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Control de alcoholemia para un ciclista: ¿Por qué no?

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Opinión ciclista

Control de alcoholemia para un ciclista: ¿Por qué no?

Control de alcoholemia para un ciclista: ¿Por qué no?

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Un control de alcoholemia a un ciclista a veces puede dar resultados sorprendentes

Un joven circulaba en bicicleta por Barcelona y algo sospecharon sobre su extraño pedaleo cuando los guardias le dieron el alto para un control de alcoholemia, sí a un ciclista.

Le hicieron soplar y el alcoholímetro marcó 0,70 mg/l de aire.

Resultado: sanción económica de 310 euros y retirada provisional de la bici, que los agentes se encargaron de llevarla directamente al depósito municipal de vehículos.

Y no es un chiste, por supuesto.

Es un hecho real.

Un ciclista pitando en un control de alcoholemia.

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Sucedió en la capital catalana hace nada menos que 20 años.

Quizás fuera, al menos de manera simbólica, el primer caso de positivo por alcohol en un ciclista.

Tanto es así que el suceso en su día fue considerado noticia.

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A partir de aquel año, aunque no era muy frecuente, los usuarios de las dos ruedas también podían ser requeridos para pasar controles.

Desde 1999, la Ley de Seguridad Vial (LEY 43/1999, de 25 de noviembre, sobre adaptación de las normas de circulación a la práctica del ciclismo) obliga a todos los conductores de vehículos y bicicletas -e incluso peatones involucrados en accidentes- a someterse a las pruebas de detección de alcohol si un agente lo requiere.

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De esta forma, se consideran faltas muy graves cometidas por ciclistas, las siguientes:

a) Conducir habiendo ingerido bebidas alcohólicas con tasas superiores a los 0,5 gramos por litro de alcohol en sangre, 1 a 0,25 mg por litro de alcohol en aire espirado.

b) Conducir bajo los efectos de estupefacientes, psicotrópicos o sustancias con efectos análogos que alteren el estado físico o mental apropiado para conducir sin peligro.

c) Incumplir la obligación de someterse a las pruebas que detectan los niveles de alcohol y otras sustancias cuando estén implicados en un accidente de circulación o a requerimiento de los agentes de tránsito según lo que establece el artículo 21 del Reglamento General de Circulación.

d) La conducción temeraria.

e) Conducir a más de 75 km/h, excepto en los descensos prolongados.

f) Circular en sentido contrario al establecido.

g) Adelantar por la derecha, excepto en supuestos permisos

h) Efectuar competiciones y carreras no autorizadas

Pensaréis que a qué viene todo ésto.

Suunto 5 –  Summer img1

 

Muchos de vosotros, entendemos que la mayoría, conocéis la Ley y estáis al corriente de estas normas y de otras muchas.

Correcto, ¿no?

Pero no todos.

Primero, los que no cumplen, esos ciclistas que sus almuerzos los riegan con una desmesurada ingestión de alcohol a base de cervezas, chupitos o carajillos.

Son ciclistas carne de control de alcoholemia.

Y luego, los que se sorprenden y critican a los agentes de la autoridad, como puede ser la Guardia Civil, por ser tan estrictos con un grupo de ciclistas al que les obligan a pasar un control rutinario de alcoholemia.

Este hecho sucedió el pasado sábado en Alicante, en la subida a la Garganta de Crevillente, y queda recogido el momento en un nuevo vídeo que se ha vuelto viral en Twitter (dónde si no, claro):

¿A favor o en contra?

A ver, señores, que ya estábamos avisados, que esto es así y que, por supuesto, los ciclistas no nos libramos -ni nos debemos librar- de estos controles por mucho que a algunos les moleste, les enoje o les incomode.

Esto es así y punto.

Hay que reconocer que la mayor parte de comentarios han estado a favor de que se hagan ese tipo de controles “porque si queremos que se nos respete y se nos trate por igual en las vías, esto es parte de ello. Tenemos nuestras normas y obligaciones igual que el resto. Si cumples, no debería haber queja, ni nada que reprochar”.

Como muy bien apuntaba, en respuesta a este post, un tuitero.

Incluso algunos explican su experiencia al haberse sometido a controles similares sin problema alguno, que es lo normal, porque somos un vehículo más en la carretera.

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Otros denuncian que hay algunos “que dicen que se van a entrenar y antes de volver a casa se paran a almorzar, se beben 4 litronas, 10 chupitos, 4 cubatas, y luego vuelven haciendo “eses” con la bicicleta”.

Quizás una opinión muy exagerada pero que no por ello deja de denunciar que, en efecto, hay muchos cicloturistas “que empinan el codo” en sus “entrenamientos” y de forma desmesurada en esos atracones, que ellos llaman “almuerzos”.

Cruz SQR

 

Los que han estado en contra, y eso sí es preocupante, es que algunos hayan considerado el control de alcoholemia a estos ciclistas como de “ridículo y grotesco”.

Algo que para nada estamos de acuerdo.

Puede ser poco frecuente aunque no por ello a veces necesario, pero definirlo con esos adjetivos -como absurdo y estúpido- no nos parece lo más apropiado.

O las críticas a la propia Guardia Civil, señalando el por qué no se hacen más controles a automovilistas o moteros, los auténticos responsables de que hayan ciclistas muertos en las carreteras.

Pero esto, evidentemente, tampoco es así, y por supuesto que el porcentaje de pruebas a conductores automovilistas es superior al de ciclistas, como argumenta otro tuitero -seguramente agente de la autoridad- que nos informa que “llevo más de 15 años haciendo controles de alcoholemia. Alrededor de unos 20 al día y sólo una vez a un ciclista, con resultado positivo”.

Un testimonio muy clarificador.

SQR – GORE
SQR-Gore2

 

Como se puede ver en el vídeo, además, no hay ningún ciclista molesto ni enfadado, ni mucho menos con el Guardia, por el hecho de tener que pasar ese control, es más, toda la acción transcurre en un ambiente de lo más normal, con humor y desenfadado, y de la forma más simpática y amena.

Por tanto, amigos, seamos consecuentes con nuestros actos y acabemos, por fin, con algunas de esas salidas del bar, en el retorno a casa, bajo los sorprendentes efectos del “vino con gaseosa”, en las que se sale a plato y muchos no conocen ni a su padre, con el cuchillo entre los dientes, y se va al triple de velocidad que a la ida.

¡Ojo! ¡No estamos generalizando!

Ya hemos apuntado que esto sucede en “algunas de esas salidas” y no en todas.

Pero es algo que está pasando.

Ilustración: http://cj-worldnews.com

Endura LDB Summer 2019
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