El dopaje & ciclismo, esto no deja de sólo una parte

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“El dopaje es al ciclismo lo que el clavo a la rueda”. Con esta sentencia Pedo J Ramírez apuntilló una de las entrevistas que Alberto Contador protagonizó en el ya extinto canal Veo 7 hace dos años. Una acción de limpieza de consumo doméstico para un corredor que por aquel entonces navegaba en un mar de dudas que rompió en el TAS meses después.

Pedro J defendió la limpieza y honorabilidad de Alberto Contador. Fue periodista, juez y parte. Sin embargo ello no le impidió soltar la terrible sentencia que adorna el inicio de esta entrada. El ciclismo no se mueve si no hay dopaje, vino a decir, justo después de defender al gran campeón que su segundo, Eduardo Inda, descuartizó tiempo antes en el Marca y que al poco tiempo tomaría parte en el Giro de Italia del cual sería desposeído.

Lo cierto es que el ciclismo se lo ha montado muy mal. Estos días por Madrid sólo pululan antiguos profesionales del gremio por los juzgados donde se debate la suerte de la Operación Puerto. El engendro que surgió hace casi siete años sigue ahí, en esas, radicado y centrado en el ciclismo, trufado en él, tan íntimamente ligado que quizá en vez de “puerto” cabría bautizarle “operación piñón”.

Pero lo cierto es que los temblores de la OP se miden fuera del ciclismo. El pasado domingo Xavier García Luque realizaba un repaso de los positivos más notables de la historia del fútbol. Fue una somera  y literaria aproximación a algo que cualquier persona con dos dedos de frente no puede omitir. Recogiendo el guante del periodista de La Vanguardia, ese medio que da cobijo al cándido Dagoberto Escorcia, Rubén Uría firma un artículo poniendo en cuestión lo que cualquier hijo de vecino se cuestionaría. Hete aquí la pieza.

Sí el fútbol. Oh vamos. El fútbol es la diana de sus diatribas. Curioso. Conviene frotarse los ojos. Al fin, con 2013 años transcurridos desde la muerte de Cristo en este bendito país veo algo realmente contundente contra algo que no sea el ciclismo. Un recopilatorio, no detallado por su extensión, pero sí significativo de las mierdas que sostienen este deporte en particular, y el Deporte en general.

Por que como muchas veces me ha tocado adoctrinar, existe un dopaje para cada momento y competición.  Conviene recordad cuál es el positivo más importante de la historia. Ocurrió en unos 100 metros lisos hace 25 años en Seúl. Lo arrojó Ben Jonshon. ¿Se les ocurren prueba más en las antípodas del Tour de Francia?

Laurent Fignon comenta en su libro que a recorridos más sencillos, más dopaje. Para el francés la ausencia de dificultades invitaba a que los podencos se creyeran caballos de carreras y ello abría el grifo. Sin caer en la tentación de “ya lo dijimos”, no se engañen, lo que acontece en Madrid es la punta del iceberg, la parte del todo, una pequeña muestra de lo que es la competición, la alta competición, un nivel de exigencia tal que miren sino la natación sincronizada y cómo están acabando cada una de las garantes de un éxito cuyo coste perdura toda la vida.

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