Cuán grande será el socavón que la crisis dejará en el ciclismo español

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Ojeo el calendario ciclista 2012 con escepticismo. Faltan muchas carreras y algunas de las que veo ha ido a menos, al punto que en caso de más de una no tengo la certeza de que finalmente se dispute. Hace sólo quince años, cuando España en su coyuntura macroeconómica y social no distaba de la presente, los arranques de temporada ciclista eran espectaculares, desde febrero a Semana Santa no teníamos semana sin vuelta: Mallorca, Andalucía, Luis Puig, Valencia, Murcia, Setmana, Aragón, País Vasco, Amorebieta,… todas en TVE. En 2012 por ejemplo no tendremos prueba alguna, mes de buen tiempo, ciclista por excelencia, por el camino quedaron Valles Mineros y la Bicicleta Vasca, cuyo emblema, Arrate, da forma a la jornada reina del País Vasco. Luego está agosto sin Urkiola, ni Galicia, ni Hucha de Oro, ni Vuelta a los Puertos. El panorama no es alentador, pero tampoco terrorífico, muchas de las carreras que pueblan nuestro calendario presentan lagunas en su organización, años que estuvieron sin celebrarse y luego volvieron, esa puerta jamás debemos cerrarla. Incluso las vueltas a Castilla y León y Madrid lucen músculo. 
Si bien las estrecheces actuales de nuestra economía tienen su parte de culpa en la actual situación, no caben excusas que den exclusividad a la coyuntura. Muchas de las carreras citadas hace tiempo que quedaron por el camino, algunas de ellas en la cacareada época de las vacas gordas, como si entonces cualquier engendro  tuviera éxito por defecto, obviando las horas, sacrificios y noches de dormir de los sufridos organizadores.
El análisis de lo que ocurre se agudiza por eso de la excesiva dependencia del ciclismo español del maná público. Lo vemos en los propios equipos, España ha tenido probaturas de selecciones regionales desde Andalucía, pasando a Baleares y culminando en Valencia y Galicia. La mano pública se ha cerrado, y ello imprime más presión. Pero no sólo regiones, muchas carreras, sobretodo en el peldaño amateur, viven de la ayuda de turno del ayuntamiento, comarcas y diputaciones. Quizá esas subvenciones contempladas sí o sí en los presupuestos públicos año tras año, desviaron la atención sobre quien deberían ser el auténtico sostén de nuestro deporte: la empresa privada. Un balance agravado por el hecho de que las cajas locales aportaban lo que la administración dejaba de vacío. Sólo cabe ver los sponsors de la Vuelta a España, el trasatlántico de nuestro deporte, con prebendas ministeriales. Así no hay forma, por mucho que el color del gobierno nacional que se avecina, eso es el PP, ha tratado tradicionalmente muy bien el ciclismo.
Por otro lado, tenemos en cuenta las estructuras organizativas, realmente envejecidas y ajenas a la profesionalidad. La explotación comercial de un carrera es algo mucho más complejo de lo que muchos imaginan, y ahora en época de presupuestos restrictivos más si cabe. Jugar a la imaginación es una de las alternativas, pero también apostar por estructuras profesionalizadas, que huyan de la improvisación que normalmente ha movido al voluntariado, ese mismo que durante décadas insufló vida a nuestro deporte pero que en las circunstancias actuales queda totalmente fuera de juego. 

3 COMENTARIOS

  1. Vaya por delante, gran artículo e imprescindible reflexión que más de uno nos hemos planteado. La idea que defiendes sobre un ciclismo sustentado en la empresa privada es una tesis bastante compartida. Pero, si comparamos el ciclismo con otros deportes, aunque haya quien ya deje de leer aquí porque las comparaciones no sirven de nada, vemos como la Fórmula 1 o equipos de fútbol continúan limando sus pérdidas, aun en años de vacas flacas, gracias a las ayudas de instituciones públicas. Querer situar el deporte en manos privadas es renunciar a éste como tal y aceptar el mercadeo y el circo. De acuerdo que en nuestro país faltan patrocinadores en todos los ámbitos del ciclismo, a nivel de organizadores especialmente, porque es el tema que hablamos; pero si nosotros mismos defendemos el concepto de privatización aplicado al ciclismo, estamos dando cancha para que quien mueve los hilos diga, "los aficionados o los patrocinadores, pero yo no pongo un duro".

  2. Gracias por tu comentario Fernando. Lo que está claro es que el mecenazgo público que ha tenido el ciclismo en estos años no era normal, ni siquiera lógico, por que a poco que las cosas han venido mal se ha torcido todo

  3. El PP trató muy bien el ciclismo para hacerse la foto de "turno"… pero hasta ahi hemos llegado.
    Un año de por medio y todo va a peor. Estoy de acuerdo con el comentario de Fernando, no sirve de nada poner nada más.

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