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El día que Denis Menchov fue príncipe de Guadarrama

Ciclismo antiguo

El día que Denis Menchov fue príncipe de Guadarrama

El día que Denis Menchov fue príncipe de Guadarrama

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Este artículo forma parte de ‘Historias de la Sierra de Guadarrama’, serie producida a propósito de la marcha cicloturista ‘Desafío Puertos de Guadarrama by Movistar’, una prueba inspirada en las grandes gestas del ciclismo que han tenido lugar en este enclave único de la geografía madrileña y segoviana.

La Faisanera es un plácido lugar verde, suave y sutil que discurre por la falda segoviana de la Sierra de Guadarrama. Un sitio, como cualquier otro por Palazuelos de Eresma, para ver la cara norte de la sierra. Uno de estos días de frágil primavera aún nevada, blanca, pero con ganas de romper el sigilo del frío, y sacar lo que la naturaleza lleva meses guardando.

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Desde la Faisanera, una mañana de sábado de septiembre, en los albores del verano, las primeras luces del inminente otoño, el pelotón de la Vuelta a España se dispuso tomar la salida.

Era la Vuelta a España de 2012, una carrera loca, que enloqueció con la rivalidad a tres de Purito, Contador y Valverde. Una historia de final incierto y desenlace caótico. Fue la Vuelta de Fuente Dé, sin duda, la del vuelco inesperado, la del ataque desesperado, pero efectivo, de Alberto Contador.

La Vuelta que alimentó la leyenda del ciclista de Pinto.

 

Desafio Puertos de Guadarrama joanSeguidor

Con esa resaca cántabra, tres días después, la carrera entremezclaba lo mejor de su pasado con las pinceladas del presente.

Un final de escándalo, escandaloso, una referencia en la búsqueda de nuevas cimas que atrajeran público y treparan por entre los titulares. La Bola del Mundo, Navacerrada y más allá, esperaba al pelotón, en una serpiente de hormigón que subía montaña arriba, a los 2.300 metros por entre inasumibles rampas.

Pero antes, la tradición, Guadarrama en esencia, homenajeando a los clásicos de los ochenta y los noventa, cuando la etapa de la sierra de Madrid, por las dos vertientes de Guadarrama, convertía el epílogo en una fiesta de ciclismo.

Antes los colosos de siempre de Guadarrama. De tal suerte, Navafría era la antesala del encadenado de Canencia, Morcuera y Cotos, el tridente de Guadarrama que muchos del lugar se sabían, y saben, de carrerilla, como esas  alineaciones de fútbol de los sesenta.

La sierra de Guadarrama en verano, remojada por las primeras aguas, rejuvenecida por los primeros fríos de madrugada, era otra vez el escenario final de la Vuelta a España, como las Vueltas de abril y mayo.

Y las leyendas del lugar pusieron las cosas en su sitio.

Porque cualquiera no gana en Guadarrama, cualquiera no forma parte del corte bueno y cuando éste se provoca, nombres ilustres pueblan la escapada, tan ilustres como Juanjo Cobo, Simon Clarke, Dani Navarro, David de la Fuente, Richie Porte y Denis Menchov.

Ganadores de Vuelta, ganadores de etapas en las grandes, gente de peso y prestigio para respetar las tradiciones de una sierra de Guadarrama, como siempre para la ocasión, atestada de gente por doquier.

Una escapada que arrancó antes de los 1.500 metros de Canencia y se hizo fuerte en las pendientes de Morcuera, tan fuerte que ocho minutos dejaban atrás los favoritos, centrados en el final por si el líder, Alberto Contador, demostraba debilidad.

En Cotos, con la noticia del abandono de Tony Martin, la carrera entraba en fase roja. El grupo delantero perdía unidades y afrontaba con 17 ciclistas las dos subidas finales, la convencional de Navacerrada, y una vez llegado a la cima de siempre, el giro hacia el cielo, hacia la Bola del Mundo.

Desafio Puertos de Guadarrama

Cansancio extremo, tres semanas de competición que partieron de Pamplona e hicieron alto en casi todos los grandes puertos del norte de la península, hacían mella.

Jornada para grandes, de tal manera que se destacaban Denis Menchov y Richie Porte, para que el ruso acabara volando sólo por los pavimentos de cemento que llevan a la Bola del Mundo.

No era un cualquiera quien ganaba, Denis Menchov, príncipe de Guadarrama por un día, había hecho caza mayor en los cotos de la Vuelta, cuando vestía de dorado sus patrones, ganando dos generales, que se suman al Giro del centenario.

El triunfo de Denis Menchov era el telón que abría el paso de los favoritos. Desde casi el inicio, Purito probó la tarea imposible de remontar el destrozo que Contador le propinó en Fuente Dé.

El catalán descolgó rápido al madrileño, también a Alejandro Valverde, pero quedó ahí, en el tercer peldaño de una Vuelta que acariciaba, que tenía a tocar y que se torció. Una Vuelta a España que otra vez más tejió un capítulo de su leyenda en las entrañas de Guadarrama.

Perico, Aru, Menchov o Bugno ya escribieron su historia en Guadarrama, escribe tu propia historia haciendo clic aquí.

Imágenes: Unipublic/Miguelez

 

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