Connect with us

Dauphiné, la contracrónica

Cuadernillo Runner

Dauphiné, la contracrónica

Berria 2020 -gif

Acaba de concluir la 68ª edición del Critérium del Dauphiné, competición de alto rango internacional, que siempre ha llamado a la atención a los medios informativos y a la clase ciclista por su proximidad ante inicio del Tour de Francia, anunciado para principios del mes de julio. No hay duda que esta competición del Dauphiné siempre bien valorada en los ámbitos deportivos constituye y ha constituido siempre a lo largo de su existencia un banco de prueba muy idóneo y orientativo para calibrar las posibilidades de los concurrentes que van a participar en la ronda francesa, la máxima y trascendente competición con que cuenta el calendario ciclista en ruta.

Ha transcurrido un año más para que este corredor de la Gran Bretaña, Chris Froome, oriundo de la capital Nairobi (República de Kenya), con su compostura chocante, pero no inesperada, haya vuelto por sus fueros imponiéndose en la prueba que nos ocupa, y, además, casi de la misma manera que lo hizo en sus dos actuaciones victoriosas que tuvo con anterioridad en esta cita.

Sí hay que decir que el ganar a los 31 años en esta valiosa y dura competición, no le ha resultado ni mucho menos una tarea de fácil ejecución. Ahí vemos muy cercanos al francés Romain Bardet (2º), al irlandés Daniel Martin (3º) e incluso el australiano Richie Porte (4º), separados por muy escasos segundos de tiempo y jugando con las bonificaciones en litigio, un ingrediente con el cual no nos congratulamos. Ha sido una carrera de complicada resolución a lo largo de las siete etapas encerradas todas ellas en el laberinto de los Alpes franceses, adicionando el consiguiente prólogo, que se vivió en los confines de la Estación de esquí de Les Gets, con la escalada al Mont Chéry, que se sitúa en la zona sur del Lago Leman, en territorio francés, con un paisaje muy exuberante.

Nos sorprende, lo hemos constatalo, que evaluando la distancia total de 1.147 kilómetros de que constaba la carrera bajo una configuración más bien intrincada no se hayan registrado mayores diferencias de tiempo. La verdad cierta es que entre los siete primeros ciclistas clasificados en la tabla absoluta, quedan amparados por una diferencia que no supera los 57 segundos, una cota que no esperábamos y que encierra el británico Adam Yates (7º). Hoy en día las competiciones están amparadas, por lo general, por carreteras bien asfaltadas, una preparación física por parte de los ciclistas bien moldeada y un control muy estricto por parte de los equipos participantes, sin querer nombrar a otros condicionamientos que implica el avance y progreso del actual deporte de competición. No nos adentramos en más consideraciones para no alargar en demasía este comentario.

Merece también una especial atención el ímpetu batallador y continuado desplegado por el español Alberto Contador, que tuvo la virtud de colocarse líder precisamente en la jornada prólogo; en una cronoescalada individual de apenas 4 kilómetros de áspera ascensión cuesta arriba, que obligó emplearse a fondo a todos los participantes. Hubo más tarde una serie de jornadas de transición que dejó en el aire la incógnita por saber si el corredor madrileño impondría su ley en los severos puertos ¡vaya pesadilla! que se debían afrontar en el transcurso de los tres últimos días.

Siempre en un apretado duelo surgió el inevitable Froome, un veterano en el oficio de las dos ruedas, que supo con cierta habilidad incluso sortear los escollos que le deparaba la ruta, colocándose en vanguardia y luciendo por tres días consecutivos, los últimos, la camiseta amarilla de líder, que le han significado en definitiva el triunfo absoluto. Contador debió contentarse con ser el quinto en la tabla, con una desventaja mínima de 35 segundos, lo cual es muy poca cosa a la hora de realizar el balance global de lo acontecido.

Se podrían exponer muchas cosas de más, pero lo cierto es que el Critérium del Dauphiné, así se la suele apelar hoy, celebrado básicamente en los confines de la provincia de Ródano-Alpes, quedó sentenciada, definida, a favor de Chis Froome, que no dilapidó energías en vano y que pedaleó siempre con inteligencia práctica, moviéndose bajo el marco de unos segundos de tiempo que valían oro. Viéndole subir no hizo gala de un buen estilo. Uno tenía la sensación de que torturaba a la bicicleta con unos movimientos algo extraños y hasta descompasados. Pero cabe reconocer de todas a todas que es efectivo cara al objetivo que persigue, que es lo que vale a los ojos de las gentes. No hay más a decir y sí descubrirse ante su gesta.

De entre los españoles -se les ha visto- destacamos, aparte de la prestación de Alberto Contador, que tiene su pensamiento en el Tour, la victoria de etapa por obra del ciclista Jesús Herrada, nacido en la población de Mota del Cuervo (Cuenca), en la segunda etapa, con llegada al alto de Chalnazel-Jeansagniére, con cota elevada a 1.114 metros de altura. Hagamos mención también del ciclista asturiano Daniel Navarro (11º) y el alavés Mikel Landa (12º), bien en la clasificación general. Este último muy solícito al ayudar con empuje a Froome, su capitán de filas, encuadrado en la escuadra denominada Team Sky, una fortaleza ambulante con poderío fehaciente. De este hecho no puede poner en duda nadie.

Los honores ahí están

Aunque con otra nomenclatura, el Critérium del Dauphiné inició su historia en el año 1947, por obra del entusiasta benefactor Georges Cazeneuve, espoleado por el periódico galo “La Dauphiné Liberé”, que deseaba a toda costa aumentar las ventas de su rotativo. Hasta la fecha hoy, la nación que ha logrado con más autoridad dominar esta prueba ha sido Francia, con treinta y un triunfos absolutos. Le siguen España, con diez, Reino Unido, con siete, a raíz de los triunfos absolutos logrados por Brian Robinson (1961), Robert Millar (1990), Bradley Wiggins (2011y 2012) y en eco reciente debe figurar Chris Froome (2013, 2015 y 2016), que ha conseguido hoy subir la cuota del país que representa.

En el cuadro de honor hemos de colocar a los franceses Nello Lauredi (1950, 1951 y 1954), Bernard Hinault (1977, 1979 y 1981) y Charly Mottet (1987, 1989 y 1992); al español Luis Ocaña (1970, 1972 y 1973), y finalmente al británico Chris Froome, con sus consiguientes y señalados tres triunfos absolutos.

No podemos dejar de mencionar entre los nuestros a aquellos ganadores que perduran en nuestra mente: el malogrado Valentín Uriona (1964), Miguel Induráin (1995 y 1996), Iban Mayo (2004), Íñigo Landaluze (2005) y Alejandro Valverde (2008 y 2009). Vale la pena recordar las actuaciones propicias inscritas por el madrileño Alberto Contador, que consiguió dos segundos puestos en la tabla (2010 y 2014) y un tercero (2009). Esta relación puntual a favor de nuestros corredores españoles nos da a entender que esta prueba entre una cosa y otra nos ha sido particularmente propicia. Sus apellidos quedan plasmados con honor en el historial de esta prueba por etapas integrada en la ruleta ciclista.

Por Gerardo Fuster

INFO

Nacex evita que tu viaje sea un engorro con la bici a cuestas

Endura LDB Summer 2019
1 Comment

1 Comment

  1. Gerard

    14 de junio, 2016 at 9:18

    Lástima que el de Pinto no consiguiese mantenerse en el primer puesto tras su triunfo en la prólogo, pero la veteranía de Froome es todo un escollo para que otros intenten hacerle sombra. Esperemos que en el Tour -cuya perfecta preparación es la Dauphiné- las tornas se cambien en favor de los españoles.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Facebook

Lo más popular

Categorías

Más en Cuadernillo Runner

Inicio