El ciclismo se queda un poco más huérfano sin Iñigo Cuesta

1
1
vistas
Sin el pompo que se le dio a Txente García y Carlos Sastre, pompo a mi juicio totalmente merecido, se ha ido Iñigo Cuesta, uno de esos ciclistas cuya aportación habla más por su silencio que por estridencias. No sé qué pasa en estas semanas de otoño ciclista, a la salida de tres ilustres, se añade la extraordinaria huida del Geox. Tono raro, tono gris. Esperemos tiempos mejores, como dice aquel después de vacas flacas llegan las gordas. Se rompió la cabeza el sujeto.  
Con Iñigo Cuesta perdemos otro eslabón con Miguel Indurain. Recuerdo cuando debutó en la Vuelta a España del 94. Discretamente ubicado en la segunda línea, firmó una actuación que hablaba de sus cualidades fondistas, un corredor serio, solvente, sin aspavientos. Él conoció la Vuelta en mayo. Creo que aquel ciclista fue el primera gran líder del Euskaltel cuando si quiera vestía anaranjado.
Pasó a la ONCE, firmó buenas actuaciones en la retaguardia de ese glorioso conjunto. Incluso se aprovechó de la inercia ganadora de los amarillos para adjudicarse toda una general de la Vuelta al País Vasco. Esa perla siempre brilló como su logro más mayúsculo, si bien a algunos les marcó más otro triunfo el que firmara en 2000 en una escapada de la Dauphiné, segunda perla. Aquel día tomó nota a sangre un jovenzuelo recién subido llamado Pablo Lastras, no tardaría el de San Martín de Valdeiglesias en demostrar que el manejo de Cuesta en una escapada lo tenía por la mano.
Tercera perla, en la Volta de 2005, luciendo los colores del Saunier, nada menos que en una cronoescalada andorrana. Tres grandes éxitos diluidos en una trayectoria de sacrificio por lo ajeno, de sapiencia sobre finos tubulares. A Cuesta le valoraron mucho todos y cada uno de sus líderes, pero ninguno como Carlos Sastre. Abulense y burgalés hicieron migas cuando en el CSC todo era hostilidad y ambos se embarcaron en el proyecto del Cervelo, ese que quizá embarró a Sastre en su tramo final de profesionalismo. De su última temporada en Caja Rural, sólo albergar una esperanza, que aquellos apuntes que soldó en su mente Pablo Lastras alguno de los mozalbetes de verde los haya hecho suyos. De ser así Iñigo aún no nos habrá dejado del todo.
Si te ha gustado, que espero que sí, algo al menos, dale a alguna de esas pestañas de divertido, interesante,…

Publicidad

1 COMENTARIO

Deja un comentario