El ABC de la bicicleta por la ciudad

0
211
vistas

No sé de dónde se habrá sacado el gato Peráltez nuestro amigo Juan García Alberdi, que no hace mucho nos guió por Madrid a lomos de su bici, pero no nos cabe duda que este personaje que parece el equivalente felino de la mascota olímpica de Barcelona, de Cobi, nos abre desde el minuto cero la pista para que nos atrevamos aterrizar en la ciudad acompañados de nuestra bicicleta.

El libro es eso, un manual ilustrado y rápidamente entendible que pone sobre la mesa todos los puntos, todos los aspectos que deberíamos proponernos si queremos ser parte de un pelotón silencioso, pero cada vez más numeroso, de ciclistas moviéndose por las urbes.

De la mano del gato entramos por aspectos que diremos básicos, pero que son imprescindibles, aspectos que nos evitarán, por ejemplo, que el ejercicio de ir a los sitios en bici no sea de inicio frustrante, todo lo contrario, que al menos suponga un placer y una comodidad frente a la ingente masa de personas que sigue confiando en las cuatro ruedas para todo en su vida.

Por eso entra en cuestiones sencillas y básicas, que sobre el papel, posiblemente no nos plantearíamos pero que tienen su importancia: ser vistos y ser visibles, con ropa y luz que ayude a ello, comprobar el estado e inflado de los neumáticos, tener un timbre que nos haga sonoros, olvidarnos de hablar por el móvil o escuchar música sobre la flaca, estudiar los recorridos, evitar grandes avenidas, mirar qué horarios nos convienen, usar mejor alguna alforja que una mochila, combinarte con los transportes públicos…

Parecen tonterías, pero os puedo asegurar que alguno de esos aspectos han dejado en casa más de una bici cuando alguien se ha tomado la molestia de tomarla para moverse por su entorno. Un susto porque un coche no te ha visto o un peatón que no te ha oído llegar son cosas que pueden dejarte sin ganas de repetir el noble hábito de “ciclar” por la ciudad.

El libro, a pesar de su inocencia inicial, es un catálogo de situaciones y demuestra que el autor se ha visto en muchos escenarios y es de eso de donde podemos sacar conclusiones para iniciar una nueva forma de movernos. Por ejemplo, lucha contra ciertos tópicos y complejos que rodean al ciclista urbano, y le mamporrean, pretende que le perdamos miedo a que nos pite un coche o que nos vean como “tercermundistas”, pues la bicicleta es un perfecto modelo de economía eficiente y moderno.

Y muy importante, pone acento sobre las leyes y obligaciones que amparan al ciclista y nos permitirá Juan que utilicemos una de sus frases: “Las malas acciones son siempre más llamativas y tienen más repercusión que las buenas”

Este manual lo encontráis en La Biciteca.

Publicidad

Deja un comentario