Chris Froome al rescate

0
3
vistas

Las primeras palabras de Chris Froome este domingo, una vez aseguró el tiro en Romandia, fueron todo un síntoma de que en casa de Sky las cosas no están como debieran. Froome habló de su infección en el pecho y de sus dolores de espalda para justificar una pobre primavera, ausente de Tirreno y las clásicas de su perfil, y muy tibio en la Volta a Catalunya en la que nunca estuvo en disposición de hacer algo interesante.

Sea como fuere, extrapolando, el triunfo de Froome es un bálsamo para su equipo, el mejor del mundo a efectos prácticos, que no numéricos –en ese orden domina el Movistar-. El Team Sky es una sombra este año 2014. A priori, al inicio del año, el responsable de rendimiento del equipo de negro, Rod Ellingworth, situaba en cinco los objetivos a cumplir en este año competitivo. Hablaba de ganar cosas importantes, o al menos estar en disposición de hacer algún podio, en las clásicas, la suerte de Richie Porte en el Giro, repetir en el Tour de Francia, pensar en el calendario posterior a la gran ronda francesa y seguir en el proceso de revolución que a su juicio Sky ha inoculado al ciclismo y que muchos ya copian, el caso más obvio el de Alberto Contador.

De esta guisa, con este relato de objetivos, cuando la temporada camina por el final de su primer tercio, lo cierto es que el panorama no puede estar más alejado de las metas formuladas. El Team Sky no tendrá a Richie Porte en el Giro de Italia, por salud dicen, y sí un equipo muy de circunstancias liderado por Peter Kennaugh, corredor interesante pero inmaduro para envestir una carrera como la italiana, y Dario Cataldo. Nada que ver con el año pasado cuando acudían con la armada liderada por Brad Wiggins, en ganador de Tour, y su pareja de colombianos, Rigoberto Uran, ahora con Omega, y Sergio Henao, ciclista de cuyo proceso se sabe lo justo, con más interrogantes que respuestas y una muy poco transparente política de comunicación.

Por otro lado ha pasado un año más y el Team Sky ha pasado por las clásicas por la tangente. Han mejorado actuaciones pasadas, pero siguen dando la sensación de ser meros comparsas. Se aprecia el talento de Geraint Thomas, la dulzura de Boasson Hagen, la entrega de Ian Stannard –ganador en la Het Nieuwsblad de la única gran carrera que Sky ha probado en este terreno- pero todo sabe a poco frente a Cancellara, Vanmarcke, Terpstra y Van Avermaet. La actuación de Wiggins en Roubaix ha sido de lo poco positivo que han sacado en este ciclo.

Luego estuvieron hechos concretos que no dignifican el ciclismo que tanto dicen querer como la diezmada alienación de la Flecha Valona o la presencia de cuatro corredores en la puesta de largo de una carrera como la Lieja. No hablemos de sus resultados en las Ardenas donde cabe escudriñar para hallarles en la clasificación.

Desconozco cuál será la opinión de Dave Brailsford al respecto, obviamente no dirá nada dentro de la política de “todo perfecto, todo bien” que dicta sus comunicados, de cualquiera de las maneras esto no es la excelencia que proclaman, más bien se queda lejos. Quizá se agarren al Tour como mantra único. Al menos les cabe el consuelo de que en las últimas tres temporadas quien ganó Romandia, luego…

Deja un comentario