Había ganas de Freire

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Con el ritmo de vida que llevamos hoy, arrastrados por la dinámica diaria de las prisas, relojes y siempre mirando dos pasos más allá porque el siguiente ya no es urgente, pedir un momento de reflexión pausada es difícil. Traslademos eso al deporte y pensemos en un deportista retirado… Ex deportista… Candidato al olvido fulgurante.

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No. Todos tenemos nuestro rinconcito de memoria para negar tal afirmación. “Yo sí me acuerdo de tal”, “aquello es inolvidable”… Pero en general, el ayer cuenta poco. Particularmente, y en lo que nos ocupa aquí -el ciclismo-, el pasar página, sin más, en la carrera de un corredor como Óscar Freire me rebelaba. ¿De verdad va a dejar la bici y en dos años iba a ser sólo recuerdos de sus fieles seguidores, sólo?

La Milán-San Remo de 2010 fue el ‘click’ definitivo. Tiene que haber un libro que recopile para siempre las gestas de este fenómeno. Dos primeros contactos, con Arribas y López-Egea, me acabaron de convencer. Antonio Freire me dio, con su apoyo, el empujón definitivo. Y la primera charla con Óscar me responsabilizó a llevar el proyecto hasta el final. Esa sensación fue en aumento con el tiempo. La respuesta de la gente del ciclismo a cada petición para entrevistas, información, colaboración ha sido fenomenal… ¡Han sido decenas de contactos! No dejaba opción. La bio de Freire tenía que ser una realidad sí o sí.

Estos días, aquella responsabilidad se está convirtiendo en orgullo. Afortunadamente, no era el único que pensaba así. Titano Ediciones apostó rápidamente por publicar el libro, los lectores se mostraban encantados con la idea y, hoy, ya con el libro en las librerías, la acogida es espectacular. Las presentaciones han demostrado que había ganas de Freire y si mi modesta aportación ayuda de alguna manera a que este genio no acabe de volver nunca del todo a su lámpara, estos tres años de trabajo habrán valido la pena.

 

Por Juanma Muraday, autor de “Oscar Freire, el genio del arco iris”