¿Dónde perdió el Giro de Italia Purito Rodríguez?

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Hubo un día, entrenando, uno de esos días espartanos que Joaquim Rodríguez rueda ajeno a la competición, que agarró por la solapa su bicicleta de contrarreloj y hastiado la arrojó a la cuneta. Le confería odio. Una repelencia irracional, casi fuera de todo orden. Purito, el hombre que nos ha tenido en vilo estas tres semanas por Italia, ha llevado la maglia rosa hasta la misma Piazza del Duomo milanesa para dársela en mano presente a Ryder Hesjedal.
Pero, ¿fue la crono donde Purito arrojó la primera gran carrera por etapas que ha tenido a tiro? Es difícil saberlo, no cabe duda, por mucho que supiéramos que la empresa resultara complicada. Y no porque Ryder Hesjedal sea un gran croner. Aquí jugaban más las limitaciones del catalán en la disciplina.
De cualquiera de las maneras, el análisis de la carrera, crono al margen, deja un saldo muy favorable para un ciclista que rebasados los treinta años ha andado como nunca, en medio además de una temporada que como le caracteriza no ha sido precisamente de paseo. Purito, como esta misma mañana me comentaba un buen conocedor de este mundo, es ciclista todo el año. Sale a cumplir muchas veces y ganar en las siguientes. Otros no trabajan durante el año y tampoco cumplen para las tres semanas que dicen exigirse.
Volviendo con el catalán la estrecha renta acaecida al final del Giro surge de flecos, detalles, insignificantes matices que en tres semanas suenan a chirigota. No cabe duda de que esto es el ciclismo moderno, y salvo las veces que un ciclista ejerce de capo, las grandes vueltas últimamente no se distinguen por lo sobrado de sus ganadores. Miremos Nibali con Mosquera, Evans con Schleck o Cobo frente a Froome.
Sin embargo para Quim la condena le ha llegado en la montaña, sí en su terreno. En su condición de “no diesel” ha visto como en sendas llegadas en alto ha cedido el tiempo que ahora en Milán le habría hecho falta. En Cervinia y Alpe di Pampeago Purito entregó más de medio minuto que tan bien le habría venido. Joaquim, explosivo como ahora no hay nadie en el pelotón, adoleció en otras grandes de la regularidad que ha alcanzado en este Giro, sin embargo, no cabe duda que al menos sus dos días presumiblemente malos han sido “menos malos” y ello en una persona de su metodismo y pasión por mejorar, tiene que saber a gloria.
De cualquiera de las maneras Purito, “no problem”. Hace pocos días recibimos un mail de su mano derecha, Ángel Edo, sobre cuándo el catalán volvería a casa. Nos contó que fuera lo que fuera la fiesta de Milán no se la quitaba nadie. Bien hecho ha motivos para la celebración, hay razones para estar contento y orgulloso. Purito, buen trabajo. 

2 COMENTARIOS

  1. La verdad es que perdió tiempo en su terreno no en la cronos(brillante CRE que se marcó con sus compañeros). Es un ejemplo para otros corredores, porque cada carrera que disputa a lo largo del año, lo hace para ganar.

  2. ¿Que son 16 segundos? Si uno lo piensa bien… "un suspiro". Purito ha hecho una estupenda contrarreloj y tal vez debería haber sido un "pelin" más ambicioso en la montaña.Pero como tu muy bien dices, ni él, ni sus rivales llegaban a meta demasiado "sobraos"Yo creo que ha hecho un Giro expectacular, como ya dije en otro comentario "que le quiten lo bailao".La llegada en la Duomo de Milán, una pasada…

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