Al ciclismo sólo le faltaba un portaaviones

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Si bien ya lo dijimos en el momento de su puesta de largo, allá por el mes de enero, el recorrido de la Vuelta de 2014 aunque quieren enmendar las exageraciones acaecidas en las últimas ediciones, sigue siendo incompleto, flojo y con muchas lagunas. Si la disposición de llegadas en alto sigue siendo, a juicio de muchos, el mejor reclamo para que la gente, al menos en los últimos minutos de cada jornada, se conecte, la profusión de este tipo de finales no es más que un “quiero y no puedo” por parte de la organización.

Mucho se habla de la participación de esta Vuelta. Obviamente los gestores de carrera tienen que ver, pero que te vengan más o menos figuras es algo que supera a los organizadores pues resulta consustancial a muchos factores: al desarrollo de la temporada, a los avatares de la misma, a cómo les haya ido el Tour a muchas figuras, a las lesiones, los accidentes,… sin embargo en la mano de organizador sí que está la plena responsabilidad de realizar un recorrido adecuado y atractivo que sobre todo garantice cierta equidad deportiva. Como dijimos en el Tour, una llegada a Arenberg es bonita, cinco resultarían insufribles.

Con todo, en el haber de la organización también queremos adjudicar algún tanto, muy a pesar de las muchas opiniones que se han vertido al respecto. Hablamos de la salida desde el portaviones Juan Carlos I atracado para la ocasión en el puerto de Cadiz. Al margen de las significaciones políticas que se le quieran dar, cada uno le otorga la lectura que le parece, creemos que la salida desde el barco ha sido una buena opción por cuanto sitúa la carrera en un escenario muy diferente al habitual y ofrece fotografías curiosas, al tiempo que sigue demostrando que este deporte puede fluir por lugares que cualquier otro ni siquiera se puede plantear. Medio pelotón con miles de seguidores tuiteando desde un barco bélico.

Los comentarios de muchos integrantes de la caravana, sus instantáneas montados en los aviones y todo aquello que rodeó la salida con el frontal gaditano de fondo resultaron un buen contrapunto, como esa salida desde una batea el año pasado. Son cosas diferentes en definitiva en un ciclismo que necesita eso, cosas diferentes.

Sin condicionar el desarrollo de la carrera y buscándole las vueltas creo que se ha logrado el efecto. Siempre hemos defendido innovar y ser originales, esto va en línea, incluso hasta para dar formar a la hilarante lista de lugares que los amigos del Tío del Mazo le sugieren a la organización. Si España fuera Holanda, propondría hasta la nave central de una catedral gótica para los primeros cincuenta metros de una crono, a la vista del uso museístico que les dan a los templos en esas latitudes.

Imagen tomada de  y  

INFO

PowerBarpatrocina el BMC Racing Team de Samuel Sánchez y Cadel Evans

PowerBar tiene de nuevo una presencia destacada en esta edición de La Vuelta a España 2014, como proveedor Oficial de Nutrición Deportiva del equipo ciclista profesional “BMC Racing Team” en el que militan entre otros el español Samuel Sánchez (medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008) y el australiano Cadel Evans (ganador del Tour de France 2011), y considerado uno de los 10 mejores equipos del mundo.

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