Un fin de semana para reflexionar

0
3
vistas

Fin de semana de traca en la Vuelta a España. Fin de semana de ciclismo de verdad, del que nos pone “la gallina de piel”, del que deja huella. Es sencillo, vas a un macizo con historia, ponens puertos y paisaje como los Pirineos, lo aliñas con buenos corredores y las cosas deben resultar, salvo que tengas una carrera monopolizada, como el Team Sky tuvo el Tour el año pasado.

Si la jornada del Aubisque nos pareció insuperable, la de Formigal rozó la perfección. Ayer todos le atribuían el mérito a Fernando Escartín, las dos jornadas por la cordillera fronteriza eran muy de su gusto cuando era ciclista, pues en ambas el equipo resultó clave. Cuando la etapa se puso en marcha en Sabiñánigo, esa tierra que tiene en el ciclismo un negocio de verdad, y atacó Contador quedaban 115 kilómetros para meta. No recuerdo tanta tensión ni emoción desde la mismísima París-Roubaix, cuando todas las vedettes se pusieron a dar palos a una eternidad de meta.

Poco a poco, la Vuelta parece que entra en razón, cuestarrones están bien, son efectivos a pinceladas, pero en exceso cansan, son repetitivos y matan el espectáculo. Si dispones jornadas en las que combinas el gran fondo con la explosividad de etapas de menos de 120 kilómetros, en las que la gente debe estrujarse la cabeza para salir viva, el resultado puede ser el que vemos. Jornadas para enmarcar, de esas que no ha tenido el Tour más malo de los últimos tiempos. Jornadas que dan portadas en medios generalistas.

1

Mirad qué dijo Sergio Pardilla: “De salida se formó un grupo que ha tirado para delante con Quintana y Contador, y por detrás se han puesto a tirar a tope tanto SKY, Orica y luego Astana. Se ha rodado todo el día a tope, tanto por delante como por detrás. Ha sido una tortura total, el día más duro de esta Vuelta. La última subida no era tan dura, el problema venía del fuerte ritmo que hemos llevado durante toda la etapa, que nos ha llevado fundidos a pie de puerto“.

No matan las balas y sí a la velocidad que se disparan. La Vuelta, que en su tramo inicial nos ofrecía muchas expectativas pero poca chicha, es el resutlado de la conjunción de todo, recorrido interesante –al menos en este tramo- y estrellas que quieren disputarla. Ahora bien, que tomen nota de la dureza que incluyen, la altura de temporada en que estamos y el cansancio reinante.

Un cansancio que a veces es desidia y dejación de obligaciones, porque sólo así se puede entender el numerosísimo grupo que entró a casi una hora de Brambilla en Formigal o el pelotón que se dejó más de media hora en Urdax. Si estos últimos llegaron con el control, los de la cima aragonesa no, y no van a tener mayor consecuencia que el tiempo perdido en una general que no les quita el sueño.

¿Qué pasaría si un día de estos gana uno de esos descolgados en Formigal?

Portada vía @sergi_lopezegea
Imagen tomada del FB del Team Sky

INFO

No cargues con tu bici por estaciones

Publicidad

Deja un comentario