Carlos Sastre, un ciclista que se dice olvidado, pero que no se debe olvidar

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Pues qué quieren que les diga. A mí Carlos Sastre me caía bien. Era castellano hasta la médula. Sobrio, sencillo, contenido. Pelo moreno, piel gruesa, trazo sufrido, cartel discreto. No levantaba pasiones, pero amaba este deporte. Bueno, amaba, lo ama, pues sigue de una forma u otra a él vinculado. Estos días he leído que se mostraba apesadumbrado, así lo he interpretado yo, por lo rápido que la gente se olvida de que él fue el ganador de un Tour de Francia de 2008. Terrible, sólo cuatro años.

En la veloz pasarela de la modernidad, la etiqueta de efímero es moneda común. No sé hasta qué punto a Sastre le importe esa segunda línea que su retirada le ha hecho ocupar. Sinceramente, las satisfacciones por mucho que las pregones, a la larga quedan en la intimidad, en el círculo, con los tuyos. Sastre esa teoría interpreto la machaca diariamente.

Recuerdo una conversación que tuve con él hace seis años en un descanso de la Escalada a Montjuïc. Entre la prueba de fondo y la crono, recordarán algunos, en esa carpa a la sombra del Palau Sant Jordi que el Esport Ciclista Barcelona montaba para la ocasión. Sastre sentado, aseándose, recuperando el aliento. No miraba al suelo cuando te hablaba, ni arriba, tampoco al lado. Miraba a los ojos. Hablaba de los cadetillos de su fundación, de la que bautizó su padre Víctor.

Estaba al corriente de sus resultados, de la suerte de los que con él se vinieron de Ávila. Cuando Carlos Sastre se retiró comenté que lo suyo con el ciclismo era un círculo horario. 24 horas pensando en clave ciclista. La faceta profesional complementada con esos cadetillos. La suya fue y es una apuesta de largo, no concierta estridencias, ni grandes titulares. Son hormiguitas. En tiempos de bonaza están ahí, en crisis profundas nadan contra corriente.

El artículo de Sastre y su “olvidadizo legado” me abrieron el camino ha vincular el trabajo de este ilustre apellido abulense, que si no me equivoco tiene raíces también en Leganés, con otro de arraigo madrileño, de Pinto. Sí, cuando aún resuena la controversia sobre lo que dijimos del proyecto junior de Alberto Contador, queremos al menos decir que el modelo llevado a cabo por los Sastre debe ser el espejo que guíe la obra del pinteño y los suyos. Sin temor a equivocarnos, en caso de que así sea Contador, su hermano y quién quiera que esté tras este nuevo proyecto se llevará también nuestro aplauso.

  • Bien hilada la historia. Ayer tuve unos minutos para ver parte de la subida al Angliru en la Vuelta 2008. Inconfundible Sastre, cediendo al principio, recuperando terreno a su ritmo diesel. El ataque de Contador, con Valverde y Purito a rueda fue mucho ya. Pero era un tío que no se rendía, pese a su falta de explosividad. Más allá de la carretera, no hay mayor gesto que crear cantera ciclista en un país que cada día que pasa es más ruinoso. Carlos debe sentirse orgulloso. Como Contador, en este sentido. Alberto, mejor o peor rodeado, ha puesto en marcha un proyecto que debería ser para muchísimos años. Él no tendría problema. Ambos son ejemplos de que el ciclismo es algo más que deporte para los críos, es educación. Buen post, Ibán.

  • Carolina

    No seria yo, si no comentara en este post…Carlos Sastre ese CICLISTA olvidado antes incluso de abandonar "su" deporte. Siempre he pensado que cuando corria no se le trató con el respeto que se merecia… al menos visto desde fuera. Puede que en su palmares sólo se pueda contar que ganó un Tour de Francia… el del 2008, pero y de que manera lo ganó!!
    Ahora desde las frías tierras abulenses, sigue trasmitiendo junto a su padre Victor a los chicos de la escuela de El Barraco: ilusión, pasión por este deporte; algo que se consigue a base de sacrificio y muchas ganas de hacerlo bien.

  • raul

    Creeis que el será más o menos feliz porque no se le trató como lo campeón que era?. Lo que eres eres, y da igual lo que digan o lo que te reconozcan o lo gracioso que caigas o lo guapo que seas, etc. etc. todo eso es secundario, los hechos están ahí. Yo pienso que se ha retirado la mar de tranquilo. Ha estado en mil batallas, con rivales impresionantes, luchando los primeros puestos un puñado de veces y encima se ha ganado la bida (y muy bién) haciendo lo que le gusta, y seguirá haciendolo !. ¡¡Vamos, un crack!!, cuantos quisierán…!!!!!!