Ciclismo en un “invierno escandinavo”

0
4
vistas

Después de vivir 3 años en Estocolmo, como buen español, del sur y el buen tiempo, había buscado todo tipo de escusas para no montar en bici durante el periodo invernal. Porque seis meses de oscuridad y temperaturas entre 3 y -15°C sólo invitan a buscar excusas. Aunque sin duda, lo único que tenía eran reglas autoimpuestas y la única manera para llegar a algún sitio es rompiendo tus propias reglas.

Publicidad

El libro Half Man, Half Bike sobre la vida de Eddy Merckx fue una gran motivación para ver la condiciones climatológicas desde otra perspectiva. Se cuenta en el libro como Eddy sentía extra motivación cuando las condiciones climatológicas eran extremas: “Lo fácil es competir cuando hace sol y el asfalto está seco”. Además conozco a muchos otros ciclistas a los que no les asusta el mal tiempo y disfrutan del ciclismo todo el año independientemente del clima.

Una vez tomada la decisión, “voy a entrenar nieve o nieve”, sólo era cuestión de tener el material adecuado. Es decir una bici de MTB o ciclocross con ruedas de clavos y luces de bacteria,  guantes dobles o de esquiar, unas zapatillas de invierno que las tiendas de bicicletas en España no suelen vender, y para mí con tres niveles de ropa, es suficiente, porque los suecos van con dos. Entre otras cosas, aquí venden hasta plantillas radiantes que funcionan con bacteria.

Aunque hay valientes que lo hacen, durante el periodo invernal no es recomendable circular por la carretera. En contra de lo que muchos piensan en España, los conductores aquí no son muy respetuosos con los ciclistas y si añadimos nieve, hielo y la poca visibilidad, es un verdadero peligro. Lo bueno es que normalmente hay carriles bici que te llevan a todos los sitios, aunque hay que tener cuidados porque son transitados por peatones en algunos tramos.

Este es mi tercer invierno montando en bici y aún no he sufrido ninguna caída. Lo que es una sorpresa para los no ciclistas. Por lo demás cada vez que hago los 44 km de ida y vuelta al trabajo, me siento como si hubiera corrido una de esas semiclásicas que tanto gustan en los Países Bajos como es el caso de Harelbeke o Gent-Wevelgem.

Algo que me sorprende es que no he cogido ningún resfriado o gripe en estos 3 años. Coincido con los finlandeses que hablan de los beneficios del frío, como nosotros de la dieta mediterania.

Al mal tiempo buena cara!

Por David Bartolomé

Deja un comentario