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El ciclocross necesitaría de la complicidad de los grandes nombres

@JoanSeguidor

El ciclocross necesitaría de la complicidad de los grandes nombres

Endura LDB Di17
Cambrils ZC, Gran fondo

El pasado fin de semana el ciclocross asturiano tuvo a su ciclista más ilustre de los últimos tiempos. Samuel Sánchez, el ciclista que dijo no a la oferta de renovación del BMC, corrió una carrera en La Tenderina, un barrio ovetense. Samuel, cuya biografía en breve publicará Nacho Labarga bajo el título de “El ciclista de oro”, quedó más o menos por mitad de la tabla.

Cambrils ZC, Gran fondo

La presencia de Samuel en la carrera de su ciudad fue anecdótica, un paréntesis dentro de su plan invernal que si no me equivoco ya ha consumido su ciclo de descanso. Por esa excepción que hizo Samuel, nos hemos vuelto a preguntar por esa cantidad de grandes ciclistas que un día, haciéndolo bien en carretera, se prodigaron también por los campos de esta bellísima modalidad que el pasado fin de semana llegó a pisar el territorio británico con la Copa del Mundo.

En la actualidad en el pelotón de carretera no hay grandes nombres de ciclocross. No los hay al menos alternando las dos modalidades. Posiblemente sólo encontremos a Francis Mourey, el francés más consistente de los últimos años, que en carretera se hizo con el Tro Bro Léon el año pasado. Al margen de Mourey, John Gadret, hoy en el Movistar Team, es otro de los nombres que lo ha alternado.

Se da la circunstancia de Zdenek Stybar, el vigente campeón del mundo que en su día dijo que el ciclocross pasaba a ser secundario a pesar de ser el coco de la modalidad. Y es que en el checo vemos un problema también extrapolable a la pista y no es otro que al final casi todas sus grandes figuras –si no incluimos a los velocistas- acaban partiéndose la cara en la carretera. Y es una pena que ciertos ciclistas no se prodiguen porque en el fondo, navegando por los barrizales del ciclocross encontrarían argumentos ante las crecientes dificultades que ponen las grandes vueltas más allá de las montañas o las cronos.

Miremos por ejemplo la última etapa del adoquín del Tour de Francia. La ganó un campeón del mundo de ciclocross como Lars Boom y entre otros protagonistas tuvo a Jakob Fulsang, ciclista que no se prodiga en ciclocross, pero sí viene del moutain bike. Como Cadel Evans, ganador de aquella mítica etapa de Montalcino en el Giro de 2010, llegó desde las ruedas gordas. Recuerden que aquel día también estuvo delante el mentado John Gadret. Otro nombre del ciclocross actual que ha anunciado que la carretera le ocupará más tiempo es el holandés, y vigente ganador de la Copa del Mundo, Lars Van der Haar.

Pero tuvimos años en que los grandes nombres se batieron en ciclocross. Nuestro querido “cabeza de cuero” Jean Robic fue campeón del mundo en lodazales y ganador del Tour. En otro escalón está Oscar Pereiro, que ganó la mejor carrera del mundo y había sido campeón de España de ciclocross en categorías interiores. Como Pereiro, buenos routiers agrandaron su calibre en el ciclocross: Iban Mayo, Mikel Artetxe, Oscar Pereiro, Igor Astarloa pero también José Antonio Garrido, Tino Zaballa, Julen Zubero y Unai Yus sin obviar a los actuales Javier Ruiz de Larrinaga ni Aitor Hernández, el rey sin corona del ciclocross español pues domina el largo y ancho de la temporada sin haberse proclamado campeón de España.

Volviendo sobre Robic, sus pasos los siguieron los hermanos De Vlaeminck. Roger fue una vez campeón del mundo de ciclocross y cuatro ocasiones ganador de la París-Roubaix y su hermano Eric se mueve en registros inabordables: siete veces campeón del mundo y ganador de carreras en ruta, entre otras una etapa del Tour de Francia. El ganador de la Vuelta a España del 65 Rolf Wolfshohl también fue campeón del mundo de ciclocross y nombres como Adri Van der Poel, Dominique Arnould y Mario De Clerq nos suenan a leyenda en los dos campos.

Como veis fueron pocos, pero grandes, y con aureola atrajeron gente e inversión a esta modalidad llamada ciclocross que es preciosa pero sufre un cuello de botella que le impide crecer. Que los grandes nombres le prestaran una ayuda sería valiosísimo.

Imágenes tomadas de www.biciciclismo.com (@GloriaAlvarezz) y  www.sport.be

INFO

Algo que marque la diferencia puede ser “sencillo”

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El guardabarros “sencillo” protege de las salpicaduras de la rueda trasera de la bicicleta sea cual sea la disciplina y se instala sin herramientas en la mayoría de sillines.Usado en todas las disciplinas, mountainbike, carretera y ciclismo urbano. Y cuando no se usa puede plegarse y llevarse cómodamente en el bolsillo. Con un peso apenas superior a 12 grms, se mantiene de forma consistente en el sillín gracias al diseño de sus formas y al material empleado. Sencillo parte de un sistema de anclaje simple, se instala sin herramientas, bajo el sillín en los railes de este, se mantiene firme, actuando como guardabarros de protección de salpicaduras de a rueda trasera de nuestra bicicleta .

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Endura LDB Di17
Cambrils ZC, Gran fondo
4 Comentarios

4 Comments

  1. Barcena

    6 de diciembre, 2014 at 18:40

    Roger es el de las cuatro Paris-Roubaix y Eric el del heptacampeón de ciclocross. Por lo demás, bonito repaso

    • ivan

      6 de diciembre, 2014 at 23:13

      cambiado, lo cierto es que siempre tiendo a liarme. Gracias

  2. Pingback: El aprendiz de ciclista, ¿debe practicar ciclocross?

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