¿Cuánto hace que Samuel no gana una carrera bajando?

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Recuerdo una vez entrevistando a Purito, creo que fue cuando Valverde ganó la Vuelta, de eso hace unos siete años, que le pregunté si respiraron tranquilos cuando pasaron el descenso de Navacerrada, el último gran puerto de aquella edición, pues todos esperaban que Samuel Sánchez la liara en el descenso.

Eh, que los demás también sabemos bajar” me dijo. Entonces, Purito apuraba sus últimos días en Caisse d´ Epargne, antes de fichar por Katusha. Pues eso, que los demás también saben bajar.

Hay una cantinela repetida en toda retransmisión ciclista en este país. Cada vez que hay un descenso el locutor tiene en la boca a Samuel. Hay que alabarle al asturiano que se haya granjeado esta simpatía entre los narradores del momento, pero es que es cierto. En una bajada de doble carril sin mayor trascendencia hacia Bilbao, Samu asomó por la cabeza y Agustin Castellote en Eurosport se puso en guardia. Qué decir de Carlos de Andrés y Perico, que toman las curvas desde la distancia con el oventese.

Sin embargo, yo les preguntaría cuánto hace que el ciclista del BMC no gana una carrera en el descenso, o no sólo eso, cuánto hace que rompe un pelotón en una bajada. Es obvio que baja bien, pero romper carreras hacia abajo yo sólo recuerdo a dos corredores en los últimos años, Vincenzo Nibali y Peter Sagan y en el caso del primero, probando el asfalto las dos últimas veces que lo intentó, Tour y Juegos. Un poco más allá estaba Cadel Evans, no muchos más.

Samuel ofreció un descenso antológico hacia Cuenca hace diez años en la Vuelta, ha tenido otros momentos, pero romper bajando, lo que hacían Eduardo Chozas, Dimitri Konyshev o Miguel Indurain, no se lo recuerdo, y opciones ha tenido, porque a los puertos de grandes vueltas, se le añaden las trampas de las Ardenas por donde siempre se prodiga.

Al final, esto es como las faltas de Cristiano Ronaldo, a quien todos le atribuyen un peligro total y luego el 99.9% acaban fuera o en las manos del portero.

Si por algo se conoce a Samu estos años, al margen de tener una autoestima muy recomendable para los tiempos actuales, son por los gestos, carantoñas y semblantes que ofrece en carrera, gestos que hablan de sobreactuación como forma de llevar el obvio declive de la edad.

Samu es y ha sido un excepcional ciclista, nos emocionó una mañana de sábado viéndole llorando con un oro colgado del cuello. Ha estirado aquella presea hasta límites insostenibles -hasta tiene una escultura-, eso lo ha hecho bien, pero hay cosas que ya no cuelan así que por favor, cuando Samu asome en un descenso no siempre romperá la carrera.

Imagen tomada del FB del BMC

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