El dilema de Vicenzo Nibali

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La historia del ciclismo ofrece dos caras. Una, la principal para el gran público, asignada a los ganadores, que graban su nombre a perpetuidad, cincelando sus credenciales en la plaquita de trofeo y quedando a fuego en la mente de los aficionados. La otra, es la intrahistoria de la carrera esa edición, ese año, en ese momento. La protagonizan aquellos que aunque sin ganar quedan en el recuerdo, en un escalón más tibio y liviano que los primeros, pero al menos en el recuerdo.

Tanto esfuerzo, tan poco premio… 
Camino de Lieja, en el último sorbo de clásicas, Vincenzo Nibali nos obsequió con un dulce epílogo de papel mojado que siempre quedará en la retina. El ya no tan joven italiano es víctima de los tiempos que le han tocado vivir. Víctima de los tiempos y también de alguien que siempre, siempre, aparece para amargarle ese gran triunfo que hace tiempo merodea.
Sobre el papel, el siciliano lo hizo todo bien, atacó cuando debía, destapando las debilidades de unos rivales que no fueron tales más allá de su nombre, sacando provecho a la pizarra, buscando el oro en el momento que debía hacerlo. Entonces qué le falló, pues lo mismo que en San Remo, lo mismo que en Lombardía, igual que en el pasado Giro, a Nibali le fallaron las circunstancias, y obviamente las fuerzas en el arranque de la postrera subida a Ans, en el mismo sitio donde Michele Bartoli ajustició a Laurent Jalabert.
Y es que cuando un ciclista toma años, evoluciona y quema etapas emerge el instante del mejor análisis. Tomar esa distancia sobre Nibali quizá nos conduce a concluir que su momento óptimo fue hace dos años cuando se vistió de honrado gregario a favor de Ivan Basso, quien a mi entender le debe mucho más que una general en la grande italiana. Apreciemos cómo anduvo aquel año el apodado “Squalo” y veremos que si no llega a frenarse en el descenso del Mortirolo, donde su líder bajaba cual principiante, podría haber tenido ese momento plus que no lo neguemos, seguramente no le dio la Vuelta, pues sin desmerecer la grande de nuestra casa es difícil entender que a Nibali le haga más ilusión ganar la Vuelta que el Giro.
Sea como fuere, y a la espera de que el ciclismo le haga justicia, Nibali cuenta siempre en el pelotón con aquel que  le arruine la carrera. Se lo hizo Zaugg, lo mismo Contador, primero, y Scarponi, después y TAS mediante, idéntico que Gerrans e Iglinsky. Siempre uno por delante, siempre a rebufo del ganador. Motivos para estar mosqueado no le faltan, pero ojo, por que aquí vemos ciclista indomable y eso en los tiempos que corren es noticia. Nuestros mejores deseos para siciliano, pues en su entrega y perenne esfuerzo va la salud de un ciclismo sobre la que otros escupen, y no quiero hablar de cierta saga luxemburguesa. 
A modo de epílogo primaveral os solicitamos vuestra opinión sobre lo que ha dado de sí la presente campaña. Arriba a la izquierda podéis dejar vuestra impronta. 

5 COMENTARIOS

  1. Personalmente tengo que decir que me encanta Nibali, no porque le tenga una simpatía especial sino por su manera de afrontar las carreras, siempre al ataque y siempre con la intención de disputarlas (con mejor o peor resultado). Memorable su ataque en el Giro de Lombardía el año pasado o su ataque del pasado domingo en la LBL. Además, creo que podría haber ganado dos Giros de Italia, el primero en 2010 en el que corrió totalmente para Basso y el segundo el de 2011 donde el Giro fue una carrera adulterada por la presencia de Contador.Aún le veo margen de mejora, pues con 27 años aún puede dar un pasito más. Tampoco le veo como un "segundón", pues cuenta con una Vuelta, dos podiums en el Giro (de "aquella manera"), y en el 2012 ha ganado la Tirreno-Adriático y suma dos podiums en dos monumentos (3º en Sanremo; 2º en LBL).

  2. Estoy de acuerdo contigo en todo Iago, es un excelentísimo corredor, que me hace disfrutar del ciclismo cada vez que lo veo encima de la bicicleta. Se me parece por su forma de correr a Vinokourov en sus buenos tiempos, siempre al ataque, da igual cuál fuese el resultado. Un grande el Tiburón del Estrecho.

  3. Totalmente de acuerdo, atacó y puso todo lo que había que poner para ganar, pero tuvo la desgracia de que a algunos como Iglinsky les sobran fuerzas cuando a todos los demás les faltan. Disfruté muchísimo con su forma de bajar y apurar cada metro, un auténtico campeón! A diferencia de muchos otros, cuando quiere ganar, va a por ello, y eso hoy en día cuesta de encontrar.

  4. ¿No quieres hablar de cierta saga luxemburguesa? :DAyer leí que está a punto de renovar con el Liquigas por 1'8 millones de euros al año hasta 2014, y que decide quedarse aunque BMC le ofrece 500,000 más. Hay que ser un fuera de serie para recibir ofertas como esas

  5. es muy triste mendigar toda una temporada por un podio o podios en el Tour. No concibo mayor falta de respeto al oficio que te da de comer. Pero c´est la vieNibali por de pronto se gana el cariño de la gente, merodea cifras muy buenas en su contrato y tiene una grande en su palmarés, entre otras perlas

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