El cicloturismo bien entendido circuló paralelo al Canal de Castilla

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Un día después entro, hurgo y busco. No encuentro nada. Insisto. No hay forma. Navego por la web del Gran Premio Canal de Castilla y quiero saber de las clasificaciones o al menos del orden de llegada en esa tarde lúdico festiva que transcurrió al abrigo de las sirgas del Canal de Castilla. No hay forma, desisto. Me alegró de no culminar mi propósito. Una marcha cicloturista no debe tener clasificaciones.

El pasado sábado Pedro Horrillo habló de lo humano y polvoriento de Roubaix a su hermana pequeña y castellana. El ermuarra atizó la mecha de un propósito que esperemos siga adelante. Otra forma de hacer ciclismo, de hacer cicloturismo. Un ciclismo social & sostenible, que aunó en la ruta de del canal, pueblos en las cunetas. Lugares en medio de un océano de cereal dorado por el sol castellano. Sitios como Frómista, Dueñas, Cigales, Ampudia,… en tierra de campos, entre palomares centenarios, arquitectura de adobe integrada en el espectáculo de la bicicleta, por que eso es la bicicleta para quien la quiere disfrutar sin presión, sin agobios.
Medina de Rioseco se fue cien años atrás con estos cacharros cuya invención debería haber detenido el progreso. Una tierra castigada, como toda la península, por la crisis tuvo sus horas de proyección. Un momento para recibir al huésped, y su camarilla familiar, más de 120 hicieron el trayecto, darle a probar la tierra, sus delicatesen, aquellos encantos que de otra manera seguirían vedados. Fue la España de la ilustración que alumbró este proyecto fluvial, y siglos después otro ingenio como la bicicleta nos dio motivos para ver que todo puede ir a mejor.
El Gran Premio Canal de Castilla es llamado la “Roubaix castellana” pero achicharrada por el astro mesetario. Es un evento que a mí al menos me reconcilia con la auténtica esencia de la bicicleta y de su uso primero: el disfrute. Sí, lo comentamos en un blog que hace de la competición más fría y despiadada el eje de su discurso, pero que también a veces ahonda en el corazón de éste que se hace llamara cicloturista y que defiende como aquel que utiliza la bicicleta para hacer turismo y no para competir.
Hace poco hablamos de las terribles críticas que levantó el concurso de algunos ciclistas en la Quebrantahuesos. Creo que el calendario es tan amplio que permite la convivencia de marchas de toda índole, sin embargo no nos confundamos, el cicloturismo es esto, es permitir que el polvo golpee tu rostro, que el pinchazo no te suponga más que un motivo para parar y ver el paisaje, que tu compañero de ruta pueda serlo también de tertulia,… en definitiva que la bicicleta no sea un elemento más de obligación. Y por cierto si algunos fueron a disputarlo, creo que estuvieron en el lugar equivocado. 
Si te ha gustado, que espero que sí, algo al menos, dale a alguna de esas pestañas de divertido, interesante,…

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3 COMENTARIOS

  1. Por curiosidad yo también habia buscado las clasificaciones… pero no, no habia encontrado nada. Al final me fue imposible ir y eso me tuvo de mal humor todo el día.Leyendo y viendo las fotos he intuido que fue un éxito, cosa que me alegro.Como siempre… un bonito post.

    • No tenemos clasificaciones, ni chips, ni prisas… y mientras que el Club Sirgas Románicas organice el GP Canal de Castilla dudamos que se cambie el modelo, pues creemos firmemente en él. Tratamos de organizar la marcha cicloturista a la que nos gustaría ir.Un saludo y gracias por el magnífico artículo

    • La verdad es que estoy de acuerdo con el GP Canal de Castilla y, por supuesto, con Iván Vega. Las marchas, son eso, marchas. Rutas donde hay que ir sin prisas, no conocer tiempos ni clasificaciones, que para eso están las competiciones.Seguir con ese proyecto, Canal, que para el próximo año, contáis con un servidor más. Además, prometo hacerla con mi bici de 1960, como antiguamente, aunque me muera en el intento.

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