El acierto de Trentin

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La clásica del calendario internacional París-Tours es una competición de categoría y de difícil resolución final. Se da la circunstancia de que es una carrera sin apenas obstáculos a lo largo de su recorrido que constaba, esta vez, de 231kilómetros, salvo dos dificultosas subidas localizadas en la parte decisiva. Sorpresa ha de calificarse la victoria obtenida por el italiano Matteo Trentin, que supo ser oportunista en los últimos compases de la carrera, en compañía de los belgas Van der Sande y Van Avermaet, que se clasificarían en este orden en la línea de meta.

Portentoso el promedio alcanzado

No fueron pocos los que se alinearon en la línea de salida ubicada en las cercanías de París, en la zona del suroeste, en una población de Chartres. Fueron 23 escuadras, con ocho componentes por equipo. En liza, pues, 184 ciclistas, dispuestos todos ellos a resarcirse de una temporada que a lo mejor nos les había sido propicia. Como el trazado era prácticamente llano con algún repecho para no desentonar, no fue de extrañar que se alcanzara un exitoso promedio de nada menos 49,642 kilómetros a la hora en su conclusión, en Tours, en la avenida de Grammont, logrando en consecuencia más de media hora de adelanto sobre el horario previsto. Los participantes en ciertas fases parecían que volaban sobre el asfalto.

De todas maneras, nunca está de más el de que consignemos como nota informativa y de elogio el de que en esta edición se ha conseguido batir la marca que hasta la fecha había ostentado el ruso Andrei Tchmil, desde el año 1997, que tuvo el honor de lograr una media de 48,929. El germano Eric Zabel, seis años más tarde, anotó los 47,550 kilómetros a la hora. Son cifras que valen para las estadísticas y que conviene aquilatar en su justa medida.

Manos a la obra

Dado el pistoletazo de salida, no faltó mucho para que se colocaran en cabeza corredores de tono gris pertenecientes al segundo plano, los calificados de segunda fila. El pelotón, los equipos estratégicos, dejaron hacer hasta que les convino y las fugas sin más fueron neutralizadas sin remisión hasta las postrimerías, que es cuando en realidad debían salir de sus escondites los considerados favoritos, los pertenecientes al grupo de los bien llamados velocistas.

En la denominada cuesta de Beau Soleil, bonito apelativo, que se situaba a una quincena de kilómetros para la línea de llegada, fue en realidad cuando se desintegró el gran grupo, formándose una veintena de unidades al mando de la carrera, en donde se fraguó la silueta decisiva de la jornada a la vista ya de la majestuosa y cosmopolita ciudad de Tours.

Lanzó la escaramuza fulminante el belga Greg Van Avermaet, hombre de clásicas, al que siguieron su compatriota Van der Sande y el corredor transalpino Matteo Trentin, dos medianías de la esfera ciclista. Los tres se pusieron bastante de acuerdo en una lucha desigual en la cual predominaban por en medio una treintena de segundos con respecto a los perseguidores que parecían enfurecidos. Este margen de tiempo de ventaja osciló en más y en menos hasta que la carrera concluyó definitivamente.

¿Quién es el italiano Trentin?

El trío de cabeza, en contra de todos los pronósticos, no se rindió y voló hacia el triunfo bajo un interrogante que se cernía preferentemente sobre Greg Van Avermaet, conocedor profundo del oficio. Con todo, a unos centenares de metros de la apoteosis que le esperaba al corredor flamenco, tuvo la desgracia de sufrir la desgracia ante la pérdida de aire de uno de los neumáticos de sus ruedas.

Así se esfumó en definitiva la partida que pasó a manos del italiano Matteo Trentin, que cuenta con 26 años y con un historial interesante. Fue y ha sido hasta la fecha un perfecto doméstico al servicio de los demás. Diremos que nació en la pequeña localidad de Borgo Valsugana, que cuenta con apenas 7.000 habitantes y que se sitúa en la provincia de Trento, no distante al noreste de la pomposa ciudad de Venecia.

Es profesional desde el año 2011 y pertenece actualmente al equipo Etixx-Quick Step, con sede en el Ducado de Luxemburgo. Lo suyo, a lo sumo, es ganar esporádicamente etapas en las pruebas de largo kilometraje. No es un ciclista de gran envergadura. Mide un metro con 79 y pesa 74 kilos. Esta vez, Matteo Trentin, se ha encontrado fortuitamente en la senda del éxito, justo hay que decirlo. Acaba de conseguir su mejor actuación con que cuenta un historial que también brilla por sus dos etapas en el Tour.

Nunca está de más hacer un poco de historia

No nos ha pasado desapercibido el de que la París-Tours ha celebrado este año su 109ª edición, un factor que no puede ser olvidado a lo largo de una historia que se inicia en el año 1896, en la que concurrieron sólo ciclistas aficionados bajo el impulso del rotativo Paris-Vélo, cosa que duró hasta el año 1908, al pasar a ser propiedad de L´Auto, un periódico de alta consideración deportiva.

Los corredores profesionales se alinearon por vez primera en 1901. Hay cuatro atletas del pedal que les ha cabido el honor de vencer la prueba en tres ocasiones. No son otros que los belgas Guido Reybroeck y Gustave Dannels, el francés Paul Maye y el alemán Erik Zabel. Por países, el mayor número de victorias corresponde a Bélgica, con 41, siguiéndole Francia, con 31.

Siempre es interesante el conocer un poco la influencia de nuestros representantes españoles en una prueba tanta envergadura internacional por su veteranía. Es de destacar la intervención desarrollada por el corredor cántabro Óscar Freire, que venció en la temporada de 2010, en tanto que consiguió un segundo puesto en el 2001, y dos terceros en los años 2004 y 2007. Es una trayectoria digna para mostrarla a la luz. Hagamos hincapié también en torno al norteño Luis Otaño, que alcanzó un tercer lugar en 1960, mientras que el catalán Miguel Poblet logró ser cuarto en las temporadas 1958 y 1959, en donde anotamos sendas victorias, respectivas, por parte de los belgas Gilbert Desmet y Henri Van Looy, figuras de alta categoría.

Son gestas, repetimos, que quedaron escritas en la recargada y fructífera historia que nos delata la clásica París-Tours y que ahora nos ha sido grato el poder conmemorar.

Por Gerardo Fuster

Imagen tomada del FB de París-Tours

INFO

La bicicleta en destino con Nacex 

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