Ciclistas y estudios, una ecuación posible

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Desde tiempos inmemoriales siempre nos hemos interesado por ciclistas que han combinado estudios con la bicicleta, porque sinceramente tienen un grandísimo mérito y porque el ciclista antes que ciclista es persona. Este año pudimos ver en Eibar el desenlace del Valenciaga y allí cumplió todos los pronósticos Jaime Rosón que resulta que cursa la carrera de Ciencias Políticas y Administración Pública.

Zamorano, estos días liado en el grupo de cabeza del US Pro, mostrando la calidad que se le adivinaba, Rosón nos explica cómo se lo  monta para estudiar, entrenar y competir con innegables dosis de éxito.

Por suerte no soy el único ciclista que estudia, otro ejemplo es Carlos Barbero, que está estudiando ingeniería y que ha ganado en la primera etapa de la Vuelta a Burgos. Son claros ejemplos de que se pueden compaginar los estudios con la bicicleta, tan solo hay que ser fuerte mentalmente y sobre todo tener constancia y no rendirse nunca antes las adversidades que se puedan presentar.

Para mí la relación ciclismo-estudiar es  un medio de distraerme y no pensar solo en una actividad. Desde mi punto de vista, centrarse en una sola cosa no es una buena opción. Nunca sabes lo que te puede deparar la vida. Puedes tener una mala caída y tener que dejar la bici y quedarte sin. En cambio si sigues estudiando siempre tienes un as bajo la mano. Está claro que es muy difícil compaginar las dos cosas pero se puede hacer si te sabes organizar.

En mi caso particular, vivo en Zamora y la Universidad está en Salamanca, es decir, a una hora en autobús. Me levanto a las 7 de la mañana y a las 8:30 ya estoy en el autobús subido. Las clases suelen durar entre 5 o 6 horas. A casa, en  un día normal, llego sobre las 15:30h. Cuando tengo que entrenar bastantes horas me llevo la comida a clase y cuando estoy en el autobús, como. Siempre la gente me mira cuando saco los tapers, pero no me queda más remedio que hacer eso sí quiero entrenar.

En mi caso, hay que ser muy fuerte mentalmente para poder llevarlo a cabo ya que muchos de los días que llego a casa, estoy tan cansado que no tengo ganas ni de entrenar pero si quiero llegar a algo en esta vida deportiva no me queda más remedio que ir a entrenar.

La época del año que más difícil es compaginar es el ciclo de exámenes -finales de mayo e inicios de junio-. Un mes antes de los exámenes me encierro en la biblioteca y solo salgo para comer y entrenar. Hasta por las noches tengo que ir a la biblioteca.

Por suerte tengo [email protected] que me acompañan a la biblioteca y se me hace un poco más fácil ya que muchos días llego cansado de entrenar y estar con [email protected] se me hace más ameno. Esta época del año duermo muy poco y estoy muy estresado. Este mes en teoría coincide con mi mes de descanso sobre la bicicleta pero mentalmente es el más duro, con lo cual descanso muy poco. Suelo perder hasta peso en esta época.

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