José Luis López Cerrón, misión casi imposible

0
3
vistas
Podio de los nacionales de ciclocross, una modalidad especialmente perjudicada por la situación actual

El nuevo presidente de la Real Federación Española de Ciclismo, José Luis López Cerrón, se enfrenta a un reto casi imposible: sacar de la quiebra la casa del ciclismo nacional. Y es que no hay nada que hacer si no se consigue una solución a los problemas económicos que vive esa institución.

Podio de los nacionales de ciclocross, una modalidad especialmente perjudicada por la situación actual

El ejemplo de lo sucedido con el Mundial de ciclocross no deja de ser eso: un ejemplo. No hay dinero para viajar a Estados Unidos en una disciplina que es digna de admirar pero que no cuenta con el respaldo de la etiqueta olímpica, muy importante a la hora de pedir las siempre imprescindibles subvenciones.

La RFEC está al borde del colapso económico. Y esa debe ser la única preocupación de Cerrón, porque como ya se dijo hace tantos años en un debate electoral… ¡es la economía! (y nos ahorramos el insulto con la que remataba la frase).

Y así es. Lo cierto es que buscar patrocinadores es ahora más difícil que nunca: con el grifo de las instituciones casi cerrado y con las empresas privadas tiritando… lo único claro es que no hay recetas mágicas. Sólo es cuestión de trabajo, trabajo y trabajo. Y para eso resulta imprescindible que no se repitan los errores del pasado, cuando el presidente se convierte en Marco Polo, de feria en feria, siempre representando al ciclismo pero en realidad huyendo de los problemas del día a día en Ferraz.

Por eso la parcela deportiva necesita más mimos que nunca. Pero por eso mismo es necesario un presidente que viva por y para la Federación. Y que lo haga en las oficinas de la Federación y no de podio en podio, como ha ocurrido en las últimas décadas. No es tiempo de representación. Es tiempo de trabajo puro y duro.

 

Texto: Jorge Quintana