Hay cosas que los números no explican

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Campionati del Mondo Richmond 2015 - Road World Championship 2015 - Cronosquadre UCI Uomini Elite' 38,6 km - 20/09/2015 - Michael Valgren - Michael Rogers (Tinkoff - Saxo) - foto Luca Bettini/BettiniPhoto©2015

Muchas veces medimos el corredor y el ciclismo por los éxitos. Cuando tenemos dudas sobre alguien acudimos al CQ Ranking, sondeamos sus resultados, ponemos número a sus puestos, les ubicamos en una clasificación con la que más de uno sueña. Por la que delira.

Pero esas estadísticas no son el todo, no son redondas, ni significativas de la realidad. Se dejan miga por el camino, se les escurre la verdad por los lados. Es imposible que en ellas atisbemos los matices de un deporte en el que en un solo día de competición ,sus protagonistas viven lo que muchas personas ven en una vida. Con ello está todo dicho.

Viene esto a cuento por lo que vimos en la crono colectiva del domingo y el afilador asesino que seccionó en dos el Tinkoff-Saxo. Cuando Patxi Vila se apea del coche y ve el desastre no puede evitar negar con la cabeza. Menuda avería, tremenda.

Y en el suelo estaban los dos Michael. Rogers, perro viejo, ciclista que está pero que muy de vuelta, se llevó varios cortes en la mano. La foto tras la carrera de su mano habla de la dimensión de las heridas. Es increíble que pudiera apoyar la mano derecha, aunque fuera someramente, antes de llegar a meta.

Aparentemente la perla danesa Michael Valgren se llevó la peor parte. Su buzo fue cera ante la llama, literalmente desapareció para dejar la carne y la piel desportegidas ante el hiriente asfalto. Las fotos que dejó en las redes a posteriori hablan de un cuerpo que no dejó parte sin sangrar. El solo hecho de acabar la crono es digno de un elogio que creo no hemos manifestado suficientemente.

Porque ¿qué ganaba Valgren acabando la crono? crematísticamente hablando nada, los rankings no lo recogerán, los fríos números no hablarán de sus heridas, más allá de la cantidad de puntos que le hayan tenido que aplicar. De verdad su fidelidad a la bicicleta en esos momentos es encomiable.

Valgren está en una posición curiosa. Se ha quedado como único danés en un equipo de raíces nórdicas, pero con la desbandada de daneses, a raíz de la salida de Riis y la casi segura marcha de Saxo. La isla en medio del desierto

Su actitud nos recordó mucho a la Peraud en el Tour al que iba a defender su segunda plaza. Completamente apeado de la lucha por algo grande, el bravísimo ciclista del AG2R no dudó en coger la máquina con brazos sangrando entre sudor y el abrasador sol. Tony Martin hace un tiempo también nos obsequió con purísimas fotos de sus caídas en el Tour.

Estos ciclistas que muchas veces ponemos en el ojo del huracán por trabajar o no con un médico, son personas, sufren y padecen como nosotros, pero su umbral está a unos limites que no nos podemos imaginar. Sinceramente, aunque los números no lo recojan, nunca podremos perderlo de vista.

Imagen tomada de Tinkoff-Saxo

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