Alexandr Vinokourov, en el lugar exacto, en el momento inoportuno

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La crono olímpica sirvió en bandeja la jubilación a Alexandr Vinokourov. Jubilación dorada, como muchos de nuestros directivos bancarios. Sí, parece que esta vez sí, el kazajo, vigente poseedor del oro olímpico, deja el ciclismo para siempre. No es la primera vez que anuncia su retirada, pero parece que esta vez es definitiva. Profesional desde 1998, la pasión engendrada por este ciclista ha sido de doble filo. Su apuesta ha sido volátil, de doble filo. Un perfil siempre en peligro, siempre superviviente. Será eso de lo de la “raza kazaja”.

Vino abrió su camino en el Casino francés. Sí el equipo de Rodolfo Massi, entre otros. Por primera vez en el lugar exacto. El jovenzuelo asiático ya entonces sirvió un triunfo a un equipo muy cuestionado. Nada menos que los Cuatro Días de Dunquerke. Luego vendrían Valencia, Limousin, Midi Libre, etapas y generales. Nada saciaba al amigo. La Dauphiné Libéré 1999 significó la carrera que lo aupó a la agenda de los expertos.
Entre Valverde y Luisle
En el T Mobile sabores inconcretos. En los Juegos de Sydney probó lo ingrato de correr a favor de otros, con maillots diferentes una vez al año. Escapado con Andreas Kloden y Jan Ullrich se llevó un premio menor: la medalla de plata. Poco para este angustiado estómago. Le valdrían doce años para vengarle a Rigoberto Urán el “amaño” germano.
En T Mobile Vino creció en las entretelas de una estructura que se venía abajo con un suceder de dopaje cual gota malaya. Antes de que el edificio amenazase ruina oficializó su paso al Liberty de Manolo Sainz. Siempre en el lugar exacto, para bien o para mal. En 2003, fue tercero en el Tour, acongojando al propio Lance Armstrong. Dos años después propinó un golpe en los morros a los velocistas en los mismos Campos Elíseos desmontando un sprint que desde entonces nadie ha logrado fastidiar.
Pero una tarde de junio de 2006, Vino estaba en Estrasburgo. Entrada y salida por la misma puerta del Tour. Otra fatal coincidencia. El kazajo, que negoció la entrada de Astana in extremis, se vio fuera de la carrera a la que optaba por enésima vez. Al poco, ganó la Vuelta, y al año propinó un golpe mortal a su deporte con un positivo entre positivos por transfusión sanguínea. Un escándalo de dimensiones tales que mató la carrera y su interés. Dolorido por las caídas en la primera semana, alejado de los mejores, Vino acabó fuera de la carrera y también del ciclismo, pues dijo que abandonaba, de forma inexacta como vimos.
Volvió en 2009, en la Vuelta, la única grande que adornaba su palmarés. Demostró que la inactividad no había perjudicado un olfato como pocos. Ganó la Lieja, al tiempo se supo de ciertos manejos no aclarados con Kolobnev, y fue protagonista del Giro. Otra vez en el sitio justo. Enlodado, camino de Montalcino, rodó con Cadel Evans en esa mítica etapa del sterrato. Compañero de Alberto Contador en el Tour, ayudar no sé si ayudó mucho, pero eso sí, otra etapa al zurrón con ese fino oportunismo que seguro tardaremos en ver.
Tras su caída en la terrible jornada que cerraba la primera semana del Tour de 2011 parecía que allí acababa la trayectoria del ciclista. Rotura de fémur, nada menos. Un motivo para desistir en muchos, pero no suficiente para el kazajo. Volvió aduciendo que así no podía dejar el ciclismo. Y llegó de nuevo. Nadó y nadó hasta ganar en “The Mall” en un epílogo dorado. Colofón inmejorable para este ciclista de soviéticas maneras que dividió en dos el ciclismo. Alexandr Vinokourov se llama y quizá la próxima vez que sepamos de él sea cuando se erija en presidente de su oneroso país
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5 COMENTARIOS

  1. No estoy yo tan segura que Vinokourov haya estado siempre en el sitio adecuado, más bien todo lo contrario. Lo que no se le puede negar es que tiene coraje y fuerza para seguir adelante. Como ciclista con cierto "bagage", supo ver la carrera en linea de los JJOO de Londres y hacerse con el triunfo final.Se retira con un mundial en la maleta, a la vista de su pasado… esperemos que sea definito.

  2. no,un mundial no, una olimpiada. Yo lo vi como favorito en los tours de 2006 y 2007 pero en el primero, no pudo participar por la operación puerto y en el de 2007 se vió lastrado por las caídas además del positivo.También digo que la olimpiada ha sido con fortuna ya que cualquiera podía haber ganado al ser los equipos de sólo 5 corredores.

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