¿Innovación en ciclismo?, ya la tenemos aquí

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Dos noticias hurgan mi curiosidad de cuantas arrojan los titulares estos días. No hablamos de la primera línea de la información que se nutre de lo escabroso de los casos de Valverde, de Contador, … incluso elucubrando sobre Pellizotti. Pero que la arboleda no nos impida ver el bosque, ni el cielo azul. Los nubarrones pasan, y lo perenne debe quedar, y en esa materia nuestra retina no olvidará aquellos que en pos de mejorar lo que a todas luces es mejorable apuestan por innovar en la estructura del ciclismo.
Al hilo de lo que en este blog hemos comentado no hace mucho, la innovación en el ciclismo no sólo es necesaria, es imperiosa para garantizar la viabilidad este sueño itinerante y mundial. Mientras cocinamos rencillas, criterios de clasificación imposibles de entender, cuadros de méritos y premiamos más a estrellas de serie Z venidas de Asia en lugar de valorar nuestros gregarios –para esto habrá tiempo un día- hay ciertos actores de este tinglado que piensan en positivo, que ven filón –por que lo hay- y valoran las opciones de mantener a flote esta barca, ahora mundial, llamada ciclismo.
Hace unos días que conocemos el diseño de la crono del Mundial de Ponferrada para dentro de dos años. Dos partes bien diferenciadas la componen, una primera llana, exenta de rampas y dificultad y una segunda que escala hasta San Esteban de Valdueza, dirección al Morredero que sí reviste dureza. Una cronoescalada para definir el campeón del mundo de dentro de dos años, una opción realmente arriesgada en su desenlace pero que en su desarrollo permitirá ver ciertos aspectos realmente interesantes en este espectáculo como el cambio de bicicleta a la manera de los mejores especialistas de ciclocross, algo que vimos, me acuerdo, en la Vuelta del 93, en aquella cronoescalada a Navacerrada donde Zulle castigó a la concurrencia e incluso cambió de bicicleta en la línea de imposta que entre el llano y la subida.
Luego están los belgas, a quienes deberíamos preguntarles qué coño hacen para que el ciclocross será líder de audiencias en el prime time. Sabida es la rivalidad entre el Gran Premio E3 y la Gante-Wevelgem. Ambas carreras compiten por el escalón mediático que la cercanía de ambas les impide gozar simultáneamente. La segunda ofrece mejores perspectivas históricas y de tradición, pero la segunda ha crecido como la espuma, al punto que se merece el título de World Tour. Además de presentar una nómina de primerísimo nivel, E3 arrojó este año la mejor prestancia de Cancellara en toda la temporada, que no es poco. Pero es que además como ya reflejamos aquí en la mal llamada semiclásica se ponen en marcha un abanico de acciones tales como tratos distinguido a los VIP´s, quienes no olvidemos firman los talones, comidas en altura con vistas… a la carrera, multitudinarios desayunos de autor en la salida… todo ello ha empujado a Wevelgem a redefinir su esencia, aligerar la dureza y apostar por una emoción más comprimida en los poco más de 200 kilómetros que desarrollarán la siguiente edición. Y es que en la cintura que muestren los organizadores, equipos y diferentes actores reside la clave. Castillos de naipes no, experimentos los justos, pero el arrojo de trabajar con innovación es el mismo que puede acabar por sacarnos del pozo.
Si te ha gustado, que espero que sí, algo al menos, dale a alguna de esas pestañas de divertido, interesante,…

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