El romanticismo ha muerto

1
24
vistas

“Nos guste o no, esto es una nueva era, con más tecnología, mejores entrenamientos y esperemos que menos drogas” Procycling (mes de mayo)

 

 

La llegada en alto que vertebró la última Tirreno-Adriático despertó un debate dormido, pero latente, desde el Tour de Francia pasado. Una vez más, y un día después de que Porte ganara en la París-Niza, el Team Sky había absorbido la carrera de tal manera que otras opciones se eclipsaban al ritmo de sus corredores. De esos días surgió una llamativa declaración de Alberto Contador, algo así como que “ha sido interesante ver los datos de mi SRM –medidor de potencia- a rueda de los Sky”.

1

Aquellas palabras de Contador arrojaron muchos comentarios. Sin embargo recordadas ahora suenan hasta bien. En el Procycling del mes de mayo, se dedica una página a esas maquinitas acopladas en el manillar de los ciclistas llamadas SRM. Como bien indica el artículo estas herramientas son usuales en el ciclismo desde hace unos veinte años. Algunos equipos las usan para todo, entrenar y competir, otros sólo para entrenar. Al parecer el Team Sky lo usa para todo, es una cuestión casi de fe.

Alrededor de su uso en el frenesí competitivo, algunos abogan por excluirlas como en su día apostaban por quitar las radios. En el fondo surge un choque de mentalidades, la anglosajona con la latina. Vincenzo Nibali se los cargaría todos. Bradley Wiggins no pasa un día sin consultarlo. En medio, están los conversos. Por ejemplo el italiano, pero militante de las teorías del norte, Marco Pinotti: “Si algunos no quieren usar los SRM es por que no son capaces de interpretarlos”. Entramos casi en el terreno del potencial intelectual de los ciclistas. Podríamos pensar que en el sur son hasta más tontos.

El bando anglosajón completa que el dominio de los hombres de negro no se debe a los SRM en competición, si no al durísimo trabajo que se desarrollan en las diferentes concentraciones que llevan a cabo durante el año. “Esas reuniones no son colonias de críos, se trabaja mucho y muy duro” afirman. Para los mentores de Sky y allegados el romanticismo ha muerto en el ciclismo. No es tiempo de intestinas exhibiciones de ciclistas con el 58% de hematocrito. “Nos guste o no, esto es una nueva era, con más tecnología, mejores entrenamientos y esperemos que menos drogas” completa el artículo de Procycling.

Pero hay más, desde el medio inglés se sugiere que los SRM formen parte de la artillería antidopaje. Igual que se estudia la sucesión de valores en un pasaporte biológico, se podría hacer lo mismo con los datos arrojados por el SRM y de esta manera nos ahorraríamos exhibiciones sustos posteriores a exhibiciones fuera del alcance humano.

Sea como fuere, en la mesa está el debate y en este Giro viviremos un primer round. El concepto anglosajón frente al librillo latino. Modernidad vs tradición. Son en definitiva dos concepciones que golpean el devenir cotidiano de todos nosotros sólo que resueltos sobre una carretera y puertos de montaña. Veremos.

Foto tomada de www.TDWsport.com

Publicidad

1 COMENTARIO

Deja un comentario