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Angel Edo, un ciclista cualquiera perdido en una villa olímpica cualquiera

Ciclismo antiguo

Angel Edo, un ciclista cualquiera perdido en una villa olímpica cualquiera

Las emociones, saltos y euforia que vieron el paso de algunos de los atletas que desfilaron en la jornada inaugural de los Juegos Olímpicos que llenan nuestros días nos llevó a querer saber desde dentro cómo lo vive un ciclista. Ángel Edo es nuestro cicerone por unos Juegos. Nos recuerda exactamente lo que estaba haciendo hoy veinte años, sí, en los juegos de Barcelona, los nuestros.

El hoy empresario vinculado al ciclismo nos recuerda que “no pude asistir a la inauguración por que no estábamos en Barcelona a causa de las carreras preparatorias. Luego nos alojamos en un hotel cerca de Sant Sadurní, al pie del circuito”.
La selección española la formaban el catalán, más Eleuterio Mancebo y Kiko García. Fabio Casartelli ganó aquella carrera. El azar no quiso que Angel y el italiano coincidieran mucho: “El año que perdió la vida abandoné pocos días antes en Alpe d´ Huez por una mononucleosis. Si no hubiera fallecido hubiera sido un fenómeno”.
Una vez compitieron su condición de olímpicos estaba intacta, mantenían credencialesy quisieron darse un homenaje de varias noches por la Villa Olímpica. “Imagínate tres chavales de veinte años en medio de un gentío de medio mundo. Te cruzabas con Larry Bird, Carl Lewis, Michael Jordan,… como si nada. Nunca me he atrevido por eso a pedir un autógrafo, es algo que me ha cortado mucho” rememora.
“Dormimos en el piso de nuestros compañeros que realizaron la crono por equipos de 100 kilómetros –una prueba que hoy no existe-. Como ya habíamos competido estábamos relajados. Bajábamos a las dos de la madrugada al restaurante de abajo. Probábamos helados en medio de gente de todo el mundo. Nos hizo gracia ver a deportistas de países africanos que creo que volvieron con sobrepeso a sus países. Había máquinas de Cola Cola y de helados por todos los lados. Todo gratis. No paraban de sacar cosas” relata admirado de aquellos días que el ciclista, alejado de su entorno diario, como nos retrata el seleccionador de pista Martínez Oliver en su facebook, se ve en medio de una maraña cuyo único defecto es que se celebra cada cuatro años. 
Si te ha gustado, que espero que sí, algo al menos, dale a alguna de esas pestañas de divertido, interesante,…

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