalada que finalizó en la localidad de Alpe di Siusi, término de la 15ª etapa, tras superar la exigente distancia de 10,8 kilómetros en continuada ascensión y bajo la modalidad individual contra las manecillas del reloj. Se debieron superar más de 750 metros de desnivel con una pendiente oscilante alrededor del 8,3%, circulando por una ruta sinuosa y rampas de difícil trazado.

El corredor ruso Alexander Foliforov (24 años) se adjudicó la victoria muy de sorpresa y por tan sólo unas centésimas de segundo con respecto al holandés Steven Kruijswijk, que logró ser segundo y que es precisamente el portador de la elástica rosa que distingue al líder de la prueba. A continuación puntuaron el murciano Alejandro Valverde (3º), que cedió tan sólo 13 segundos, un dato sobresaliente; el también ruso Sergey Firsanov (4º), a medio minuto; el veterano italiano Scarponi (5º), que lo hacía a 36 segundos; el colombiano Johan Esteban Chaves (6º), a 40 segundos, y el ruso Ilnur Zakarin (7º), a 47 segundos, por nombrar los lugares más preferentes de la clasificación.

Cabe anotar como dato complementario el promedio registrado por los ciclistas que hemos expuesto. La velocidad media osciló alrededor de los 22 kilómetros a la hora, una cifra a todas luces laudable en los casi 11 kilómetros de que constaba este sector. Es una cifra a retener muy llamativa en estos tiempos de la era moderna, con los progresos que alcanza el deporte en todos los sentidos.

El ciclista del país de los tulipanes nos ha ofrecido una contundente y digna actuación, perfectamente aposentado sobre su máquina y marcando un pedaleo brillante, regular y sin altibajos. Viendo su elegante silueta nos fue suficiente para constatar que su prestación iba hacia el éxito seguro y que contrastaba, por ejemplo, con la danza que nos iba ofreciendo el que parecía ser su oponente más directo, el italiano Vincenzo Nibali, que dicho sea de paso, sufrió una avería mecánica en el cambio de velocidades en la fase postrera del sector, que le supuso una pérdida de algunos segundos de tiempo frente al reloj, con la implicación del consiguiente cambio de bicicleta tal como se contempló. Este inconveniente que asoló inesperadamente al corredor siciliano, aunque fue un trastorno, no lo dudamos, no alteró en demasía la ventaja que Kruijswijk adquirió sobre él en este itinerario de indudable dureza que nos aclaró varias cosas, cosas que al principio en verdad no esperábamos.

Nibali, según los tiempos que se iban facilitando, ya estaba vencido; ya había perdido la partida sobre el holandés, sumergido en un día de gran vitalidad. Lo importante con todo ha sido el de que el holandés aventaje en dos minutos con 12 segundos a su más inmediato adversario en la clasificación general: el colombiano Johan Esteban Chaves (2º), otro atleta del pedal que nos viene sorprendiendo a medida que el Giro va entrando en los capítulos de más trascendencia; es decir, en esta última y postrera semana que es a fin de cuentas la que más vale o cotiza cara a los miles y miles de aficionados que vienen identificándose con los sucesivos ecos que nos ofrece la ronda italiana.

En tercera posición en la tabla, ahora, tenemos a Vincenzo Nibali, que acumula una desventaja de casi tres minutos. Pisándole ya los talones, se encuentra su otro inmediato adversario: el español Alejandro Valverde (4º), que afianza en positivo sus posibilidades ante la perspectiva futura que nos resta por cubrir. El murciano cuenta con un retraso con respecto al líder que se eleva a tres minutos con 29 segundos. A continuación figuran el polaco Rafal Majka (5º), el ruso Ilnur Zakarin (6º) y el costarricense Andrey Amador (7º).

Los próximos días iremos viendo o analizando las alternativas que se vayan presentando, especialmente en lo tocante a las etapas de alta montaña. Ponemos sobre el tapete la 16ª etapa, que finaliza en Andalo; la 19ª etapa, que concluye en Risoul, y sobre todo la 20ª etapa, cuyo término tendrá lugar en Santa Ana de Vinadio, en el penúltimo día, sábado. La última jornada, en domingo, será un día totalmente festivo cara a las gentes, una etapa de puro trámite ciclista, entre las ciudades de Cuneo y Turín. Allí se habrá terminado el carbón…

Por Gerardo Fuster

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