Cuando sólo Purito Rodríguez habla claro

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Fío ceremonial en la Plaza del Castillo pamplonesa. Ahí, a pocos metros de Estafeta, por donde los ciclistas ruedan en pos del primer rojo. Por donde las pasiones de medio mundo desembocan cada mes de julio. Ciertamente un acto que me pareció muy alejado de lo que quiere ser la carrera: pasión, incertidumbre, rojo.
En ese carrusel de  equipos, Perico y Carlos de Andrés, muy preocupado por las contingencias del sonido –“no me hagáis esto, hombre”-, se alternaron en el abordaje de los más destacados ciclistas, en el siempre incierto ejercicio de escoger quién sí y quién no entrevistar. No pasa nada en tres semanas nadie nos acordaremos si el ganador de la carrera pasó por los micros de la pareja “televisivociclista” por excelencia. Hace un año seguramente no tratarían ni con Cobo ni Froome, y mira.
De las declaraciones, leídas y escuchadas muy en diagonal, complementadas con algunas otras que se han podido ver estos días, vuelvo a quedarme con las de Joaquim Rodríguez. Hace un año por estas fechas, ya hablábamos de la sinceridad que caracteriza al catalán. Dijimos algo así como “Purito no vende humo”. En estas sigue. En un ejercicio de claridad y coherencia con él y con la gente que le sigue, afirmó que no está para perder el tiempo en esto o aquello, que quiere ganar y que todo lo que no sea estar allí donde se ve con opciones es poco menos que un “suicidio deportivo”. Topicazos fuera, para otros. El catalán se vende como es, con sus limitaciones, que son obvias, pero con una retahíla de sinceridad que le distingue como un líder respetado y valorado en uno de los mejores equipos del mundo.
Alrededor suyo otro que no le va a la zaga: Chris Froome. No sé si el británico de nacionalidad y keniata de origen, se ve desbocado sin las ataduras de Wiggo pero admite abiertamente: “Vengo para ganar la Vuelta”. Y se la pela quién está delante. Quiere la carrera, lo dice abiertamente, no confunde al personal y apunta a ello.
Luego está el escalafón de favoritos de puertas hacia adentro, como aquellas fortalezas arabescas que por fuera lucían férreas y escondían las delicias en su interior. Alberto Contador y Alejandro Valverde encuadran esta opción. Sus palabras distan mucho de lo que luego la carretera muestra. Como si decir que quieren ganar como el que más les supusiera un plus de emotividad. Como si no la tuvieran ya. Por encima de todos, funciona el autodescarte, directamente. Juanjo Cobo lo deja claro de salida. Poco menos que un milagro para llegar a la meta de Madrid de rojo. Aduce problemas de salud. No los cuestionamos, pero muchas veces nos olvidamos que detrás de todo esto hay un patrocinador que pone el dinero de la forma más honesta posible para que sus hombres puedan defender su buen nombre desde la profesionalidad en todas sus caras, en carretera y fuera de ella. No creo que sea pedir tanto. 
Si te ha gustado, que espero que sí, algo al menos, dale a alguna de esas pestañas de divertido, interesante,…

  • Sin saber que nos deparará esta Vuelta que está a punto de empezar, creo que Joaquin Rodriguez es el que más claro tiene las cosas sobre ella.Diria incluso que es el que se mereceria ganarla, junto con Igor Antón…habrá que esperar que tienen que decir el resto de "favoritos" y "no favoritos", que marca la carretera, las caidas, las averias etc.