Het Nieuwsblad, la contracrónica

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Golpe inesperado ha sido el que acaba de dar este corredor británico un tanto desconocido en los lares del ciclismo llamado Ian Stannard, que a sus 27 años se ha permitido el lujo de batir en la misma línea de meta al holandés Niki Terpstra y al belga Tom Boonen, una celebridad, impotente ante la flema desbordante mostrada por el ganador, que ha conseguido, además, reeditar su triunfo conquistado precisamente en el pasado año.

La prueba a la que hacemos referencia tiene una importancia intrínseca y más si se tiene en cuenta que lleva una larga historia evaluada por nada menos la suma de sesenta y ocho ediciones.

La dureza estaba allí

Es una carrera de acentuada dureza que tiene su principio y su fin en la ciudad de Gante, presidida por su rutilante castillo de enorme impacto. Su recorrido está configurado por once duros tramos de adoquinado, incluyendo a su vez diez muros o pendientes de difícil acceso por la estrechez de sus carreteras. Por lo menos este año su itinerario ha sido este, según se desprende al leer su programa de ruta. La temporada ciclista, lo vemos, se va adentrando poco a poco en el fragor de la contienda con más empuje si cabe y con más flujo trascendente.

Ian Stannard, el ganador, es un ciclista oriundo de la población inglesa de Chelmsford, emplazada en el Condado de Essex, en la parte nordeste de Londres, la capital, ha sorprendido a todo el mundo venciendo, aunque fuera por escasísimo margen, a su adversario más directo de última hora, Niki Terpstra, un corredor ya conocido que ganó en fecha reciente el Tour de Qatar, aquella prueba del pedal que se levanta en un país exótico, dominado por los yacimientos de petróleo y los dólares. Stannard, el festejado, posee un historial más bien modesto. Es profesional desde el año 2007. Actualmente milita en la potente escuadra Team Sky, radicada en Manchester, bajo la tutela de Froome, un corredor que es actualidad de un tiempo a esta parte.

Cuando el sentido táctico se desvanece

Sin querer entrar en sendos detalles en cuanto al desarrollo de la competición en cuestión, sí hemos de hacer hincapié tal como se desenvolvió la última y decisiva parte de la carrera, que centralizamos en la última decena de kilómetros. Entre una cosa y otra, se formó en cabeza un cuarteto integrado precisamente por el constante y voluntarioso Stannard, acompañado por otros tres componentes de fuga que pertenecían todos ellos a un mismo equipo: el Etixx- Quick Step. Los tres integrantes que tenían todas las ventajas para imponerse no eran otros que los belgas Tom Boonen y Stijn Vandenbergh, y el holandés Niki Terpstra. Los tres, escudados por una misma camiseta pedaleaban en perfecta colaboración ante el juego que tenían entre manos bajo el sentido táctico planeado por su director técnico, que iba dando órdenes desde su flamante automóvil.

Pero los argumentos se torcieron en aquellas postrimerías ante la mirada vigilante de Stannard, que tenía las ideas bien asimiladas frente a sus directos adversarios. Atacó con decisión Boonen. Pero su escaramuza se esfumó como una pompa de jabón al ser neutralizado con prontitud por el mismo Stannard. Luego vino el turno abanderado por Vandenbergh, que tampoco tuvo gloria. El británico reaccionó adecuadamente y no se dejó cortar las alas, empujado por su fortaleza física. El último cartucho lo disparó Terpstra, también sin resultado positivo. El británico, con su ímpetu individual, cerró la contienda, y aunque ganó por muy poco, alcanzó una corona victoriosa que bien merecía y con la que muy pocos aficionados creían. El ciclismo, todos lo sabemos, tiene repetidas veces esa clase de sorpresas inesperadas. La partida, lo repetimos, se decidió por los pelos a favor del británico, que supo desenvolverse con evidente astucia y celeridad.

Haciendo un poco de historia

Podemos decir que la Omloop Het Nieuwsblad, vino a sustituir a la denominada Omloop Het Volk, un hecho que tuvo lugar en el año 2009, dado que la publicación patrocinadora dejó de editarse por razones económicas. Las riendas pasaron al Het Nieuwsblad, un otro rotativo de alto arraigo, que es el que puso dinero para que la carrera siguiera subsistiendo. Nunca está de más el saber que esta prueba clásica lleva cubiertas hasta el día de hoy sesenta y ocho ediciones. Los corredores extranjeros no han tenido mucha suerte en la relación de los vencedores históricos. Con el triunfo actual del británico Ian Stannard, han sido solamente trece los alcanzados en este feudo de Bélgica por los ciclistas extranjeros. Los ciclistas flamencos suelen ser casi inexpugnables en su tierra. Por lo menos en esta carrera.
Para concluir anotemos que en esta competición ha habido tan sólo tres corredores que han conseguido ser ganadores en tres ocasiones cada uno. Se trata de los belgas Peter Van Petegem, Josep Bruyère y Ernest Sterckx. Como nota puramente informativa final vale la pena elogiar el comportamiento destacado llevado a cabo en el pasado por Juan Antonio Flecha, ex ciclista argentino de origen, pero integrado de tiempo en nuestro país. Poseía la doble nacionalidad. En la aludida Omloop Het Nieuwsblad consiguió mantenerse en su época en liza. Acumuló, por ejemplo, dos segundos puestos ( años 2007 y 2011), un primero (2010), y dos terceros (2009 y 2012). Son datos realmente reconfortantes que no podemos aquí silenciar.

Por Gerardo Fuster

Imagen tomada de www.omloophetnieuwsblad.be

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