Alejandro Valverde se planta ante sus fantasmas

1
7
vistas

Cuando tu cuerpo no es suficiente para contener el esfuerzo y sufrimiento que la ruta te propina, tu ser se tambalea, tus emociones te embargan y tu voz se quiebra. Nunca, desde que Alejandro Valverde pisara el terreno profesional, hace ya diez años, he visto tan perjudicado al hoy líder del Movistar en la entrevista posterior a su victoria de etapa del Tour de Francia.
Preso de la emoción
Risueño por defecto, el ciclista retratado por la señal internacional del Tour habló con la emoción de quien se sabe poseedor de algo muy grande y cotizado. Resoplando por el esfuerzo, enrojecido en su mirada, tocado por el calor y embargado por el corazón, Valverde buscó resuello: habló de lo trascendental del triunfo, del recuerdo a Xavier Tondo, de sufrimiento acaecido,…
Y es que para tal estado de éxtasis, Valverde ha roto en esta etapa varios estadios de forma transversal. Recuerdo una entrevista de Jorge Quintana en el Meta 2Mil hace unos años a uno de sus directores de equipo en época cadete o juvenil. Admitía que a Valverde le costaba un mundo entrar en las fugas, hablaba de una especie de fobia hacia las mismas. Una actitud que reposaba sobre la eficiencia que demostraba en las llegadas en grupo. Si repasamos la trayectoria del murciano, no apreciaremos su presencia en fugas entendidas como tales. El ganó una Lieja llegando con Frank Schleck y Davide Rebellin, pero aquello fue fruto de la inercia propia de la clásica.
Obligado por su penosa situación en la carrera, propiciada por las caídas de inicio y por la evidencia que marca que siempre hay alguien mejor que él en estas citas, Alejandro ha tenido que plantear a una carta su última opción de hacer algo histórico en la carrera que aspiró a ganar. Lograr una etapa de este calibre es un premio enorme, pero lo es más en su forma: circulando escapado, con el aliento de los mejores casi perenne todo el día. Está claro que si no fuera por el chuleo de Froome a su líder, el desenlace podría haber sido otro, pero la convicción y tensión demostradas por el líder del Movistar hablaban de la trascendencia del momento.
Valverde ha dado la talla cuando su equipo lo ha requerido y en unas circunstancias que supongo complicadas. No quiero saber el nivel de presión que ha arrastrado el corredor durante la jornada. Una presión, en cambio, que entra por contrato, aunque cláusula alguna la refleje. El Tour de Movistar estaba siendo muy discreto y la última bala debía hacer diana.
Con la de Peyragudes Valverde entiende que quizá éste sea su sino en el Tour: cazas etapas y engrandecer un palmarés excelente. Si en la misma entrevista dudó de sus posibilidades en plenitud de facultades frente a Froome y Wiggins, ¿por qué empeñarse en disputar la general?. Valverde quizá haya necesitado de esta etapa para darse cuenta de que, incluso mal afeitado, la gente puede quererle como es, es decir, un ciclista top sin necesidad de reivindicar caché en el Tour. 
Si te ha gustado, que espero que sí, algo al menos, dale a alguna de esas pestañas de divertido, interesante,…

Publicidad

1 COMENTARIO

  1. ¡Bonita etapa la de hoy!! Parecia que Alejandro tenía cruzado este Tour con tanta caida, pero al final ha salido ese gran corredor que es y ha rematado con un triunfo.La dedicatoria para Xavi Tondo… todo un emotivo detalle.

Deja un comentario