6 x 13. El ciclismo que viene es un ciclismo hostil

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El buen gobierno, así al menos lo entiendo yo, se refiere a personas cuya capacitación está fuera de duda y sus objetivos, desprovistos de personalismos. Quien llega al poder en este mundo, según está montado el tinglado, es muy difícil que lo haga con las manos libres y sin servidumbres. La presidencia de la UCI por ejemplo ha recaído en Brian Cookson, personaje de retórica británica, con méritos medianos y unas elecciones que dejaron mucho que desear y demostraron cómo funciona todo.

Un fantasma que nunca dejó de existir

La jornada florentina que alumbró el nuevo gobierno del ciclismo universal, por desgracia, es sólo una muestra del paupérrimo nivel que rige este deporte. Extendiendo la mirada más allá apreciamos que las cosas no son tan sencillas en el día a día. La UCI arrastra muchos marrones y no sólo financieros. Empezó el año con aquel veto asqueroso al Katusha por rollos de politiqueo y ahora emerge el irresoluto caso Armstrong, un tema que no se sabe cómo acabará desacreditándola. Luego están cuestiones como las reglamentaciones de ciclismo en pista que siguen alejando figuras de los velódromos.

Este año 2013 trae bajo el brazo sendas reformas que de completarse, como así parece, van a cambiar el paisaje radicalmente. Por un lado está la cuestión de los equipos y su ordenamiento en eso que llaman World Tour y segunda división. El tema se resume en una gruesa y sesuda línea que margina a aquellos que no formen parte de la elite que ahora mismo corta el bacalao. Quien quiera romper ese corralito de gallos deberá reventar el mercado  o invertir en bolos.

Fernando Alonso por ejemplo. Dicen que se reunión con Cookson en Madrid en la ceremonia que coronó a Purito, Movistar y España como los mejores del ciclismo internacional. Alonso concretó que poco le importa ser un World Tour pues cuenta con nombres de peso en su boceto. Al tiempo asegura que no quiere romper contratos ni reventar el mercado. Complicado lo veo, sinceramente. O una cosa o la otra. Pero tener a los mejores en las circunstancias de equipo nuevo implica todo lo contrario a una negociación amistosa. Veremos. Tinkof por si las moscas ya se ha adelantado y se ha asegurado el hueco con el Saxo.

Luego está el esbozo para las carreras y ojo porque en éste pocos reparan. Las competiciones españolas han caído en desgracia, están con la X en la espalda. Volta a Catalunya y Vuelta al País Vasco caerán, si nada lo remedia, a la segunda división. La Vuelta a España puede quedar en dos semanas. Por el contrario sigue la promoción del ciclismo en lugares donde media el dinero pero se carece de público, calor y tradición. Es el ciclismo industrial, estandarizado, sin sentimiento, pero resuelto en suites de hoteles de siete estrellas, a la sombra de helipuertos.

Son formas de verlo. Obviamente el ciclismo oxidado y corroído de nuestros abuelos no tiene futuro, pero tampoco queremos el que nos pintan paisajes globales que marginen los escenarios de siempre porque perder la esencia es arrinconar el trabajo de verdad, es por ejemplo desincentivar la cantera, el trabajo de base, el esmero de la clase media. Es promover una ruptura, alejar las clases, la elite rayando el cielo, el resto miles de metros por debajo. Sí, ciclismo de dos velocidades que cobra víctimas como el Euskaltel y potencia auténticos engendros como el BCM de corredores inapetentes. Qué quieren que les diga, ni lo uno, ni lo otro, y seguro que si quisieran encontrar un punto medio, pero no hay voluntad porque como en la vida real, interesa este mundo de extremos.

#13×13 es el relato de perfiles, paisajes y momentos que describen el año que se nos escapa.

Imagen tomada de www.foroazkenarock.com

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