El Etna y esos lugares de peculiar paisaje

0
1
vistas
Se digo días atrás, al calor de la muerte de Weylandt y el sterrato, que porqué el ciclismo no probaba a subir con el Etna en erupción. Mañana llega esta cima y al parecer el volcán, que ha registrado actividad, no impedirá su llegada. Será un día especial para el buque insignia del ciclismo siciliano Vincenzo Nibali, ese tiburón de cuyas dentelladas queremos ver qué queda.
“Llegar  a la cima del Etna es una gran sensación. Es el único paisaje auténticamente siciliano” dice el mentado Nibali en el Cycle Sport previo al Giro. No se trata de una subida muy compleja, como la de ayer, donde los favoritos llegaron en pelotón, el porcentaje rara vez supera en medio punto el 8%. Sin embargo el espectáculo ha sido siempre bueno. Franco Bitossi y Acacio Da Silvia dan muestra del valor necesario para ganar aquí. En este enclave Lemond tocó fondo, me acuerdo perfectamente, en la edición de 1989. Después de su accidente de caza dos años antes, el californiano, que nació el mismo día que un servidor, afirmó que se planteaba dejar el ciclismo. Dos meses después ganó el Tour. Toma ya.
Sin embargo el Etna, con su lava a los márgenes, entronca con los muchos lugares del ciclismo cuyo paisaje los han hecho célebres. El Mont Ventoux es posiblemente el más recurrido. Dicen que paisaje es lunar, por la despoblación forestal de los romanos, pero  a mí me parece un vertedero. Paisajes volcánicos ya los hemos visto en la Auvernia, escenario de la fantástica cabalgada de Virenque en 2004, y en el Puy de Dome. También recordar el paso de Gois, donde Zulle perdió un Tour en medio de marismas, como Le Mont Saint Michel. De aquí arranca este próximo Tour.
Lugares singulares, únicos. Sitios donde el ciclismo adquiere otros significados, los que nos atraen. 

Deja un comentario