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Ciclocross: las bicicletas también son para el invierno

Cruz – LEadboard2 Post
Tiempo de lectura:10 Minutos

Ciclocross

Pasa a menudo que no se repara en el ciclocross porque se rodea de otras modalidades ciclistas más divulgadas en los medios, como el ciclismo de carretera.

Ciclocross, no es porque no guste, es como digo la propia inercia de otras especialidades la que le niega al ciclocross, una modalidad que si miramos con lupa y le prestamos la atención que merece, nos encontramos esa disciplina ciclista que pone los pelos de punta por su esfuerzo, sacrificio y dureza, pero también por las imágenes que ofrece, la plasticidad y una suciedad que viste de heroísmo quien lo practica.

 

¿Qué es el ciclocross?

El ciclocross es esa modalidad ciclista que se corre en circuitos cerrados que incluyen varias superficies, la meta suele estar en asfalto, pero por medio hay que salvar césped, lodazales, escaleras y hasta tablones.

CX circuito cerrado de ciclocross

Se corre a un tiempo determinado, según las edades. En la categoría reina del ciclocross, la duración suele rondar la hora, minuto arriba, minuto abajo.

Castelli-LDB2

La cantidad de vueltas al circuito que se pueda dar en esa hora sirve la clasificación de la carrera de ciclocross.

 

circuito de Valkenburg campeonato del mundo de ciclocross cx

Circuito del campeonato del mundo de ciclocross 2018 UCI CX, en Valkenburg


En El Velódromo… 


Las peculiaridades del ciclocross 

Cuando uno piensa en ciclocross, conviene alejarse de las imágenes del Tour o de una clásica de primavera.

El ciclocross es épico, se envuelve de una estética alejada de la modernidad, en la que el ciclista toma el protagonismo en su lucha con los rivales, el circuito, pero también con el entorno y las adversidades.

Ciclocross es barro, tierra, lluvia, nieve, niebla, asfalto, arena, piedras, tablones, escaleras.

Barro ciclocross cx campeonato de CX

Detalle del barro que contiene un circuito de CX, característica principal de este tipo de circuito.

 

Ciclocross es un circuito sinuoso, adrenalina. La salida, primera vuelta, los atascos, los resbalones…

Ciclocross es “sabor a sangre” porque se corre a pelo, sin tregua.

 

Alrededor del ciclocross 

Una carrera de ciclocross es un circo de equipos, zonas de asistencia, con mangueras y material presto cuando el circuito está embarrado y pesado.

Una carrera de ciciclocross son roulottes de los corredores, de los equipos y de los organizadores, carpas médicas, espacios para los sponsors y marcas, managers corriendo nerviosos por entre el encintado que marca el circuito, un cronómetro al final, tras una distancia y por supuesto los protagonistas, los ciclistas…

Deportistas en toda su expresión. Cada uno sacando punta a sus virtudes, el más fuerte, el más rápido, el más técnico, el más hábil, el más listo. Todos ávidos de una  victoria que pasa por la hora más larga.

ciclocross campeonato UCI 2018

Pedalear, correr, saltar, sortear obstáculos, naturales o artificiales. Resbalar, caer, volver a caer, derrapar, frenar, no cejar nunca en el empeño sabiendo que la suerte te puede girar la espalda en cualqueir momento.

Es la crueldad del ciclocross.

Alrededor, más allá de las cintas, vallas y pivotes, una marabunta de espectadores fervorosos, fieles, novatos, veteranos, desafiantes a la climatología, pacientes y entregados a la carrera de ciclocross.

Miles de banderas, banderolas y gorras de equipos salpicando un paisaje de cabezas que se turba por los gritos y ánimos.

Una atmósfera sagrada, casi mística que vive ajena, pero conectada a la vez con el límite del esfuerzo, una frecuencia cardíaca al máximo de extenuados, sacrificados y casi crucificados especialistas en ciclocross.

Son los ciclocrossmen.

Si en un sitio la mística del ciclocross alcanza la perfección, hablamos de Bélgica, esas campas llanas, llanas, llanas.

Campas horadadas antaño por guerras mundiales, hoy por la pasión de una liturgia que entiende reunirse en torno a un circuito, degustar una cerveza, hacer vida social, echar el domingo entre amigos, mientras matas la garganta entre chillidos por tu ídolo.

Es la magia del ciclocross.

 

La bicicleta de ciclocross 

A caballo entre la BTT y la bicicleta de carretera, con geometrías adaptadas al terreno, la bicicleta de ciclocross tiene pedales de BTT, un pedalier más corto, vainas más anchas, neumáticos híbridos con tacos, frenos de disco frente a cantiléver, a elección del consumidor.

La bicicleta de ciclocross incorpora carbono, que trepa de la parte al todo, como resultado de las exigencias del guión, adaptándose al terreno como un guante, estando cada vez más presente en el día a día de las ciudades, de personas que se mueven con ellas por la ciudad, sacando provecho a su polivalencia.

Los orígenes del ciclocross

A caballo entre los siglos XIX y XX,  las carreteras de Francia, al igual que las de muchos países de Europa, no eran la “creme de la creme”, nunca mejor dicho.

Adoquines, tierra, socavones, barro y arena, ingredientes habituales en la ruta y calles de las ciudades y pueblos.

Un entorno complicado para moverse y circular con comodidad. Que para transitar por las calles se tuviera que navegar entre mil dificultades, favoreció que en Francia naciese el ciclocross, no quizá como modalidad, y sí fruto de una necesidad.

Pero tenemos también otra teoría para explicar el origen del ciclocross: una historia que habla del soldado Daniel Gousseau, que más tarde sería secretario general de la Unión Ciclista Francesa.

Gracias a su esfuerzo se celebró la que se considera primera competición de ciclocross: El Campeonato de Francia de ciclocross en el año 1902 y en la que según leemos, ganó un ciclista llamado Fernand De Baeder.

 

Si hubiera que anotar un pionero del ciclocross, ahí tenemos a uno.

Geo Lefèvre campeonato de ciclocrossEn el laberinto de nombres del nacimiento del ciclocross, cobra también fuerza un nombre muy conocido en la prehistoria del ciclismo, el de Géo Lefèvre.

Nacido en 1887, este francés fue ciclista y periodista deportivo en el diario L’Auto. Años después sería también, junto a Henri Desgrange, creador del Tour de Francia.

Dadas su inquietud conciertan una reunión entre la Unión Velocipédica Francesa, es decir, los antecesores de la Federación Francesa de Ciclismo, creada en 1881 y el propio diario L’Auto.

En ese encuentro impulsan la idea de crear la primera prueba de ciclocross realizada, una carrera que se celebraría en Ville-d’Avray, un municipio al oeste de París, entre cuyos hijos ilustres, destaca Jean-Baptiste Camille Corot, considerado el primer impresionista.

Ville-d´Avray se considera el primer lugar donde se corrió una carrera de ciclocross.

Con todo apreciamos la nebulosa que existe sobre el origen del ciclocross, con varias teorías sobre la mesa.

Hablando sobre las primeras pruebas documentas tenemos el citado Campeonato de Francia de ciclocross, celebrado en 1902, con un podio formado por Fernand De Baeder, Henri Vazieux y Henri Roques, primero, segundo y tercero respectivamente.

La carrera impulsada por Géo Lefèvre, año 1903 en Ville-d’Avray, y fue para un ciclista llamado Robert Seigneur, seguido de Enrico Fouquier y Louis Rigoust.

Remarcar que la edición de 1904 y de 1940 no se llegaron a disputar por diversos motivos, pero que las que habrían de venir fueron históricas.

De 1909 a la de 1914 cayeron todas en el saco de Eugène Christophe, una leyenda, un pionero, un ciclista francés que tras dominar el ciclocross sería el primer portador del maillot amarillo del Tour de Francia cuando éste se instauró en homenaje al color del diario organizador el año 1919. Fue en una etapa entre Grenoble y Ginebra, en el sosiego de las aguas del Lac Leman.

Eugène Christophe fue profesional casi veinte años, pisó el podio del Tour, fue ampliamente querido y tuvo tiempo para el ciclocross.

Llegamos al 1924 y nos encontramos con el Criterium Internacional de Ciclocross, que se disputaría con alguna interrupción entre 1924 y 1949.

En su primera edición el ganador fue el francés Gaston Degy, como ya hiciera en 1920, ganando el Campeonato francés de ciclocross.

Robert Oubron, ciclista de CX, uno de sus máximos exponentes

Sin embargo nos centramos en la figura del también francés Robert Oubrón, vencedor de nada menos que cuatro ediciones del citado criterium y de cinco ediciones del campeonato francés de ciclocross.

Sus méritos fueron tales que en Créteil, al sudeste de París, le pusieron su nombre pabellón deportivo de la localidad: es el Robert-Oubron Sports Palace.

En este Criterium Internacional nos topamos en 1933 con Sylvère Maes, no es el primer belga en ganarlo, el primero había sido Henri Moerenhout, pero sí un ganador con un palmarés más que interesante, lo suficiente como para tomar conciencia del nivel e interés que suscitaba el ciclocross en aquella turbulenta década de los treinta.

A saber sobre Sylvère Maes: ganador de dos ediciones del Tour de Francia, las de 1936 y 1939, dos generales a las que sumó varias etapas. Aunó además un triunfo París-Roubaix en 1933.

 

El Campeonato del Mundo de ciclocross

Año 1949, la carrera que había nacido bajo el nombre de Criterium Internacional, que había otorgado los primeros laureles al ciclocross y lo había hecho atractivo a los ojos de grandes figuras, pasaba a llamarse Campeonato del Mundo de ciclocross.

La UCI cogía las riendas de la competición y le otorgaba categoría mundial. Antes, en 1949, Roger Rondeaux ganaba en el epílogo del Criterium Internacional de Ciclocross.

Roger, campeón de ciclocross CXRondeaux sería tres veces campeón del mundo de ciclocross, entre los años 1951 y 1953, este año en Oñati, la localidad guipuzcoana.

Para Rondeaux ésta fue su curiosa forma de dar la bienvenida al Campeonato del Mundo de ciclocross.

Pero la primera edición del Campeonato del Mundo de ciclocross se celebró en 1950 y su ganador fue otro ilustre, Jean Robic, apodado “cabeza de cuero”, por la endeble chichonera, ganador de un Tour de Francia y uno de los grandes rivales de Fausto Coppi.

El dominio francés en el Campeonato del Mundo de ciclocross se extendió hasta 1959, cuando se impuso el italiano Renato Longo, campeón en Ginebra.

Cabe remarcar que la UCI, cuando se hizo con la prueba, uno de los requisitos que impuso fue el de disputarse la prueba en un país diferente cada año.

Renato Longo se alzó con la victoria la nada despreciable cifra de cinco ocasiones siendo además campeón de Italia doce veces.

 

De De Vlaeminck a Nys: Los grandes campeones de ciclocross

Eric De Vlaeminck JoanSeguidor

Imagen de ciclo21

Ausentes en los primeros años “mundiales” de ciclocross, tendrían que aterrizar los belgas y lo hicieron con su ciclista franquicia. Para muchos Eric De Vlaeminck es uno de los culpables de haber hecho del cx en Bélgica casi una religión. Lo cambió todo en el ciclocross.

Y el motivo de esa “culpabilidad” lo encontramos en sus siete maillots arcoíris de ciclocross, seis de ellos consecutivos.

Su reinado empezó en España, concretamente en Beasain. Corría el año 1966 entonces, y fue en 1974, en Vera de Bidasoa, donde acabó su reinado cuando Albert Van Damme le arrebató el triunfo en esa edición.

No contento con esos triunfos se hizo cargo de la selección belga consiguiendo muchísimos éxitos para los suyos.

Los enormes esfuerzos como como ciclista y seleccionador, junto a la desgraciada muerte de su hijo Geert, en plena competición, y sus agresivas enfermedades le llevaron a su fallecimiento en 2015.

Con todo el nombre de Eric De Vlaeminck siempre será recordado con letras mayúsculas en la historia del ciclocross.

Luego vendrían otras estrellas como Albert Zweifel o Roland Liboton, campeones del mundo de cx e incluso, en el caso de Zweifel, de Suiza, también.

Roland Liboton se alzó con varios campeonatos del Mundo de cx, pero también de Bélgica y el Superprestige.

Al igual que hemos hablado anteriormente de escribir con letras mayúsculas el nombre de Eric De Vlaeminck, tenemos otro personaje que nos hace preguntarnos quién de los dos merece pasar a los anales como el mejor ciclista de ciclocross de todos los tiempos.

Este no es otro que Sven Nys.

Llamado el “caníbal de Baal” o el “Rey de Koppenberg” por dominar la clásica del primero de noviembre que se hace en el célebre paraje flamenco, entre otros apodos, Sven Nys es una bestia del ciclocross, en definitiva, que además fue fiel siempre a la modalidad.

Nacido en Bélgica en 1976, Sven Nys ha sido capaz de ganar casi trescientas pruebas en las que ha participado, dos Campeonatos del Mundo de ciclocross, nueve veces campeón de Bélgica, trece veces el Superprestige, siete veces la Copa del Mundo… unas cifras que ponen pelos de punta a cualquiera que sepa lo difícil que es ganar una vez, aunque no tanto como mantenerse en la élite.

Sven Nys podría haber sido más veces campeón del mundo de ciclocross, pero siempre hubo quien se le adelantara o un factor externo que le complicó las cosas.

En el periodo de Sven Nys han destacado otros especialistas como el también belga Erwin Vervecke, un auténtico francotirador en Campeonatos del Mundo de cx, el holandés Lars Boom, una vez campeón del mundo y con una trayectoria notable en ciclismo de carretera, y el checo Zdenek Stybar.

 

Stybar fue tres veces campeón del mundo y supuso un paréntesis al dominio de Bélgica y Países Bajos en los grandes eventos. El ciclista checo es además corredor de carretera y especialista en clásicas de primavera.

Si nos atenemos al podio de los Campeonatos del Mundo de cx recientes, vemos apreciamos la enconada rivalidad que existe entre los dos grandes dominadores actuales, Wout Van Aert y Mathieu Van der Poel.

Mathieu Van, entrando en meta y proclamándose campeón

Ambos tienen ahora la llave de la modalidad, su caché es importante y sus duelos arrastran masas, demostrando lo mucho que mueve el ciclocross por esos países.

El primero es belga y el otro holandés. Ambos son muy jóvenes y han dominado ampliamente la modalidad desde que pusieron el pie en la categoría absoluta, coincidiendo, además con los últimos coletazos de Sven Nys, quien actualmente va a las carreras vestido de calle en funciones de mánager.

Sven Nys – Thibau Nys

La presión de llevar el apellido del más grande… Precioso vídeo de los Campeonatos de Bélgica de Cyclocross Sub17, donde el hijo de Sven Nys (Thibau), se alzó con la victoria. El orgullo de un padre, la emoción de una novia y la presión del apellido Nys, un apellido, que parece que dentro de unos años, estará en la Elite dando mucha guerra de nuevo.

Publicado por Rondevanbet en sábado, 20 de enero de 2018

Lejos queda ya esa primera carrera de ciclocross, en 1902, el Campeonato de cx francés. Más de cien años para llegar a un calendario que tiene muchos frentes e intensidad, citas ineludibles y una pasión capaz de caldear las atmósferas más gélidas.

Las bicicletas sí son para el invierno, como demuestra el ciclocross.

 

Grandes competiciones de ciclocross

En 1950 París acogió el primer Campeonato del Mundo que ganó el francés Jean Robic.

Al deseado maillot arcoíris, se le unió la puja por la Copa del Mundo de CX, cuya primera edición se sitúa en la temporada 1993-94.

En un inicio era de una prueba por país y constaba entre seis y nueve carreras por edición.

El calendario actual, y tras varios cambios que introdujo la UCI, contiene nueve carreras, siendo una de las premisas tres de ellas se tienen que celebrar en Bélgica.

Las otras restantes se disputan en EEUU y Países Bajos, entre otros países, principalmente, aunque otros estados como Italia, Alemania y Reino Unido hayan sido sede de la Copa del Mundo de ciclocross.

En España la cita habitual de la Copa del Mundo de CX durante muchos años fue en la localidad vizcaína de Igorre, donde los mejores especialistas deleitaban a la afición más animosa en este lado de los Pirineos, la afición vasca, que disfrutaban de carreras tradicionalmente muy pesadas por la cantidad de barro que causaban las tradicionales lluvias de diciembre,

La variedad de países en un calendario como el de la Copa del Mundo es bueno e interesante, para tratar de buscar una internacionalización más amplia de una modalidad muy desigual en seguimiento e interés, más allá de Bélgica.

En el calendario del ciclocross tampoco falta fiel a su cita el DVV Insurance Trophy o lo que es lo mismo el antiguo GvA, las siglas de lo que en castellano vendría a ser el diario de Amberes, uno de los muchos medios de comunicación belgas que presta mucho espacio al ciclismo en general y cx en particular.

En ese sentido medios como Het Nieuwsblad son referencia en las dos ruedas, como lo son las retransmisiones y despliegues “a pie de campa” del canal Sporza, auténtico hub televisivo de la temporada de ciclocross.

En 1987 se inicia la andadura del DVV de cx, en el que se premia la regularidad a siete pruebas, todas en suelo belga. Si en un principio la puntuación se basaba según el orden de llegada, desde el 2013 el tiempo de finalización de cada carrera en la que se compite suma, igual que las bonificaciones en los sprints intermedios para puntuar.

Cómo no citar la Belgian National Cyclo-cross Championships, el Campeonato de Bélgica de ciclocross, lo que muchos en “petit comité” llaman el “mini mundial”.

Se celebra desde 1910, anualmente a partir de 1921, con la obligatoria parada debida a la Segunda Guerra Mundial en 1940.

Su organizador es la Royal Belgian Cycling League, fundada nada menos que en 1882. El primer ganador es Philippe Thys, ciclista belga que gana su primer campeonato en el ya citado campeonato nacional despegando hacia la que podemos considerar primer gran campeón de la historia, pues ganaría tres veces el Tour de Francia, los de 1913, 1914 y 1920, más otras grandes clásicas como Lombardía o París-Tours.

Saltamos en el tiempo y en la década de los años treinta nos topamos con Maurice Seynaeve, otro belga que se colgó cinco victorias en este campeonato.

Claro que eso no que queda corto comparado con Roland Liboton, que se llevó diez victorias, o Sven Nys, que acumuló nueve.

En las últimas tres ediciones surge el nombre de Wout van Aert, como decimos joven especialista de ciclocross, quien desde 2011 colecciona triunfos por doquier: campeonatos juveniles y sub-23, Superprestigio, Campeonatos del Mundo.

Y aquí no podemos menos que acordarnos de la celeste belga.

Cuando Van Aert dé el paso definigivo a la carretera, nos daremos cuenta de lo mucho que ha ganado y dado al ciclocross.

Seguimos con el Superprestigio, que se reparte por la temporada en ocho mangas, todas ellas en el paraíso del ciclocross, Bélgica y Países Bajos.

Si nos vamos a la primera edición, viajamos al 1983, cuando ganó Hennie Stamsnijder, ciclista holandés, nacido en 1954 y ganador en 1981 del Campeonato del Mundo de Ciclocross.

De hecho este neerlandés nacido en Enter  fue el primer ciclista de su país en ganar un Campeonato del Mundo de Ciclocross, en una carrera que se recordará por ganarla delante de Roland Liboton, quien en lo sucesivo sería tres veces campeón del mundo de ciclocross.

Otra celebridad de ciclocross, como es el suizo Albert Zweifel, varias veces campeón del mundo, también está en el palmarés del Superprestigo, donde además cuenta con catorce mangas ganadas.

En este repaso de leyendas en el Superprestigio de cx, Sven Nys también surge en el listado de triunfadores, igual que Mathieu Van der Poel, el otro prodigio presente del ciclocross, quien como Van Aert, acumula muchos éxitos desde categorías inferiores, varios  campeonatos de los Países Bajos, etapas de diferentes pruebas  de carretera y el ya citado Superprestigio de ciclocross.

Como veis el ciclocross, la modalidad de invierno, comprimida entre los meses de septiembre y febrero, tiene mucho que ofrecer, en poco lapso de tiempo, una forma de tener vivo el ciclismo durante doce meses.

 

El ciclocross en España

Jesus Hermida ciclocross CX

José Antonio Hermida, biker dos veces campeón de España de ciclocross

La primera carrera de ciclocross documentada en Espala se celebró en Barcelona y fue el germen del próximo Campeonato de Catalunya.

Organizada por la Agrupació Ciclista Montjuïc, la carrera se celebró el 26 de enero de 1929.

En España el ciclocross fue una modalidad muy difundida y popular por todo el norte de España, siendo habitual de las grandes estrellas del momento.

En Sebastián por ejemplo se celebraron multitudinarias carreras de ciclocross la sombra del Igueldo. Joaquin Iturri, Manuel López y Eusebio Bastida formaron el podio de la primera carrera de ciclocross en la capital guipuzcoana el año 1929.

De hecho Joaquin Iturri es el primer campeón de España de la historia, en ese 1929, palmarés al que se añadió el citado Manuel Bastida a los dos años y Fermín Apalategui.

La cita se convertiría en anual y fija a partir de los años cuarenta, la década Miguel Lizarazu, aunque el primer gran protagonista de la historia del

ciclocross español es José Luis Talamillo, seis veces campeón de España de ciclocross, gesta que igualaría ya en la primera década del 2000, David Seco, ciclista vizcaíno que se centró en el ciclocross.

No fue el caso de José Luis Talamillo, quien nació en Burgos en 1933. Profesional durante nueve años, añadió a los seis títulos de ciclocross, el maillot de líder de la Vuelta a España durante dos etapas de la Vuelta a España, en la edición de 1961 y la general de la Setmana Catalana de 1965.

Talamillo murió de un accidente, atropellado mientras entrenaba.

Otros grandes nombres del cx español fueron José María Basualdo, tres veces campeón de España y quinto en un mundial, algo muy poco visto en el ciclocross español.

También selakar las grandes gestas de Ignacio Mayora, José María Yurrebaso, Fran Pla y Paco Sala, éste último catalán de Manresa, que además se considera uno de los pioneros del BTT en España. También cabe incluir en este listado Jokin Mujika, ciclista guipuzcoano, que corrió grandes vueltas y ganó carreras de carretera, llegando a ser subcampeón del mundo de ciclocross juvenil.

Los años setenta y ochenta fueron años prolíficos para el ciclocross que veía como estrellas de la carrera se prodigaban por los circuitos.

Ya en el nuevo siglo, la modalidad experimentó otro repunte, una profusión de pruebas y rankings por toda la geografía y participaciones masivas, dándose la circunstancia de la llegada de ciclistas de otras modalidad con exitosos resultados. Fue el caso de Unai Yus, José Antonio Hermida, Aitor Hernández, Javier Ruiz de Larrinaga e Ismael Esteban, el último campeón de España de ciclocross.

Aunque no pudieron impedir que David Seco, el mejor especialista de cambio de siglo, ganara seis campeonatos, midiéndose con Talamillo. El de Busturia pasó a la historia por su apuesta casi exclusiva por la modalidad.

Concluir este breve relato del ciclocross español con otra gran gesta, la de Felipe Orts en el Campeonato del Mundo sub 23 el año 2017.

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