Llamarles héroes es quedarse corto

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Arriba a las seis y media de la mañana, para almorzar a partir de las siete. Desayuno cargado de hidratos, primeras risas de la jornada, desperezos y vuelta a la habitación para tener el macuto a punto. A las ocho y cuarto ya espera el bus para llevarles al velódromo.

Son los participantes en el Campeonato de España de ciclismo adaptado en pista, una cita que llenó el pasado fin de semana, que supongo muchos de vosotros no conoceréis pero que es un vivero de historias y relatos que rozan, no, se insertan en la más genuina heroicidad humana. Personas con limitaciones obvias, tanto físicas, como visuales o de coordinación, personas que lo tienen complicadísimo, pero que no pierden ni el humor ni el ánimo en seguir remando en la vida.

El primer día tocó formalizar las inscripciones y demás trámites. También hubo que probar los desarrollos y tomar contacto con la pista. Los mecánicos no paran, para arriba, para abajo, rebuscan coronas, ajustan tijas, gritos, nervios… A las once empiezan las mangas clasificatorias. Se acostumbran a hacer primero con los participantes que conviven con las minusvalías más fuertes, es decir aquellos a los que les falta algún miembro o tienen graves problemas de movilidad.

Sobre la una concluye la sesión matinal. Vuelta al hotel, si hiciera buen tiempo, siempre en bici. Luego comida y masaje y a las cuatro de nuevo al velódromo para empezar a las cinco la sesión de tarde.

No fueron unos campeonatos fáciles, en Galapagar el fin de semana pasado hizo un frío espantoso y su velódromo no tiene calefacción. Alguno sacó el termómetro y aquello marcaba ocho grados, ocho sí, habéis leído bien, a primera hora de la mañana. Por la tarde el ambiente se templaba, pero el mercurio no pasaba de los trece.

Juanjo Méndez, de quien seguro habéis oído hablar, no sabía cómo entrar en calor. Se subía al rodillo con ayuda y siempre con una persona a su izquierda –pues perdió brazo y pierna izquierdas en un accidente de moto- por si le surge algún problema no se caiga y se haga daño de verdad. Con todo mantiene el tipo sobre el rodillo y rueda y rueda hasta romper a sudar, aunque en el gélido ambiente era complicado.

Juanjo también rueda por el velódromo, abrigado hasta los topes porque el frío es intenso. Muscularmente lo acusa, también en la respiración, un aire tan gélido es como una fila de alfileres bajando hasta los pulmones. Un dato, en la peresecucion que protagoniza, y gana, mejora cinco segundos por la tarde, con otros tantos grados en el termómetro.

La gente dirá, pero si corre sin competencia. Error. No son muchos, pero van rapidísimo y el que no tengas más que un rival o dos delante no resta un ápice tu entrega, porque la semana que viene competirán contra los mejores del mundo en Italia y en agosto en los paralímpicos de Río. Aquí no hay complacencia.  Juanjo te puede hacer una persecución de tres kilómetros a salida parada sin brazo ni pierna a cuarenta kilómetros por hora. Acaba desencajado. Hazlo tú si puedes.

Y Juanjo llega roto, como él solo sabe acabar, siempre. Sin dejar un resquicio de energía por utilizar. Mira con el rabillo del ojo lo que hace su rival, y gran amigo Maurice Eckhard, quien compite en una categoría con un grado menor de minusvalía. Maurice tiene problemas de coordinación pero compite al máximo nivel y saca adelante una carrera de ingeniría.

Son ya habituales los piques entre Juanjo y Maurice en el tramo entre el hotel y el velódromo, entre Villalba y Galapagar, en ese puente empinado como un demonio. Dicen que ruedan, pero cuando se ponen a subir por encima de los treinta muchos ciclistas del lugar desisten de seguirles.

Y se cuidan, vaya si se cuidan. Ensaladas, carne y pescado a la plancha, postres prohibidos y descanso necesario. Saben que a su vida deportiva se le une la otra, a la gran fuente de inspiración que son para un colectivo. Un chico en silla de ruedas, que tuvo un accidente no hace mucho, pasó por el velódromo para interesarse cómo lo hacían.

Son una familia, pequeñas unidades, grandes historias, y varias parejas que escriben historia de simbiosis y gran solidaridad, son los tándem. Y no creáis que corren anónimos al gran público, dos medallistas olímpicos como José Antonio Escuredo y Toni Tauler está ahí, dándole. Joan Font, otro ciclista conocido en muchos círculos también, lo mismo que el velocista que pisó podios de mundiales, José Antonio Villanueva.

Todos estos fueron prendados por la inercia de una disciplina que conjuga en una todos los valores del deporte. Y no lo harán tan mal cuando salen a nivel internacional y todos se traen un saco de medallas.

Ya veis, cuando en septiembre pongáis la tele y les vais sonreír en los podios de Río sabed que hay un oscuro y largo camino, un camino que también habla de becas y ayudas injustamente distribuidas porque premian los resultados y no la proyección. Esperemos que en eso se pueda poner solución un día, mientras tanto, chicos y chicas, enseñadnos a mirar la vida con la sonrisa que siempre perdemos por el camino.

Muchas gracias Pere García, por tu inestimable ayuda.

Imagen de Laura González García

INFO

4Santafixie cierra 2015 con beneficios y dos millones de facturación

 

El ecommerce español especializado en la venta de bicicletas fixie, accesorios y componentes para ciclistas urbanos Santafixie, ha cerrado el año 2015 con una facturación superior a los dos millones de euros, lo que supone un crecimiento del 73% con respecto al año anterior. Y lo más importante, vuelven a dar beneficios por tercer año consecutivo.

Recientemente han inaugurado un nuevo centro logístico en Barcelona, de más de 1.100 metros cuadrados, desde donde realizan todas sus operaciones. “Hemos pasado de 250 a 1.100m2, ha sido un cambio necesario para poder afrontar la expansión y consolidación internacional para los próximos años.” comenta Xavier Clavería, CEO de Santafixie.

Actualmente el grupo Santafixie vende a más de 25 países, siendo Francia su primer mercado. “Se nota en países como Francia y Holanda, que el mercado está mucho más maduro en ecommerce, que por ejemplo España. Ellos compran con más frecuencia y se gastan más en cada pedido.” nos cuenta Txampa, CTO de la compañía. Las ventas internacionales representan el 70% de todas sus ventas.

Para el 2016, la empresa está preparando varias iniciativas enfocadas a ciudades más sostenibles: “Desde Santafixie queremos democratizar el uso de la bicicleta. Para esto estamos preparando varias iniciativas para concienciar a las administraciones públicas, a los políticos y a la sociedad. La bici es más que un negocio, es una filosofía de vida y por ello queremos contribuir a mejorar nuestra calidad de vida y la de las ciudades donde vivimos…” añade Clavería.

Santafixie Group S.L. es un grupo de 3 tiendas online especializadas en distintos nichos de ciclismo, bicicletas de piñón fijo, bicicletas de paseo y bicis para niños que nació a finales del 2011 como primera tienda online en Europa que vendía bicicletas fixie y accesorios para los amantes del piñón fijo y ciclismo de pista. Han terminado su cuarto año, sin inversores privados ni rondas de financiación, siendo rentables desde el segundo año.

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