Aru siempre creyó

0
6
vistas

Como en muchas cosas en la vida hay dos tipos de ciclistas y por ende de equipos. La Vuelta a España, de tiempos recientes además, es un claro ejemplo de lo que decimos. Hay por ejemplo equipos como el Team Sky que perdieron una Vuelta por no ver las cosas a tiempo y rectificar en plazo. En 2011 mientras se obcecaban en Brad Wiggins y no daban el relevo a Chris Froome, se les adelantó Juanjo Cobo, que ya en el Angliru se les puso de líder y de ahí y no le apearon.

Al año siguiente sin embargo ocurrió que el ganador sí tuvo cintura. Etapa tras etapa el líder Purito Rodríguez mantuvo a raya los ataques de Contador que tenían todos una consiga muy similar, intentarlo lo suficientemente cerca de meta como para que el catalán le acabara remachando. Cada etapa era lo mismo, hasta que llegó el famoso día de Fuente De, el vértice cántaro de los Picos de Europa que vio el ataque de Contador hacia la segunda Vuelta de su palmarés.

Algo similar ha ocurrido en la Vuelta que se apaga con el día en Madrid. La carrera, desde Andorra, ya marcó, más o menos sus hombres fuertes y en ese tablero Astana ha ido matizando sus movimientos. De llevar en poltrona y cómodo ritmo a Tom Dumolin, de dejarle de rueda solo en los tramos de cabras que culminaron muchas cimas de esta Vuelta, a atacarle de lejos, entre puertos, aislándole, dejando gente por delante y manteniendo el pulso hasta que fue necesario.

De esa manera, con fe, con tesón y renovando la pizarra, se pudo tener al holandés de rojo a diez segundos antes de la ultima subida de la carrera y no dejarle entrar para hundirle desde el liderato a la sexta plaza. Maniobra de libro, de cajón, tan obvia que es increíble que en el Giro ni se lo plantearan.

Fabio Aru es un merecidísimo ganador de la carrera. Su estilo no es el más correcto, su gesto roza la caricatura no pocas veces, pero es un ciclista que deja el alma en cada pedalead y eso es de agradecer. Otro podio, tan joven, tan entregado podría haberle pesado en el futuro.

Aru ha pasado por muchos estadios en tres semanas, síntoma de la igualdad reinante. De una primera semana en la que estuvo diluido entre otros tantos, a destacar en Andorra, correr gris en Asturias y volar en la crono de Burgos, elemento que considero clave y trascendente en el balance del sardo. Si en el Giro Contador le ganó, entre otras cosas, por la crono, aquí las cosas fueron diferentes.

En Burgos por ejemplo encontramos el elemento diferenciador entre Aru y Purito. El primero firmó una actuación excelente, el otro fue un pato mareado sobre una cabra. Ahí estuvo la Vuelta y la creencia de Aru en sus posibilidades, al pie del gran templo burgalés, como esos peregrinos que caminan hacia Santiago. Aru ganó porque siempre creyó.

Imagen tomada del FB de la Vuelta a España

INFO

Nacex y las soluciones para viajes con tu bici sin cargar con tu bici

Deja un comentario