El círculo virtuoso del ciclismo anglófilo

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El día que dos ingleses entraron con sus hombres para conquistar París, cabe decir que el ciclismo en las Islas  Británicas no ha sido tradicionalmente un deporte de masas. Su irrupción se ha hecho al calor de los éxitos de la pista que desde 2004, coincidiendo con los Juegos atenienses, sentado un dominio como la modalidad pocas veces había visto. Los velódromos, sus parapetos, cascos, monos “skin suit”… fueron elementos cuyo furor rompió en la carretera. A ello se le añade la llegada de un gran patrocinador, Sky que complementó el camino que arrancaron las Loterías inglesas, y el empuje de varios ciclistas en todos los frentes para cerrar el círculo virtuoso. Un momento dulce que se resume en la afluencia récord de miembros de British Cycling en pleno Tour y a puertas de los juegos londinenses.

En un velódromo. Aquí empezó todo
Pero el ciclismo de habla inglesa abrió sus horizontes lejos de la cuna de su lengua simultáneamente a proyectos propios. Su mejor versión surgió desde círculos influidos por el poder del imperio de ultramar antes de la implosión del Team Sky. No obstante cualquier historia que hable de ciclismo inglés o anglosajón, empieza siempre por Tom Simpson. El afamado campeón del mundo, ciclista de perfil alto cuyo trágico final es una de las leyendas más solicitadas del ciclismo mundial. Pasaron 45 años y sigue siendo evocado.
Anglosajones en el Tour
La presencia inglesa en el Tour de Francia arrancó en los 50, muchos años después llegarían los estadounidenses con el 7 Eleven. La década central del anterior siglo fue una época fértil en lanzar equipos al profesionalismo inglés. No en vano Gran Bretaña fabricaba tres millones anuales de bicicletas, un favorable contexto que se tradujo en muchas escuadras vinculadas a las fábricas: BSA Bikes, Raleigh- Dunlop, Sun Carlton, Hercules, Ellis Briggs, Viking,… muchos equipos pero escasa trascendencia del ciclismo como deporte. De entre estos el Hércules corrió el Tour merced a las afinidades del organizador Goddet con las islas, donde fue estudiante de Oxford. En ese equipo militaba Brian Robinson quien logró la primera etapa inglesa en la carrera. Fue en 1957 en Brest. Muchos consideran a Robinson como el auténtico pionero del ciclismo en las islas, un corredor que abrió las puertas al legendario Tom Simpson. Éste falleció ascendiendo el Mont Ventoux en 1967, al día siguiente de tan luctuosa fecha su compatriota Barry Hoban, bajo los colores de la Gran Bretaña, cruzaba en solitario la meta de Sète para recordar a su malogrado colega. Hoy Hoban es el esposo de la mujer de Simpson.
En 1971 surgía el Ti Raleigh bajo licencia británica. Proyecto modesto en sus orígenes, acumuló un buen número figuras como Thurau, Bracke y Raas, aunque el conjunto de Peter Post acabaría siendo holandés. Pero Raleigh volvería ser inglés, en los ochenta, cobijando los primeros días de Malcom Elliot. Mientras en el Peugeot galo crecían estrellas anglófonas como Robert Millar, Jonathan Boyer, Stephen Roche y Sean Yates. Otros como Sean Kelly, Greg Lemond y Andrew Hampsten optaron por otras vías.
Proyectos que hablan inglés pero no ingleses
Sin duda el equipo anglófilo más afamado nació en su día con el nombre de 7Eleven y con los años acabó llamándose Discovery Channel. En 1981 nacía una escuadra amateur en Estados Unidos con el nombre de 7 Eleven. Con la tutela de Jim Ochowitz, se trataba de poner freno a la fuga de talentos hacia Europa. Frustrado en su carrera deportiva, Ochowitz se pasaba a la gestión deportiva con tan sólo 28 años y un proyecto en las manos que ilusionaba a propios y extraños cuando conseguía ganarse la confianza de la entonces afamada marca de supermercados 7Eleven. Los Ángeles 84 era la meta más próxima de aquel esbozo de equipo, trabajar por tramos se convertía en imperativo, y los juegos de casa eran el gran objetivo. Para ello se rodeó de los mejores corredores jóvenes y añadía las féminas más representativas. En 1983, el proyecto tenía el beneplácito del patrón del Tour, Felix Lèvitan, quien abría la “Grande Boucle” al nuevo equipo norteamericano.
El de Lèvitan fue un gesto acompañado con hechos. En 1986, mientras los dos mejores ciclistas nacidos en Estados Unidos, Andrew Hampsten y Greg Lemong vestían los colores de La Vie Claire, asomaba por el Tour de Francia el primer maillot del 7Eleven. Lo vestían Raúl Alcalá, Ron Kiefel, Chris Carmichael, Alexi Grewal, Eric Heiden, Davis Phinney, Doug Shapiro, Jeff Pierce, Bob Roll y Alex Steida, anónimo corredor para muchos a día de hoy, pero que vistió el “maillot jaune” durante un sector vespertino.
Las primeras grandes victorias de la recién creada escuadra las firmaría Andrew Hampsten en el Giro de Italia de 1988. Cabe recordad que el ciclismo estadounidense ya había derribado para entonces otros muros pero a título individual. Greg Lemond ya se había proclamando campeón del mundo, en 1984, y ganador del Tour, dos años después. Temporadas más tarde Hampsten firmaría otro éxito simbólico: ganar en Alpe d´ Huez. Lo consiguió en 1992 vistiendo de azul, los colores del Motorola, segundo gran padrino de la saga que vería el debut en 1992 de Lance Armstrong. La empresa de telefonía desembarcó en el ciclismo en 1991 y se mantuvo hasta 1998. En ese tiempo grandes éxitos y dos momentos amargos. El primero en el Tour de 1995 con la pérdida de Fabio Casartelli. Un año después su emergente figura, campeón del mundo en 1993 a una edad récord, 21 años, Lance Armstrong sufría los rigores de un cáncer. Volvería en 1998, ya con el US Postal, el servicio de correos estadounidense, en su maillot, y la temporada siguiente iniciaría su dominio en el Tour que se alargó hasta en siete ediciones, la última con los colores del Discovery Channel, canal temático de televisión, que con los años dio vida al Radio Shack, mientras BMC, Garmin y como no, Team Sky se han hecho con el comando sin intención de no hacerse a un lado.
En esta entrada se ha usado información publicada por un servidor en Meta 2 Mil. 
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3 COMENTARIOS

  1. Buena pieza, como siempre, pero una aclaración, ¿no ganó LeMond el mundial de ruta en Suiza en 1983? (la primer revista "Winning" que leí lo muestra con el arcoiris en 1983-84, como parte de un artículo que resumía la temporada 84 con lo mejor de él y Raas por el superprestige Pernod), en 1984 el campeón fue Criquielion, en Barcelona, ¿no?

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