El mito de la siesta

0
10
vistas

Hace un rato discutíamos sobre la esencia de la primera semana del Tour, sobre los peligros que debe incluir y omitir. Sin duda, las cosas en esta jornada que acabó en Le Havre convidaron a la dejarse llevar por la tontunta del mediodía y la voz de Perico, más cuando en los tremendos valles de Eibar la temperatura es mucho más llevadera que en BCN donde vivimos en el infierno desde hace diez días.

El Tour ha quemado dos etapas que se llaman de transición sobre el papel, pero que dejan mella en las piernas y heridas en el cuerpo, porque justo al final, Vincenzo Nibali, en plena subida postrera, vio como el líder Martin hizo un extraño que le atrapó entre bicicletas. Esperemos que tanto el dorsal uno, como Nairo sigan sin problema. Lo que el pavé no ha hecho, que no lo haga un repecho por Le Havre.

No sabéis cuán me alegra la victoria de Stybar, las personas que son valientes merecen suerte -aunque muchas veces no sea así-. En ciclocross Stybar estaba en zona de confort, campeón del mundo, Copa del Mundo, la rareza de ser un checo que triunfa en un círculo de belgas,… pero zas, probó la carretera y aunque poco a poco va creciendo. Ojalá, un día gané en Roubaix.

1

El final de la carrera nos dejó por eso una imagen para la historia, la de Tony Martin apoyado por sus compañeros recordando aquella imagen de Luis Ocaña y sus compañeros de Fagor. Imágenes que sólo el ciclismo da.

Por cierto, ruego perdonéis no seguir con el serial de #JuevesUrbanos, entre una cosa y otra se complican las cosas. Esperamos volver la semana que viene, tenemos una buena historia…

INFO

Prueba Nacex promo y lleva tu bicicleta contigo sin necesidad de llevarla a cuestas. Fuera colas, pesados paquetes, malos rollos,…

Publicidad

Deja un comentario