La Vuelta que nace del desorden

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Una vez más, por estas fechas, se anuncia la puesta en marcha de la Vuelta a España, que cumplirá con su 70ª edición. Como novedad principal cabe destacar el inicio que tendrá lugar en el Puerto de Banús-Marbella, que se sitúa en la denominada Costa del Sol, con una breve etapa de tono espectacular cara al gran público que se correrá bajo la modalidad de contrarreloj por equipos. En cierta manera los organizadores han querido premiar de todas a todas a la afición andaluza. Basta constatar que nada menos serán siete las etapas que deambularan por la región del sur de nuestra península, todo un privilegio deportivo.

Ocho llegadas en alto amenizarán la Vuelta

La característica primordial que predomina en la ronda española, que recorrerá un total de 3.374 kilómetros, es que siguiendo la pauta del pasado año se ha acentuado todavía más su dureza. Se afrontarán ocho etapas con sendas llegadas en alto sobre la totalidad que suman veintiuna.

Ello nos da a entender que no habrá lugar a treguas más o menos disimuladas, imponiendo en consecuencia una acción más bien selectiva entre los concurrentes. Se advierte la existencia de seis etapas de configuración plenamente llana, un regalo para los denominados velocistas. Las cimas agraciadas con llegadas en alto van a ser: Caminito del Rey (2ª etapa), Sierra de Cazorla (6ª), La Alpujarra (7ª), Cumbre Sol Benitachel (9ª), Cortals d´Encamp (11ª), Alto Campoo. Fuente del Chivo (14ª), Sostres. Cabrales (15ª) y Ermita de Alba. Quirós (16ª). Globalmente, hemos contabilizado que en la presente edición se deberán cruzar nada menos un conglomerado que asciende a salvar 44 puertos de montaña.

¿Será Froome el hombre a batir?

Figura una etapa individual contra el cronómetro de 39 kilómetros, que tendrá lugar en la ciudad de Burgos, colocada estratégicamente a cinco días del epílogo final. Tiene un kilometraje suficiente que nos van a delatar unas diferencias de tiempos significativas entre unos y otros participantes. No nos será difícil desgranar en aquel entonces al ciclista que tenga más opciones para adjudicarse en definitiva la Vuelta. La relación de inscritos es sumamente atractiva, echándose únicamente en falta la presencia de nuestro máximo exponente nacional, Alberto Contador, que necesita de un obligado reposo para recuperarse de los cansancios acumulados, sea en el Giro, que bien se adjudicó, sea en el reciente Tour.

Previa hojeada de los concurrentes, no podemos por menos que nombrar entre los varios ilustres que se alinearán en la línea de salida a los españoles Alejandro Valverde y Joaquín Rodríguez, dos veteranos que todavía se hacen valer, adicionando la presencia de la nueva esperanza, el norteño Mikel Landa.

Por parte extranjera y con preferencia cabe destacar la alineación del británico Christopher Froome, secundado en un escalón algo inferior por otros ciclistas ilustres, tales como los italianos Vincenzo Nibali y Fabio Aru, el colombiano Nairo Quintana, los estadounidenses Tejay Van Garderen y Andrew Talansky, y el polaco Rafal Majka. Todos ellos constituyen valores fehacientes que podrían inclinar la balanza de entre los considerados favoritos más respetables. La incógnita, pues, queda en el aire a la espera de que la Vuelta nos muestre las realidades a medida que se vayan cubriendo etapas y acumulando kilómetros.

Quisiéramos hacer hincapié dando importancia a los corredores que participan en esta fase de la temporada ciclista que debe finalizar a mediados del próximo mes de octubre. No son pocos los que desean revalorizar su prestigio ante un año que a lo mejor no le ha sido propicio en cuanto a resultados efectivos, y otros que desean a toda costa hacer valer, reafirmar, su autoridad en un año con muchas alternativas. Participan Froome, Quintana, Valverde y Nibali, que coparon los cuatro primeros puestos en el último Tour, y, por otra parte, figuran Aru (2º), Landa (3º) y Amador (4º), distinguidos en la tabla general y definitiva del Giro.

Un recorrido un tanto complicado

Un inciso como nota final para decir que viendo el trazado de la Vuelta, nos encontramos con un itinerario un tanto desordenado, desconcertante. Se va saltado de un lugar a otro sin casi orden ni concierto. Constituye un recorrido poco coherente y un tanto confuso. Los intereses económicos, una razón de peso, han sido tan influyentes que han desdibujado un esquema que nos parece a todas luces un tanto complicado al igual que un jeroglífico. Sólo hay que poner a la vista el mapa anunciador de la Vuelta y contemplar su itinerario, del principio al fin.

Cabe notificar que concurrirán un total de veintidós equipos, con nueve integrantes por formación. Ello significa que participarán 198 ciclistas, una cifra un tanto abultada y arriesgada que atenta a posibles caídas o accidentes de toda índole. Los españoles inscritos en la línea de salida suman veintisiete unidades, es decir, un 13,6% sobre la totalidad en liza.

Por Gerardo Fuster

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