¿Hay una primavera de tiendas de bicicletas?

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Bajo nuestro punto de vista, las tiendas de bicicletas están viviendo un boom que ya pasó en la historia. Hasta los años 90, había unas cuantas tiendas de bicis especialistas en toda las ciudades. La cultura de la bici estaba entonces alrededor del ciclismo de ruta y del creciente cicloturismo. Pero aterrizó la BTT y la bicicleta llego a todos los sitios. Se trataba de algo nuevo que cualquiera podía practicar.

En esa vorágine nacieron muchas tiendas nuevas enfocadas en este nuevo mercado. Tiendas que con el paso del tiempo se han consolidado para luego reagruparse en unas cuantas grandes cadenas que se han comido prácticamente el mercado acaparando las marcas líderes y los mejores locales y emplazamientos.

Actualmente estamos un poco como en los 90. En 2010, en lo peor de la crisis, la bicicleta urbana apareció como una necesidad. Hay un cambio de percepción, ya no sólo se relaciona con el ocio, empezamos a hablar de movilidad. Esto abre un nuevo panorama en las ciudades. Hay muchos desplazamientos en bici generándose muchas ventas de bicis que no son ya para practicar deporte, también son para moverse.

Esta rueda genera nuevas necesidades, entre otras recuperar las tiendas de barrio con un servicio exprés. Locales cercanos, al lado de casa, que me solucionen el pinchazo o que me ajusten la bici casi en el momento porque ahora la bicicleta ya es mi herramienta de trabajo. No puedo esperar hasta el fin de semana.

A esta nueva realidad se le suma la venta por internet: la red está llena de ofertas de producto a precios muy competitivos. Ya tenemos otro de los ingredientes que hace que las tiendas tengan que adaptarse y cambiar. Antes un cliente llegaba a tu tienda para informarse, ahora resulta sencillo que ya tenga la información de lo que quiere y probablemente busque un producto en concreto.

Hace 20 años las tiendas decidían qué vender. Ahora eso cambia, el profesional debe de estar atento a qué pide el cliente. Las tiendas generalistas, las que presumían tenerlo todo, ya no pueden abarcar el amplio abanico de posibilidades: hay tanta información al alcance de los clientes que es imposible tener todo lo que piden. Así aparecen nuevas oportunidades y puedes especializarte, centrarte en un tipo de bici o de tendencia ciclista y sacarle todo el jugo. Esta es la única manera de hacer que los clientes vengan a verte, si eres el mejor en algo muy concreto.

La demanda de bicicleta urbana va en aumento. Se dice, como con la BTT en su día, que será una moda pasajera, pero la MTB no lo fue y esto tampoco lo será. De hecho el año pasado fue la primera vez en la historia de este país que se vendieron más bicis que coches. Un dato significativo sin duda.

Volviendo a los dorados noventa, hay otro rasgo de aquella época que se está recuperando: el nostálgico recuerdo de aquellas tiendas del barrio que servían como punto de encuentro, como red social, tiempos en los que no teníamos móviles, ni mail, ni Facebook. En esos tiempos sabias que los viernes por la tarde, en la tienda del barrio, estaban los colegas dispuestos a hacer la “merienda” para planificar la ruta del domingo. Esto se fue perdiendo pero se trabaja en recuperar un contacto con el cliente, sin afán de lucro, pero sí de relaciones y de conversar con personas que comparten intereses y pasiones, con el simple objetivo de compartir un paseo en bici por la ciudad o por la montaña el fin de semana.

Desde Barceloneta Bikes

Imagen tomada de www.cronoramia.com

INFO

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Imagen tomada de Hemeroteca de El Mundo Deportivo

Aprovechando el tema propuesto hoy en este cuaderno, quería invitaros a conocer las tiendas de bicicletas de la Barcelona de los veinte y treinta. Qué puerta cruzar si necesitabas unas alforjas, un faro o un manillar,… esta historia la contamos en la última obra de Cultura Ciclista, “El primer campéon“. Os invito a conocerla.

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