Más emoción no cabe

0
3
vistas

La Vuelta a España lleva cubiertas hasta el momento en que procedemos a empuñar la pluma concretamente dieciséis etapas, afrontando ahora el segundo día de descanso antes de introducirse en la disputa de la etapa individual de la especialidad de contrarreloj, que tendrá lugar en los alrededores de la ciudad de Burgos, un sector que encierra una indudable e inusitada trascendencia cara al resultado final de la prueba, que concluirá el próximo domingo, una vez más, en Madrid. No hay duda que esta es la motivación más importante que persiguen los aficionados y los que no lo son tanto afiliados al deporte de las dos ruedas.

Más emoción no cabe

Hemos de convenir que la decimosexta etapa de la Vuelta a España, que ha concluido en la cima del desafiante puerto de la Ermita de Alba, emplazado en el valle de Quirós, una empinada ascensión asturiana que nos ha recordado el Alto de L´Angliru, un punto tradicional en otros tiempos de la ronda española, y que ha constituido a todas luces un evento del que guardamos una buena memoria.

Fue impresionante y cerrado el duelo que sostuvieron en este trazado tortuoso y final librado básicamente por el italiano Fabio Aru, que defendía con alto coraje y voluntad su casaca roja, el español Joaquim Rodríguez, que pudo al fin desbancar al líder, siquiera por un segundo de ventaja, el polaco Rafal Majka y finalmente el holandés Tom Dumoulin.

Nos da la sensación de que estos cuatro mosqueteros ciclistas que acabamos de nombrar, son los que tienen en sus piernas la opción más preclara para adjudicarse en definitiva la ronda española. La incógnita, ahora, está en saber cuál de los cuatro será el agraciado para recibir el máximo galardón. Ahora se disfrutará de un día de descanso, y a continuación se librará la aludida etapa individual contra el cronómetro bajo una distancia de 39 kilómetros, dotada prácticamente de configuración casi llana del todo. De allí forzosamente se podrán sacar conclusiones de alto copete y casi definitivas. No habrá mucho más a contar, aunque todos sabemos que nadie podrá tocar las campanas al vuelo antes de tiempo; es decir, hasta finalizar en definitiva la competición.

Un veterano de la bicicleta que se hace oír

Los organizadores del trazado de esta Vuelta, con etapas de toda índole más o menos difíciles, pueden sentirse a estas horas satisfechos tal como se han desarrollado los acontecimientos, manteniéndonos a todos en vilo y encerrados en la incertidumbre. Por otra parte, debemos hacer eco en torno a la victoria alcanzada por el veterano ciclista luxemburgués, Frank Schleck (35 años), que llevaba tiempo si brillar en los ruedos ciclistas, una justa compensación a su veteranía y a su tesón, gracias a haber sabido aprovechar una escapada matutina integrada por una decena de animosos corredores amantes de la aventura y de una gloria algo efímera. Fue una escapada que brilló en el curso de la decimosexta etapa, una etapa asturiana con lustre. Aunque la verdadera batalla, todo hay que decirlo, la protagonizaron los corredores de más prestigio o cotizados que pedaleaban más atrás en un ambiente candente; al rojo vivo, en su fase postrera.

La presencia de los españoles

Día tras día, como es natural, nos entra la curiosidad por observar tal como se desenvuelven nuestros representantes españoles al objeto de hacer números y ponderaciones. Aparte del asalto del catalán de Parets y afincado en el principado de Andorra, Joaquim Rodríguez, que se ha colocado líder de la carrera, con un segundo de ventaja, un honor que hemos de festejar como buenos patriotas que somos, relucen en el elenco el vasco Mikel Nieve (5º), a dos minutos y medio del primero de la clasificación general. Algo más atrás, encontramos al madrileño Daniel Moreno (7º), que va de menos a más, y dentro de la decena, se encuentra el murciano Alejandro Valverde (9º), que está perdiendo algo de fuelle, pero que nos admira su constancia frente al esfuerzo. Siempre se encuentra entre los primeros. Esto lo valoramos como un buen signo.

La Vuelta se quedó sin Froome y sin Nibali, accidentados

No hay duda de que eran antes de salir los dos favoritos máximos para optar por el triunfo en la Vuelta. Pero en ciclismo no se pueden hacer apuestas así como así. Tal como se mueve este deporte, hoy en día, nos resulta más que difícil el vaticinar tal cosa o tal otra. Los protagonistas de primera línea se mantienen en un círculo más bien equilibrado. Los tiempos que saldaron los Coppi, Merckx, Bartali, Bobet, Anquetil, Hinault, Lemond, Induráin  y tantos otros, que harían interminable esta relación, es más que difícil que vuelvan bajo otros nombres y de una manera más permanente.

El ciclismo de hoy es más explosivo ante sus constantes altibajos que viene reflejando. Los corredores actuales dominan la situación de manera intermitente, inestable. No existe la continuidad que bien desearíamos. La gloria brilla en un momento determinado y se apaga con el paso de los meses. Es una danza que se vale de muchos protagonistas, protagonistas que salen a la palestra y que a continuación desaparecen como por arte de magia.

 Por  Gerardo  Fuster

Imagen tomada de FB de la Vuelta a España

INFO

1

Llévate una equipación del Movistar… 

Deja un comentario