El epílogo del Giro

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El de que el veterano corredor belga Iljo Keisse impusiera su ley en última instancia sobre su adversario más directo, el australiano Durbridge, en la tradicional ciudad de Milán, la capital lombarda, término de la vigésima primera etapa del Giro de Italia, no deja de ser un hecho secundario frente a lo que ha significado la actuación llevada a cabo por nuestro representante Alberto Contador, el brillante vencedor absoluto de la prueba, una distinción que ya logró en el año 2008, una fecha que nos aparece un tanto lejana.

Su historial se refuerza en gran manera si sumamos los resultados obtenidos por este corredor en las pruebas por etapas de largo kilometraje más importantes del calendario internacional, tales como el Tour de Francia, en donde  consiguió triunfar en los años 2007 y 2009, y la Vuelta a España (2008, 2012 y 2014). Son resultados loables que saltan a la vista. Se recuerda que Contador fue desposeído de sus conquistas en el Tour del 2010 y en el Giro del 2011, por el asunto desagradable de dopaje.

A Contador no se le presentaron las cosas fáciles

El ciclista español, es verdad, no ha ganado con una substancial ventaja sobre el segundo clasificado, el italiano Fabio Aru, que en las postreras etapas surgió inesperadamente volviendo por sus fueros con contundencia. Contador, todos lo sabemos, sufrió un inesperado bajón en la penúltima jornada, una fase que nadie esperaba. El hecho tuvo lugar concretamente en el denominado Colle di Finestre, cuya cumbre se eleva a una altura de 2.178 metros, y, esta vez,  rendía un justo homenaje al inolvidable campeón de otros tiempos, Fausto Coppi, un héroe casi de leyenda.

Nuestro ciclista de Pinto en un derroche de voluntad y de tesón no claudicó así como así, superando el mal trance padecido. La ventaja final, que es lo que a fin de cuentas realmente vale, es que la cuenta se ha saldado con un margen de un minuto con 53 segundos. Cabe poner a la vista sobre el tapete que Aru acumulaba a la vigilia de esta dura etapa en cuestión un retraso que lindaba a los cuatro minutos y medio.

Estos números nos vienen demostrar que Contador no ha tenido ni mucho menos la vida fácil en la ronda italiana. Para ello adicionamos las sendas caídas sufridas en el transcurso de la 6ª y la 13ª etapa, encontronazos que supusieron una seria merma en torno a sus posibilidades y a sus recursos. Las dolencias físicas que afectaron al madrileño, por suerte, no fueron a más. Con el paso de los kilómetros y de los días los malos augurios se disiparon como por arte de magia.

Elogio para el vasco Landa

De entre la escasa participación española, así de bote pronto, cabe consignar la actuación destacada protagonizada por el vasco Mikel Landa, nacido en la población de Murguía, cercana a la ciudad de Vitoria. Lleva sobre sus espaldas tan sólo 25 años. Era para nosotros un ciclista casi desconocido, que ha logrado subir al podio, gracias a su tercer puesto muy honorable y justamente conquistado, aparte de tomarse el lujo de vencer en dos etapas consecutivas con llegadas en Madonna de Campiglio (15ª etapa) y en el puerto de Aprica (16ª).

Es un corredor de evidente envergadura y con un temperamento más bien templado que sabe desenvolverse con abierta intuición e inteligencia práctica sin dejarse seducir por los impulsos del corazón, traicioneros ellos. Viéndole pedalear, asentado  sobre su máquina, léase bicicleta, inspira una abierta confianza gracias a las facultades innatas de las que viene haciendo gala. Le auguramos, en fin, un lisonjero porvenir. Nosotros apostamos sin pestañear.

Entre las camisetas amarillas y azuladas andaba el juego

En esta glosa que dedicamos a este ciclista llamado Landa, que sabe lo que lleva entre manos, quisiéramos señalar afirmando que ha sido el paladín ideal que ha poseído su compañero de escuadra, Fabio Aru, el segundo en definitiva en la tabla de la general. En el cacareado Colle di Finestre, penúltima etapa, apoyó abiertamente y facilitó el triunfo a favor de su capitán. La  actitud y la acción desplegada por Landa marcó un hito  bien hilvanado bajo el influjo del director del equipo Astaná, este equipo que estuvo en la brecha con animada frecuencia, al igual a la que desarrolló la otra escuadra rival, la que respaldaba a Contador, el Tinkoff-Saxo, que tenía la misión de amparar en todo momento al poseedor de la camiseta rosa de líder. Era una misión de rigor y sobre todo de responsabilidad.

Una vistazo a la clasificación final      

Tras los tres protagonistas que han tenido la virtud de ocupar el podio en este Giro, hemos de dedicar siquiera unas líneas a los que a continuación  han tenido el honor de hacerse con los lugares de preferencia. Sabemos que los aficionados al deporte recuerdan con prontitud los que pisan o han pisado podio. El resto de la clasificación ya es harina de otro costal. Se difumina con el paso de los años, incluso a éstos que les agrada  hacer números o exponer estadísticas.

Aún así es obligado aquí apuntar la actuación de este ciclista costarricense llamado Andrey Amador, que ha conquistado el cuarto lugar gracias a su consabida regularidad. Siempre estaba entre los distinguidos, sin desmerecer. No tuvo un día negro como a otros concurrentes. A continuación, sacamos a flote al canadiense Ryder Hesjedal, que se llevó el Giro del año 2012, y que durante esta última semana ha dado mucha guerra, subiendo a un nivel que ni el mismo esperaba. Le han seguido el checo Leopold König (6º), el holandés Steven Kruijswijk (7º), el italiano Damiano Caruso ((8º), el francés Alexander Geniez (9º) y el ruso Yuri Trofimov (10º). Estos cinco corredores que hemos destacado han constituido toda una sorpresa de estas que se palpan a primera vista. Hemos querido dar constancia de sus nombres para ilustrarnos mejor.

Los españoles han sido pocos, pero se han notado

De los tres ciclistas que han subido al podio, dos han sido españoles, Contador y Landa. ¿Acaso a esas alturas de balance se puede pedir más? ¿Quién predijo este resultado? Cabe hacer indicar de manera fehaciente al constatar a tres atletas del pedal pertenecientes al país vasco, una extensión  prolífera en ciclistas, que han concurrido en el Giro: Mikel Nieve (17º), Ion Izagirre (27º) y Beñat Intxausti (29º), entre algunos otros españoles, muy pocos, clasificados. Este último que hemos consignado tuvo serias opciones para adjudicarse el título del Gran Premio de la Montaña, título que a última hora se lo arrebató el italiano Giovanni Visconti, que fraguaba de tiempo y en silencio este codiciado trofeo.

Por  Gerardo  Fuster

Imagen tomada del FB del Giro de Italia

INFO

Endura se felicita por el gran Giro de Andrey Amador 

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