Ciciclismo & sushi, un maridaje que gusta

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En estos despieces voy a tratar de explicar cómo se vivió el Critérium de Saitama desde el punto de vista de aficionados, medios y organización japoneses, así como de los corredores y periodistas europeos que participaron en la competición.

 

Aficionados

Los japoneses no son especialmente entendidos en la materia, pero disfrutaron del Critérium como enanos. Pocos conocían que el sistema de la competición tenía la misma credibilidad que los bolos de “Mujeres, Hombres y Viceversa”, y vivieron con fervor y verdadero entusiasmo la aplastante ‘victoria’ de Chris Froome. En el Hotel Rafre, en el que se alojaron los corredores, aguardaron educada y pacientemente, tras un cordón de seguridad (impensable en Europa en general y en España en particular sin roces con los agentes de seguridad), a que los ciclistas bajaran de sus habitaciones en la previa y volvieran posteriormente de la carrera. La mayoría buscaba a Froome, Rui Costa y Arashiro, campeones del Tour, del mundo y de Japón. A Arashiro le esperaron más de dos horas después de la competición para hacerse fotos con él: le reclamaban más incluso que a las estrellas.

Los que más sabían de ciclismo habían hecho recortes de los participantes para que se los firmaran. Un chico le llevó a Valverde un maillot del Caisse de ganador del UCI Pro Tour y otro de vencedor de la Vuelta para que se los autografiara. Le consideraba su ídolo desde hace años y se emocionó, como algunas niñas cuando localizaron a Froome. Sin embargo, en cuanto veían a alguien vestido de ciclista se lanzaban a por él: un primo de Geniez o el guardaespaldas de Sagan. Incluso, un chaval nos pidió un autógrafo al compañero de AFP y a mí cuando nos vio la acreditación. Quiero pensar que fue porque nos consideró jóvenes y atléticos, aunque pinta de corredor no tenemos mucha. ASO calculó más de 200.000 entregados espectadores en el centro de Saitama, un éxito en la promoción de su deporte y el Tour en un país sin mayor tradición que la pista.

 

Organización

Las personas designadas para coordinarse con ASO no podían ser más dispuestas ni currantes, ni tener más ganas de aprender de sus colegas europeos. Es cierto que la cultura japonesa se basa en unos valores de respeto y trabajo, pero sabían que se trataba de una gran oportunidad para causar buena impresión, y así fue. ASO quiere regresar a Japón, y Japón quiere ASO regrese. Desde el aterrizaje del jueves en el aeropuerto de Narita hasta el sábado para tomar el vuelo de vuelta, todo fueron facilidades tanto en el hotel como en el Saitama Super Arena, donde se ubicó la sala de prensa. El propio alcalde y su equipo de gobierno se volcaron ‘in situ’ con la delegación de ASO. La ciudad aprovechó la ocasión para mostrar sus puntos fuertes (escuela de sumo, kendo y judo, y mueso de bonsáis) y colocar en el gigantesco recinto (donde España ganó el Mundial de basket de 2006) y en los alrededores de la meta stands para vender sus productos, a los que dieron su particular visión del marketing: curiosos objetos gratuitos, como cintas o calcamonías, mascotas, personajes de manga y chavales con cosplays de las series que veíamos de pequeños, Caballeros del Zodíaco y Power Rangers, o más recientes como Naruto o Bob Esponja. No pude evitar comprar un muñeco del Urawa Reds, de la Japan League de fútbol (presente en el Arena, como el Omiya Ardija).

 

Medios de comunicación

Los compañeros japoneses realizaron un despliegue espectacular para seguir el Critérium de Saitama: 220 periodistas acreditados, con conexión en directo de las teles en la rueda de prensa del día anterior incluida. Las televisiones también la cubrieron en vivo (Eurosport 2 para Europa), así como numerosas radios y páginas online. Un esfuerzo de elevadísimos costes para tratarse de un critérium, pero era del Tour, y les visitaban algunos de los mejores ciclistas del pelotón actual. Sintieron con la misma intensidad de un aficionado todo lo relacionado con la prueba, desde los actos de promoción en un entrenamiento de sumo (unas imágenes que dieron la vuelta al mundo, lo que se pretendía) y en la visita a un museo de bonsáis, como en la carrera: “¡Ataca Rui Costa, ataca Rui Costa, ataca el campeón del mundo!”, nos tradujeron en la sala de prensa en la última vuelta. “¡Increíble, va a ganar Chris Froome, el vigente ganador del Tour! Es un gran momento para el Critérium de Saitama”. Tampoco demostraron ser grandes especialistas en ciclismo, pero lo compensaban con pasión. El público y la prensa consideraron el evento como uno de los acontecimientos del año.

 

Corredores y periodistas europeos

Básicamente, alucinamos desde que llegamos hasta que nos fuimos. Por la buena gente, disponibilidad y ganas de ciclismo que había en Japón.

 

Por José Andrés Ezquerro

Foto: ASO

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