El buen momento de los ciclocrossmen

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Estuvo muy pendiente Sven Nys de la última edición de la París-Roubaix. Fue un día especial para quienes amamos la temporada circular e íntegra. Para aquellos que cuando la bicicleta de ruedas finas se toma un respiro a partir de noviembre, viramos la vista hacia las campas de Flandes, principalmente, en busca de esos pocos pero muy locos practicantes de ciclocross.

Nys transmitió vía twitter su apoyo al colega Zdenek Stybar el día que Fabian Cancellara igualaba varios mitos en el velódromo de Roubaix. Estaba justificado, uno de los corredores que mejor se había desenvuelto en la campaña invernal estaba en proceso de dar un salto de calidad enorme. Stybar se veía adelante, muy adelante, en el mejor momento de la campaña de adoquines.

Si la pista ha proporcionado una excelente camada de ruteros, Stybar es la punta del iceberg del buen momento que viven los hombres venidos del ciclocross para probar suerte en la carretera. El checo fue el único que aguantó a Cancellara desde el minuto uno del inicio de sus ataques. Se soldó a su rueda hasta que un gilipollas le desestabilizó en el Carrefour de l´ Arbre haciéndole perder metros imposibles de remontar cuando te la juegas versus el tren de Berna. Miren por eso que a pesar de la velocidad, inercia y nervios, el del Omega no se fue al suelo. Stybar fue dos veces seguidas campeón del mundo de ciclocross, su decisión de arrinconar la modalidad que le dio la gloria generó controversia, pero los resultados le dieron la razón. Incluso el año pasado en Dunquerque abrió su cuenta.

El buen nombre de Roubaix entre los ciclocrossmen viene de hace mucho, vean los De Vlaeminck, por ejemplo, sin embargo estos tiempos modernos no son proclives a mezclar cosas. De cualquier manera, no hace mucho, en 2007, el italiano Enrico Franzoi entró octavo en Roubaix y al siguiente año quinto en la Kuurne, como registros reseñables en la carretera de alguien que se bate el cobre sobre el barro.

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Pero hay ciclocrossmen que ganan y ahí tenemos al mejor francés de los últimos años, Francis Mourey que el domingo se impuso en esa pieza de culto que es el Tro Bro Leon. Puede parecer que estos raros elementos sólo rinden sobre terrenos imposibles, pero ojo, porque el calvo John Gadret, otro de los habituales en invierno, se enfundó una etapa del Giro de Italia, si bien su primera gran performance en la carretera fue aquella etapa Montalcino en el Giro 2010, ese día que los corredores llegaron con una segunda piel, una suerte de película marrón arcillosa y vistosa.

No obstante el especialista que mejor lo ha hecho, aunque aún lejos de lo que él se espera, es Lars Boom, campeón del mundo en Treviso, quien engalana un pequeño pero buen palmarés que incluye una etapa en la Vuelta a España y sendos prólogos de la París-Niza y Tour de Qatar. Curiosamente con el holandés cerramos este pequeño listado de “tránsfugas” del ciclocross que como apreciarán no incluye ningún belga, algo que habla de la fidelidad de ese bendito país por esa increíble modalidad.

 

Foto tomada de www.cyclingnews.com

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