“Contador for president”

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Muchas han sido las veces que en este blog hemos aupado la realidad para compararla con el ciclismo por los muchos paralelismos que entre ambos se traban. Hablé en su día de situaciones que nos rodean para explicar muchas de las cuestiones que atormentan este deporte acorralado como ninguno por los problemas interiores y exteriores, los que le son propios y los que le sobrevienen.

¿Hay algo que celebrar?
Ayer fue el día, uno más, de Alberto Contador. La dilación del fallo, otro más, es norma cuando debiera ser excepción. El caso se resuelve, Dios mediante, en una semana, si bien día y hora no quedan concretados en el comunicado del TAS. Habrá que esperar al anuncio que anuncie el momento del anuncio definitivo. Un lío. Hace tiempo que cada gesto, calendario, toma de decisión,… en este tema se interpreta en un tono u otro sin ser conscientes ya de si es bueno o no para el corredor, pero con la sensación de que siempre es malo para el ciclismo. La dimensión que toma este asunto excede en mucho al deporte. Como en la economía podríamos hablar de un auténtico “efecto contagio” si esto explota en sentido negativo. Las consecuencias, aunque difíciles de preverá a la larga, serían inmediatas por ejemplo para la legión de periodistas que dejarían este deporte de lado sin Contador en concurso. Por no hablar del terremoto, eso seguro, que provocaría en todas las carreras que el madrileño disputó el año pasado más el Tour de San Luis. Cargarse al ciclista es deshilachar una madeja que pondría en cuarentena la resolución de no pocas competiciones. ¿Qué pasaría con los premios omitidos y los honores negados a los que compitieron contra el corredor español? ¿Quién embolsa réditos con esta situación de provisionalidad?. No obstante, como ya dijimos no vemos a nadie reclamando las prebendas negadas al segundo, tercero,…
Dicho esto las continuas idas y venidas del caso, llamativas todas, desde la presión ejercida por los organismos implicados a las contundentes declaraciones del ciclista dando por hecho su absolución, nos dejan un reguero de dudas que desalienta más si cave. Si durante un tiempo se apostó a la deslegitimación, en los primeros momentos, el caso dio un giro a favor de éste en tiempos A recibiendo un jarro de agua fría en el momento que se decidió una primera prórroga. Dos meses hace de la vista y seguimos en las mismas.
Siguiendo con los mentados paralelismos entre ciclismo y vida cotidiana, desde que le conocemos, vemos en el líder del Saxo Bank una retórica política en cuanto todas sus declaraciones lanzan un pronóstico luego desacreditado por los hechos. Nos explicamos, el tono de inferioridad que Alberto toma a priori en todas las carreras son el mejor testimonio de que a la carrera va a salir a reventar, y generalmente revienta, a su favor. Salvo petardazos puntuales tipo Criterium Internacional o Galibier, rara es la opción que no explota ¿Último ejemplo? Tour de San Luis. A Argentina viajó, dijo, con todas las cautelas del mundo, el tiempo le desacreditó, dos etapas al zurrón en pleno mes de enero, y porque en la crono Leipeheimer se mostró contundente sino la primera general a la bochaca. Con todo convenimos: nada mejor que oírle y leerle para saber que va a ocurrir lo contrario. ¿Le veremos en política? ¿optará a ser presidente?. Madera demuestra. 
Si te ha gustado, o no, aquí abajo lo puedes, o no, decir. 

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