Connect with us

Colombia: de Lucho a Gaviria

Ciclismo antiguo

Colombia: de Lucho a Gaviria

Tiempo de lectura:2 Minutos

Hace treinta años por estas fechas Colombia era un país incendiado de ciclismo. Luis Herrera, un jardinerito que también llamaron Lucho, hacía historia mayúscula ganando aquella Vuelta influida a partes iguales entre los Lagos de Covadonga y la desgracia de Sean Kelly. Era la culminación, el minuto cero de una historia de éxito que daría para largos episodios.

La década de los ochenta dejó huella por aquellos que llamaron escarabajos, ciclistas colombianos que subían irresistiblemente las mejores paredes del viejo continente, corredores que ni acostumbraban a ganar grandes vueltas, sí etapas y reinados de la montaña, pero que con Lucho dieron el paso adelante.

Afinado, moreno, elegante y de rauda arrancada, Herrera rápido se vio que sería el elegido de dar el paso adelante, de cruzar el Rubicón, en esa Vuelta logró lo que nadie había conseguido. Fue como un serpentín, el exclusivo dominio europeo amenazado en cadena: primero Greg Lemond que hace caer el telón del Tour, luego Lucho la Vuelta y al año Hampsten el Giro. La globalización en su todo su esplendor.

Luis Herrera acuñó pocas pero grandes victorias, a la general de esa Vuelta, un par de éxitos en los Lagos de Covadonga y con los años el Terminillo en el Giro. La colección de grandes cimas por eso había tenido un antes y un después en Alpe d´ Huez. En la retina queda su mano a mano con Perico en la cima capital de la Volta del 91, el Mont Caro, el pelado coloso de Tortosa, donde Lucho dio la medida de su clase.

Treinta años después, hoy mismo, los titulares siguen hablando del ciclismo colombiano. Más allá de la suerte de Nairo en Oropa, queda lo que pueda dar más de sí Fernando Gaviria, sin duda junto a Tom Dumolin, el corredor de este Giro.

Cuatro victorias, cuatro nada más con escasos veintidós años, un corredor joven que vino a Italia a coger experiencia y ésta la adquiere desde el podio. Nos gusta Gaviria por varios motivos, uno personal, viene de la pista y eso nos pone, y otra pasional, que es un ciclista que subyuga con ese sprint, ese cambio de velocidad, esa forma de imponerse.

Entendedme, las tres victorias que ha logrado hasta la fecha han sido de bella y distinta factura, nos prendó cuando admitió que el mejor velocista del Giro era alemán y se apellidaba Greipel, pero ojo, porque la volatta de Tortona es otra, es otro nivel: una remontada desde atrás, desde muy atrás, desde ese nivel en el que muchos directamente abdican de disputar.

Gaviria demuestra lo importante que es una la confianza en la velocidad, de lo sensibles que son estos hombres, con carcasa de gladiador y corazón de cera. Si no lo habéis visto, por favor miradlo, qué forma de remontar desde cero, de no dar por perdido nada, incluso cuando todo parece perdido. Si Lucho hace treinta años prendió la mecha, ésta dura, y la llama lleva a Gaviria.

Imagen tomada de FB del Giro de Italia & Blog Visión del Ciclismo

INFO

La historia de una marca más que centenaria

Castelli_AGO-2-TOT
Castelli_AGO-2-TOT
Castelli_AGO-1-TOT
3 Comentarios

3 Comments

  1. Jorge Andres Mora Acosta

    20 de mayo, 2017 at 4:58

    No es Francisco es Fernando Gaviria, del resto muy buena nota.

  2. Andrés

    20 de mayo, 2017 at 5:33

    Brother, pusiste Francisco Gaviria

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Más en Ciclismo antiguo

Inicio