Casey Stoner y el ciclismo

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Hablando, comentando la jugada, con éste, aquél, uno empieza a tomar dibujo aproximado de lo que se lleva en la rebotica del deporte, del ciclismo. Las bambalinas, diríamos algunos. Sí esta parte, la mitad oscura y vedada al gran público es causa y consecuencia del perfil público de los protagonistas, aquéllos que nos someten al escorzo mientras les presenciamos por la televisión.

Estos últimos días se ha producido el anuncio  de retirada de uno de los mejores pilotos de Moto GP del mundo ha anunciado que deja las carreras, que se sale del circuito. Hastiado, eso se desprende de sus palabras, Casey Stoner pondrá punto y final, cuando la temporada en marcha finalice, a una trayectoria que los amantes de las estadísticas presumían única de culminarse cuando mandan los cánones.
Sin embargo el australiano dice que lo deja, entre otros motivos, por que esto no es lo que soñaba y que ya no le hace feliz. Cuando habla de ese heterogéneo “esto” se refiere al sistema, al modelo. Al circo, vamos. Que en ningún caso le satisface, ni siquiera le confieren la felicidad que un día creyó poseer cuando se alzó a tal nivel. No cabe duda que la vida nos sitúa en lugar, tiempo y contexto, y que aquello que soñábamos cuando no afeitábamos barbas dista mucho de lo que el mundo nos ha dado o al revés.
La realidad nos abruma y canaliza, ni siquiera permite asomo a la corrección respecto a lo que un día nos creímos y al final ha resultado. Esto es así, no hay vuelta de hoja. No conviene discutirlo. Es perder el tiempo.
Cuando leía los motivos de Stoner, pensé en los muchos ciclistas que seguro dibujaron en su mente  este tinglado cuando eran niños y que llegados al punto de inflexión tomaron conciencia de cuán diferentes han resultado las cosas. Pedro Horrillo me explicó una vez con ese rodillo intelectual que emplea: “Ves una cara totalmente inesperada de tu deporte favorito cuando éste había pasado de ser tu pasión a convertirse en tu trabajo. Con los años conoces mejor lo que te rodea. En ese Tour los ciclistas perdieron la ocasión de unirse y con los años las cosas han ido a peor”. Habla en referencia al Tour del 98, aquel año que vio su debut en pros.

A la sabida exigencia de este deporte, se suman muchos aspectos e imponderables que no caben en la mano, ni siquiera admiten ser abarcados. La pérdida de la inocencia se llama en algunos casos, en ciclismo toma formas difusas y no siempre excluyentes entre ellas: dolor, caídas, un mal día, padrinos y una figura que a mí especialmente me jode mucho, las putadas que vienen y van. Sí, putadas con todas las letras, palos en la rueda, motivos ajenos que te llevan a decir si todo esto merece la pena. En ciclismo hay muchos ejemplos, obviamente el dopaje es elemento estrella, pero qué decir de las envidias y demás lindezas de un colectivo muy enfrentado en todos sus niveles.

Sí señores, por que cuando Stoner argumenta sus motivos pienso en lo que le llena y no. Pienso en el motor que supongo será su hijo y en el vacío que aprecia en todo aquello que le rodea en cada gran premio. Cuando he hablado con múltiples ciclistas de sus quehaceres y circunstancias toman relieve situaciones que podríamos calificar de auténticas cuchilladas por la espalda. Siempre me viene uno a la mente –hay muchos más- cuyo devenir he coincido en muy primera persona. No es una vedette de esto, es llano y simple. Muy sincero, y eso le costó lo suyo en favores. Hablo de Sergi Escobar, un corredor que en Atenas fue doble medallista olímpico pero que cuando cuatro años antes quedó fuera de la selección siendo el mejor persecucionista y que en tiempos recientes ha sido objeto de tamañas injusticias con vistas a Londres. Hablo de Sergi, repito, por que conozco más o menos lo que le rodea, pero como él tropecientos. Y es que las cosas son así, y sin embargo Sergi sigue al corriente de sus obligaciones ciclistas. Ejerciendo cátedra incluso fuera de España donde, oh sorpresa, se le valora mucho más. No lo olviden, hablamos de un campeón del mundo y por el camino todo este calvario. Sobran las palabras.
EL GP CANAL DE CASTILLA SERÁ UNA FIESTA DE LA BICICLETA 

Poco a poco se acerca la fecha de la Marcha GP Canal de Castilla. Esta innovadora propuesta, la llaman la “Roubaix castellana” verá la luz el próximo 7 de julio, con un recorrido inspirado en las grandes clásicas
(tramos de tierra, cotas, pasos por pueblos, cruces…) con salida y llegada en la localidad de Medina de Rioseco (Valladolid).
Con un límite de 400 participantes, las inscripciones para rodar por los caminos paralelos al histórico Canal, el único navegable en nuestra historia, están abiertas hasta el día 2 de julio en www.gpcanaldecastilla.com, página web donde podréis ampliar la información acerca del evento.
Además de la marcha en sí, están programados otros muchos eventos paralelos, principalmente relacionados con las bicis antiguas y el  patrimonio de la zona:
    * Marcha Cicloturista GPCC (228 Km con 55 km no asfaltados)
    * Retro GPCC (66 Km – reservado a bicis anteriores a 1987)
    * Encuentro de bicis antiguas  GPCC (Por las calles de Medina de
      Rioseco)
    * Concurso Fotográfico GPCC (Patrimonio y Deporte)
    * Exposición de maillots antiguos
    * Exposición de fotografías GP Canal de Castilla
    * Visitas guiadas gratuitas en Cigales (patrimonio y bodegas
      subterráneas) 

  • Es dificil hacer algo cuando pierdes la ilusión por ello y si además tienes familia que te necesita, aún más.Imagino que eso es lo que le ha ocurrido a Casey Stoner.Si el tiempo y la familia no me lo impiden estaré de espectadora en el GP Canal de Castilla…