El lado oculto del éxito

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Michele Pallini es auxiliar de Astana. Su vocación viene de generaciones anteriores. Su padre y su abuelo llevaban ciclismo en la sangre. Él lleva más de veinte años en este mundo, en el que soñó trabajar desde niño. Un ciclista español de cuyo nombre no puede acordarse le puso el mote de “Nicolas Cage”. Su jornada arranca a las siete y media de la mañana y rara es la vez que acaba antes de las once. Son la parte sombreada del ciclismo, pero claves en su perfección.

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