Ciclismo en barrica de roble

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No sé porqué, no me digáis, pero da la casualidad que muchas pruebas ciclistas clásicas se celebran en zonas vitivinícolas. Ocurrió por primera vez en la Toscana italiana, luego en la Borgoña francesa y aquí tenemos nuestro querido Penedès. Las zonas vinícolas cuentan con una red de caminos y carreteras entre viñedos que son ideales para rodar en bicicleta.

Hubo un día que grupo de cicloturistas de la Unió Ciclista Vilanova, empezó restaurando algunas bicicletas clásicas que teníamos semi abandonadas. Luego participamos en l’Eroica, en plena Toscana y de allí volvimos emocionados.

Y pasó lo que tenía que pasar, y nos preguntamos porqué no en el Penedès, nuestra comarca, llena de caminos asfaltados tranquilos entre viñas y bodegas.

Dicho y hecho, en 2011 empezó todo. Pura nostalgia y romanticismo nos movieron. En el colectivo ciclista igual que en otros, nos gusta vivir y admirar el pasado, todos tenemos en mente imágenes, vídeos o pruebas a pie de carretera desde pequeños. Todos admiramos  un constructor de cuadros, esos maillots de lana, esas gorras,..  todo artesanal, todo tan emotivo.

La épica del ciclismo de antaño, sus largas escapadas, los ataques a pie de puerto, todo aquello lo recordamos y lo reclamamos cuando vemos carreras de la actualidad. Pero es que incluso los jóvenes intentan recuperar materiales y valoran las bicicletas de antes, las consideran como auténticas piezas de museo.

Como is dije arrancamos nuestra “La Pedals de Clip” en 2011. Fuimos ocho ciclistas desde Vilanova i la Geltrú. Meses antes ya estábamos poniendo a punto nuestras viejas monturas. Al dejar el carbono, los automáticos y los materiales modernos nos preguntamos  cómo habíamos podido montar esos hierros. Al finalizar ochenta kilómetros, sólo ochenta kilómetros, nos dolía todo, las manos, los pies, espalda, pero quedamos enganchados al ciclismo clásico.

Al año siguiente hicimos una convocatoria vía redes sociales y el blog con el nombre de “La Pedals de Clip” con 45 ciclistas en la salida desde Sant Cugat Sesgarrigues. Allí empezamos a ver el boom y el interés del personal por ese tipo de ciclismo. En 2013 dimos el salto pusimos la salida y llegada en Sant Martí Sarroca, un lugar ideal con una llegada preciosa en un castillo e inglesa románica. Vinieron algunos profesionales como Recio, Prieto, Edo, Iturat, Pedro Torres, etc… y empezamos a hacer homenajes. El primero fue a Miguel Poblet, que por desgracia falleció quince días antes. En esta edición ya viene 145 ciclistas.

Hace dos años nos hicimos mayores: 240 participantes, nos vienen algunos ingleses con un gran homenaje al polifacético Jaume Mir, el hombre anuncio, asistente y gran persona con más de cincuenta años en las llegadas de las grandes pruebas. El año pasado conseguimos traer a Pedro Delgado, en el treinta aniversario de su victoria en la Vuelta a España del 85 con el equipo MG-Orbea, siendo Gin MG una empresa de nuestra ciudad y el principal esponsor de nuestros maillots. En esta edición participan 425 ciclistas.

No es sencillo montar todo esto. Son muchos trámites, cada vez más complicados, cabe tenerlo todo al día, desde la ambulancia, permisos de tráfico y seguro de los ciclistas a personal de protección civil en los cruces más importantes y marcar con flechas las dos rutas, al margen de las inscripciones, las bolsas de los participantes, los avituallamientos, los regalos, los sorteos y un largo etcétera.
Pero nuestro fin de semana no se resume en la marcha, intentamos crear “caliu”, ambiente vamos, para el sábado tenemos conferenciantes, charlas, exposición…

Complace ver que cada año tenemos más participantes jóvenes. Parece que ha calado fuerte la épica del ciclismo de antaño. Vemos que restauran bicicletas, buscan maillots y zapatillas de la época. Supongo que la moda fixie ha ayudado un poco. También las imágenes de pruebas ciclistas de antes fomentan este tipo de ciclismo, ver a Coppi, Bartali, Merck, Ocaña en acción emociona, eran unos auténticos héroes.

Luego está el impacto en la zona. La implicación del pueblo de Sant Martí Sarroca ha sido ejemplar, nos han acogido muy bien y creen en la prueba. Poco a poco nos han ido colaborando algunas bodegas, la DO Penedès. Los avituallamientos llevan producto de la zona y el regalo incluye botella de vino de la zona. Las casas rurales y hoteles se van llenando esos días y los familiares visitan bodegas en el tiempo libre.

Este año os esperamos ya desde el sábado 21 de mayo, en las dependencias del Castillo de Sant Martí Sarroca con una exposición de pintura sobre ciclismo clásico del reconocido pintor Miguel Soro (Xàtiva), una exposición de maillots y material clásico de la mano de José Pérez (Jaca), una de las colecciones más importantes de España, y una charla coloquio sobre ciclismo clásico con Marino Lejarreta (exciclista), Orestes Ribó (zapatillas Ribó), Jaume Mir (polifacético personaje), Sisquillo (mecánico de equipos profesionales y de Orbea), Rubén Peris (President de la Volta ciclista a Catalunya) y Bernat López (editor de Cultura Ciclista).

Ah, y el domingo la marcha en la que Marino sacará su Olmo de la época del Alfa Lum, con una feria y mercado de material, maillots, bicicletas y revistas en la explanada del castillo.

Queremos que “La Pedals de clip” no sea tan solo una prueba ciclista más, que sea un evento de fin de semana dedicado a ese tipo de ciclismo, rutas, charlas, exposiciones, museo, homenajes, videos, fotos, en definitiva recuerdos y romanticismo.

Por Carles Soler- UC Vilanova

Imagen tomada de www.lapedalsdeclip.cat – Angel F. Santos

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