Isaac Gálvez estaría orgulloso

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Isaac Gálvez fue una persona que vivió deprisa, mucho, demasiado. Su carácter y arrojo le llevaron a excelentes triunfos. Pero su vida más allá de la competición, al menos en los tramos de la misma en el que le conocimos, también destilaba vértigo. El mismo sentido que le hizo conocido en las llegadas masivas, que le valieron algunas pullas de los rivales, Cipollini inclusive, asombrados por el valor que le echaba este catalán.

Una mañana de domingo, en el ocaso del otoño de 2006, nos despertábamos con la fatal noticia de su muerte. Como si esa velocidad a la que aludíamos se hubiera adueñado de su ciclo vital. A poco, a muy poco. nos supo su paso por el mundo aquellos que pudimos conocerle. Sus atolondrabas palabras, ni siquiera en reposo le conocimos relajado, no disimulaban esos impulsos. Isaac vivió al 110%.
Siempre me dio mucha pena que Isaac no se entendiera con Jaume Mas, seleccionador nacional de pista para las olimpiadas de Atenas. Y me apenó esa relación imposible por que sinceramente ambos se necesitaban y ambos eran muy buenos en lo suyo. Nunca España tuvo un seleccionador como el de Esparraguera, ni una pareja de americana como la que formaron Joan Llaneras e Isaac. Sin embargo este laberíntico mundo de malos entendidos llevó a la utopía una relación que habría ido la bomba.
Pero esto es la vida, desafortunadas coincidencias de gente competente que muchas veces no tienen por que entenderse y sin embargo por separado funcionan como los ángeles. Y si no miren el excepcional palmarés que este ciclista nacido en Vilanova i la Geltrú nos dejó. Un delicado balance de buenos éxitos en carretera, llegando a lo más alto con el Caisse d´ Epargne sin obviar que sus raíces de pistard le empujaron a ser doble campeón del mundo de americana con Llaneras, algo que sin duda podría haber sido más grande si los tiempos le hubieran sido favorables.
Dicen que en los velódromos rara vez un ciclista pierde la vida. Es complicado asistir a tan magna desgracia. Sin embargo Isaac nos dejó en el peralte de Gante, como símbolo de que cuando todo se alinea es materialmente imposible evitar lo peor. De cualquiera de las maneras el sábado 12, a mediodía, desde Vilanova sale la primera clásica que lleva su nombre. Varias personas se han involucrado, su hermana Débora por ejemplo, para darle relieve a esta cita del máximo nivel para el pelotón catalán que quiere abrir las puertas a muchos que vengan de fuera. La clásica en sí ofrece novedades importantes, Francesc León, técnico de la catalana, ha buscado tramos terrosos en la vecina zona del Baix Penedés, trechos polvorientos, evocados, épicos entre viñedos. “Sterrato” lo llamamos los friquis. Una leyenda como Isaac merecía tal debut. Él estaría encantado de verlo. 

2 COMENTARIOS

  1. ¡Emotivo post Iván!. Me alegro que se celebre una clasica en memoria de Isaac y por lo que cuentas muy a la manera de las "clasicas europeas". Lastima que esté tan lejos para haber podido ir… y yo también creo que él estaria encatado de verlo.

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