Alberto Contador en su mar de contradicciones

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Alberto Contador es el mejor ciclista de su generación. Lo es por trabajo y talento. Ello lo hemos suscrito muchas veces. No se nos caen los anillos. Pero, habiéndonos justificado, hay cosas del ciclista de Pinto que crujen la moral. Cualquier avezado en su trayectoria verá que sus asesores no son precisamente los mejores. A ello se suma una lengua juguetona que malas pasadas le ha jugado varias.

El contexto en el que ha crecido profesionalmente el madrileño es tétrico. Marcado de por vida por el estigma de Manolo Saiz, sólo soslayar someramente su trayectoria en el Tour de Francia le infringe un duro correctivo. Desde que debutara en 2005 no ha tenido edición tranquila, si exceptuamos la de su segundo triunfo en 2009. Cuenten. En 2006 su equipo fue expulsado de la salida de Estrasburgo, en 2008 Astaná estuvo vetado, en 2010 fue desposeído del triunfo, en 2011 no tuvo que haber tomado parte, y como tal figura invisible en los libros de historia, y en 2012 cumplía sanción lejos de la carrera. Omitimos 2007 voluntariamente, pues esta edición cayó en sus manos tras el escandalazo de Rasmussen.

Con tal expediente, la prudencia sería un excelente aliado en momento de endeblez mental. Pero no. Para qué. Alberto Contador se ciñe al guion no sé por quién establecido y, situándose en el círculo de nuestros políticos, dice, se contradice y se rectifica tantas veces como le dé de sí el ratio de cobertura que los medios le dispensan.

Las últimas perlas del pinteño se alojan en el proceso contra Lance Armstrong. Olvidadizo, asegura que el sistema funciona y que según está no convendría tocarlo. Obviamente tales reflexiones retrotraen al momento en que recién sancionado se declaraba decepcionado por el mismo.

Siguiendo con Armstrong, el cambio de criterio en una semana ha sido brutal. En la presentación del Tour vino a decir algo así como que el linchamiento al americano no era de recibo, pues éste había dado mucho por el ciclismo. Curioso. En una entrevista datada del 31 de octubre en el diario Marca, a través de Josu Garay,  afirma que si te juzgan y te sancionan, a joderse toca.

Contundente. Recuerden la Semana Santa de dolor que se armó cuando el TAS sopló sobre su fallo desfavorable. Aquello estaba también juzgado y ejecutado, pero claro no valió. El doble rasero, te implique o no el problema es lacerante.

Veremos. Alberto Contador y sus colaboradores acaban de crear una estructura para ciclismo juvenil. Les conviene a los chavales saber cómo no se han de hacer las cosas. Un ciclista es un círculo, un cúmulo. Dar pedales es una parte, cavilar es otra tanto o más importante.

Foto tomada de http://www.20minutos.es

8 COMENTARIOS

  1. "Si te juzgan y te sancionan, a joderse toca." Es cierto, pero, de ser sancionado a ser vilipendiado y linchado por todos lados, incluso por personas ajenas al ciclismo. Hay un trecho.

    Y con Amstrong hay ensañamiento.

    Y nunca fué santo de mi devoción, pero la verdad es esa. Se le esta machacando sin misericordia alguna. ¡Vamos! ¡Ni que fuera un terrorista!

  2. El informe del USADA creo que hace referencia a unos echos que ocurrieron en el Tour del 2009 cuando Levi Lephiemer ya habia abandonado.Esperate que el del 2009 parece que guarda acontecimientos que no conviene mucho menear que le pueden salpciar aunque no le nombran directamente.

  3. lo que yo pienso es que es my taerde para sagar esto a un cran ciclista como es el senior luis anntron yo que le denjen tranguilo que es my tarde cico end

  4. El diablo repartiendo hostias. Todos los ciclistas, en aquella operación puerto, estaban de alguna manera dopados, que los amigos de Armstrong, digo, lo acusaron de dopage, y a la policia quién la ronda. Si es así, desde Contador hacia atrás deben ser sansionados con el mismo rigor, pero la Ley, como decimos en Colombia es solo para el más pendejo.

  5. Lo peor de todos estos tiras y afloja es que el tiempo pasa y la vida activa de un deportista de élite es muy corta.
    A algunos como Roberto Heras le truncó su carrera deportista y ya nunca pudo volver a correr, a pesar de que la justicia le dio la razón.

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